Las sanciones de Estados Unidos a Rusia por la invasión a Ucrania no han impedido que Roscosmos, la agencia espacial rusa, completara su misión de enviar a tres cosmonautas a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés). Oleg Artemyev, Denis Matveev y Sergey Korsakov, se unieron a la tripulación de la Expedición 66 el pasado 19 de marzo, tras tres horas de vuelo a bordo de la nave Soyuz MS-21. La llegada, retransmitida en vídeo, llamó la atención no solo por la calurosa bienvenida de los astronautas que se encontraban en la estación, sino por los colores de los trajes que llevaban los cosmonautas rusos, que se asemejan mucho a los de la bandera de Ucrania.

Los trajes, en concreto, son de un color amarillo brillante y cuentan con elementos y parches en un tono azulado. Precisamente, los mimos colores que tiene la bandera del país invadido por Rusia. Esto hizo que muchos pensaran que los cosmonautas vestían los colores de la bandera como una muestra de solidaridad a Ucrania. Un gesto de apoyo que, precisamente, también hemos visto en políticos, celebridades o empresarios. Roscosmos, sin embargo, asegura que no es así, y que "el diseño del uniforme se acordó mucho antes" del conflicto actual.

"Divertida invención de bloggers extranjeros y medios de comunicación. A veces el color amarillo es solo amarillo", aseguraba la agencia espacial rusa en una publicación en Telegram instantes después de que la noticia sobre el posible significado de los trajes comenzara a propagarse. Los colores, según Roscomos, representan el escudo de la Universidad Técnica Estatal Bauman de Moscú, donde se graduaron los tres cosmonautas.

La única declaración de los cosmonautas sobre el color de los trajes fue en la conferencia de prensa tras la llegada a la ISS. Cuando Oleg Artemyev respondió a la pregunta sobre el por qué ese tono amarillo. "Nos tocaba de elegir un color. Habíamos acumulado mucha tela amarilla, así que necesitábamos usarla", bromeó.

No hay conflictos entre cosmonautas y astronautas en la ISS

Foto por Brian McGowan en Unsplash

La llegada de los res cosmonautas a a la Estación Espacial Internacional ocurre tan solo unas semanas después de la invasión a Ucrania por parte de Rusia. En un momento, además, donde el país que inició la invasión tiene que hacer frente a multitud de sanciones. Muchas de ellas, precisamente, impuestas por Estados Unidos y Europa. Las colaboraciones en asuntos espaciales también se han visto perjudicadas por el conflicto bélico. la ESA, de hecho, anunció recientemente la cancelación del lanzamiento de ExoMars a causa de la ruptura de relaciones con Rusia.

La NASA, sin embargo, ha asegurado en más de una ocasión que la colaboración con Rusia en la ISS continúa con total normalidad, pese a las múltiples amenazas de Roscosmos. Una de ellas, incluso, procedente de Dimitry Rogozin. El director de la agencia espacial rusa amenazó con con dejar varado en el espacio al astronauta Mark Vande Hei. Finalmente, aseguró que era una broma.

Los tres cosmonautas rusos permanecerán en la ISS hasta el próximo mes de septiembre. Llegan para reemplazar a tres astronautas que abonarán la estación a finales de marzo. Entre ellos, se encuentra Mark Vande Hei.