Algunos propietarios de NFTs están sacando provecho a la escasa regulación de estos tokens no fungibles para obtener mayor beneficio en base a prácticas comúnmente ilegales, como es el lavado de dinero, según un informe publicado por Chainalysis. La empresa de datos blockchain destaca dos técnicas muy utilizadas para aumentar el valor de estos activos digitales, como la compra y venta por el mismo dueño.

Una de estas prácticas se denomina “wash trading” y consiste en realizar transacciones donde el propietario es tanto el vendedor como el comprador de ese NFT. ¿El objetivo? aumentar su valor para llamar la atención de compradores que buscan invertir en estos activos. Es una técnica sencilla, dado a que el propietario solo necesita darse de alta en una cartera digital y conectarla a una plataforma de compra y venta de NFTs que no requiera identificación personal. Chainalysis, tras investigaciones previas, descubrió que más de 260 usuarios realizaron esta técnica más de 25 veces. Destaca, en concreto, un grupo de 110 propietarios de NFTs que consiguió obtener unos 8,9 millones de dólares de beneficio realizando “wash trading”.

"Lo más probable es que esos 8,9 millones de dólares se deriven de las ventas a compradores desprevenidos que creen que el NFT que están comprando ha estado creciendo en valor por la venta de un coleccionista distinto a otro", menciona Chainalysis en el informe.

El problema de esta técnica, según destaca Chainalysis, es que está actualmente en un vació legal. Es decir, es claramente ilícita, dado a que engaña a los compradores. Sin embargo, y al menos por el momento, no hay ninguna regulación que castigue este tipo de prácticas. Esto puede hacer que muchos usuarios pierdan la confianza en este tipo de mercados, dado a que es complicado saber si un NFT aumenta de valor por su popularidad o por el “wash trading”.

En paralelo, la compañía de datos blockchain destaca que también hay practicas de lavado de dinero a través de la compra de NFTs con fondos obtenidos ilegalmente. Son, en concreto, transacciones asociadas con ciberdelincuentes que obtienen ingresos en base a estafas o malware y compran activos digitales utilizando ese dinero. Las investigaciones de Chainalysis menciona que los beneficios asociados con este tipo de transacciones fueron de 1 millón de dólares durante el tercer trimestre de 2021, y alcanzó los 1,4 millones en el cuarto trimestre del año.