El cambio climático está haciendo estragos y la guerra de Ucrania nos acerca a un punto de no retorno. Mientras la ONU se lamenta porque varios países buscan alternativas a su dependencia energética de Rusia, científicos de la Antártida expresaron conmoción por el aumento significativo de temperaturas en la región.

Stefano Di Battista, climatólogo de la Antártida, advirtió que el sector oriental de la Meseta registró un cambio de temperatura extraordinario. La estación Concordia, operada por Francia e Italia, marcó -12,2 grados Celsius el 18 de marzo. Esto representa un alza de 40 grados comparado con el promedio y un nuevo récord, ya que el máximo registrado fue de -13,7 grados en diciembre de 2016.

Un día antes, Di Battista había mostrado asombro ante una impensable temperatura de -16,0 grados Celsius. La estación Vostok también batió una marca de 1974 luego de que el termómetro registrara -20,3 ºC, dos grados de diferencia con lo documentado el siglo pasado.

"En 65 años nunca se habían observado valores superiores a los -30 grados entre marzo y octubre en Vostok" dijo Di Battista. Para tener una idea de lo grave que resulta, el observatorio meteorológico ruso suele marcar -53 grados en estas fechas.

La causa no sería el cambio climático

De acuerdo con Jonathan Wille, investigador de meteorología polar de la Universidad Grenoble Alpes en Francia, este fenómeno no tiene precedentes. Aunque los reportes de eventos anormales en la Antártida tienen que ver con el calentamiento global, el experto piensa que es difícil atribuir el alza de temperatura al cambio climático.

Wille explicó a The Washington Post que podría deberse a un río atmosférico extremo que tocó tierra el martes pasado y causó una tormenta entre las estaciones Casey y Dumont d'Urvulle.

La humedad no pudo disiparse debido a un sistema de alta presión y retuvo grandes cantidades de calor. A eso se suma la energía que irradiaron las nubes ricas en líquido hacia la superficie y el posible deshielo que causó la intensa lluvia.

Los ríos atmosféricos son bandas estrechas que transportan vapor de agua en forma de nubes. Según el investigador, estos corredores llevan aire caliente a la Antártida, aunque no se había registrado uno de esa intensidad. Wille anticipó que podría ocurrir más veces, por lo que es necesario estudiar su origen.

El calentamiento global provocará estragos en la Antártida

El experto en meteorología no piensa que el cambio climático tenga relación, aunque el aumento en la temperatura global genera condiciones óptimas para que ocurran más fenómenos similares. Otros investigadores coinciden en que es necesario realizar estudios para determinar si el calentamiento global batirá más marcas en la región.

En febrero de 2020, científicos brasileños reportaron que la temperatura de la Antártida superó los 20 grados Celsius. Los investigadores realizaron mediciones en la Isla Seymour, donde el termómetro marcó 20,7 ºC. Esto representa una variación de casi tres grados comparada con la que existía en la era preindustrial.

El aumento en la temperatura de esta región estaría influenciado por el fenómeno del Niño y cambios en las corrientes oceánicas. La ONU pronostica que veremos un crecimiento entre 30 y 110 cm en el nivel de los océanos durante este siglo.