A partir del 11 de marzo estará disponible El proyecto Adam en Netflix. Se trata de la más reciente producción protagonizada por Ryan Reynolds. Tras el éxito de Deadpool (Tim Miller, 2016), el actor se posicionó como uno de los rostros comerciales más importantes de la industria en la actualidad. Esta nueva película viene acompañada de esa reputación, pero con un giro de tuerca. 

Ryan Reynolds es asociado con las comedias y algunas producciones románticas. Deadpool trastocó esa reputación: no solo podía ser cómico sino que también calzaba como figura de acción, con una pequeña ayuda de los dobles. Eso explica su rol protagónico en films como Duro de cuidar (Patrick Hughes, 2017) y Escuadrón 6 (Michael Bay, 2019), por ejemplo. Sin dejar a un lado la risa, con trabajos como Free Guy: tomando el control (Shawn Levy, 2021) y Alerta Roja (Rawson Marshall Thurber, 2021). 

Sin embargo, El proyecto Adam podría entenderse como el proyecto más ambicioso de todos los anteriores. Uno en el que se combina su fase humorística junto con la dramática, de la mano de un guion que, visto lo visto en los avances, garantiza emoción y puede que alguna cosa más: no se descarta que la narrativa entera sea inteligente y bien llevada. 

Sobre qué va El proyecto Adam

Esta película de Netflix es una historia protagonizada por Ryan Reynolds, Jennifer Garner y Mark Ruffalo. Como ya hiciera con Alerta Roja, la empresa vuelve a juntar a tres figuras reconocidas de la industria para tratar de generar un éxito de clicks. Reynolds interpreta a la versión adulta del hijo de Garner y Ruffalo, Adam (Braxton Bjerken). A través de la posibilidad de viajar en el tiempo, ambas variantes de Adam se encuentran: la adulta y la juvenil deben convivir y encarar distintas situaciones para lograr un mejor futuro.

En palabras de Reynolds, se trata de una historia de reconciliación entre un padre y un hijo, contada de forma espectacular. La versión adulta de Adam viajará desde el año 2050 hasta el 2022 para cambiar algunos acontecimientos y evitar que distintas decisiones afecten a su pareja Laura, interpretada por Zoe Saldaña. Esa conexión entre realidades temporales le permite a la película casi cualquier licencia: naves, explosiones, armas sacadas de otro momento y un puñado de momentos cómicos y emotivos.

La historia resonó con parte de lo vivido por Reynolds durante su infancia. Así lo hizo saber durante una entrevista dada a El Comercio:

“Todos estos problemas que Adam  tiene con su infancia y sus padres son problemas que yo también tengo. Perdí a mi padre a muy temprana edad. Y cuando él muere, mis hermanos y yo nos unimos para cuidar a mi madre”.

Ryan Reynolds

Sobre el sentido de la historia, el director Shawn Levy comentó al medio citado: 

No quiero hacer una película que solo sea espectacular y divertida, también quiero lograr una conexión emocional con el público. Puede que yo siempre esté sentado en el set de filmación, pero una parte de mí también está sentada entre la audiencia y hago las películas para sentir lo que me gustaría sentir si estoy entre el público”.

Shawn Levy

Netflix rescata una historia que parecía olvidada y es un homenaje al cine de los 80

La película se presenta como un homenaje al cine de los 80. Habrá referencias directas a films como Star Wars, ET, Volver al futuro, entre otras. En esto tiene mucho que ver el director, Shawn Levy, quien ha reconocido la influencia de estas franquicias en su carrera. A El Comercio, a propósito de las referencia, Ryan Reynolds comentó: 

“Estas son películas gigantes, pero que nunca se alejan de la emoción. Nunca subestiman al público: ni a los niños ni a los padres, y queríamos preservar eso en El proyecto Adam. Así que sí, podríamos decir que esta película es una carta de amor a las películas de ciencia ficción de los 80. Cuando trabajamos en Free Guy, Shawn y yo hicimos lo mismo. Queríamos transmitir ese sentimiento en la película, pero creo que en esta se siente aún más”.

Ryan Reynolds

El proyecto Adam lleva al menos diez años como potencial proyecto. En un principio, durante el 2012, la historia fue presentada a través de un guion escrito por TS Nowlin. En aquel momento, el título que se tenía previsto para la película fue Our Name Is Adam. ¿Un detalle curioso? El protagonista iba a ser Tom Cruise, con el apoyo de Paramount Pictures como casa productora.

Sin embargo, aquello no cuajó. Hace un par de años, Netflix supo de la existencia del proyecto y lo asumió haciendo algunos ajustes. Tom Cruise ya no estaría en la película y el director sería Shawn Levy. De la historia inicial puede que solo queden algunos detalles, teniendo en cuenta que el guion final fue trabajado por Jonathan Tropper, quien volvió sobre las ideas de Nowlin, Jennifer Flackett y Mark Levin, los anteriores involucrados.