Euphoria es un mundo sin adultos. También uno en que las familias parecen disolverse y desaparecer en medio de conflictos cada vez más duros. En el caso de la de Jacobs, el elemento del misterio y la opacidad sobre qué ocurre con el entorno de los personajes es más evidente. En medio de la angustiosa batalla emocional de Cal (Eric Dane), Nate Jacobs (Jacob Elordi) y Marsha (Paula Marshall) parece haber un punto oscuro. Uno, que ha sido más evidente durante los más recientes capítulos y que ha hecho a los fans preguntarse si la familia guarda un secreto. Otro más, en su larga sucesión que elementos oscuros que ocultar. 

Para entrar en contexto. En la primera temporada de Euphoria pudo verse una fotografía familiar de los Jacobs que incluía a todos sus miembros. Pero además de Nate Jacobs, su hermano Aaron y sus padres, había un niño pequeño cuya identidad permanece en el misterio. De hecho, no hay el más pequeño indicio sobre quién podría ser el integrante más joven del disfuncional grupo familiar. Para la segunda temporada, y en medio de su ruidosa epifanía, Cal tomó la fotografía y abandonó la casa. El mero interés del personaje en conservar la imagen volvió a poner el foco de atención sobre el desconocido niño sin nombre. 

Se trata de otros de los tantos misterios de Euphoria. Desde sus primeros capítulos, Sam Levinson ha sido cuidadoso con la información alrededor de sus personajes. De hecho, es esa opacidad lo que ha permitido que varias teorías — algunas más disparatadas que otras — se analicen en el programa. Desde el hecho que Rue podría estar muerta, hasta una tragedia mayor en el hogar de los Jacobs. En un mundo en que las líneas que se entrecruzan entre los personajes se desdibujan hasta desaparecer, las ausencias notorias son motivos de especulación. Mucho más, en el caso de los Jacobs, cuyo pasado violento parece estar oculto bajo dimensiones de miedo y represión emocional.

El niño anónimo en una casa que se desploma junto a Nate Jacobs

En el séptimo capítulo de Euphoria fue más evidente que nunca que algunas situaciones retorcidas se mueven al fondo de la familia Jacobs. Desde la inquietante pesadilla de Nate Jacobs como víctima de su padre, hasta el anuncio de la violencia. Todo parece indicar que finalmente la confrontación está cerca de estallar y hacerlo de manera peligrosa. Lo que sin duda hace que la idea sobre lo que rodea a la familia sea digno de un rápido análisis. 

Por supuesto, las teorías abundan, algunas tan extrañas como cambiar el tejido sustancial de Euphoria. Una sostiene que el enigmático Cenicero, el hermano pequeño adoptivo de Fez podría ser la clave para comprender qué ocurre en el hogar de los Jacobs. Se ha llegado a especular que, en un giro imprevisible, la serie podría vincular al niño con Cal. ¿Podría el niño haber escapado o haber sido dado en adopción? No obstante, no hay mayores indicios que conduzcan en esa dirección.

No obstante, la posibilidad más cercana al núcleo de Euphoria es que el hermano de Nate Jacobs muriera. ¿Se trató de un hecho accidental? ¿Un descuido de Cal? ¿Algo ocurrido durante las borracheras de Marsha? Incluso hay la posibilidad de que el enrarecido ambiente familiar haya sido demasiado para un adolescente frágil entre dos hermanos violentos. ¿Es la revelación final de Euphoria sobre los Jacobs la identidad del pequeño sin nombre? ¿Quizás su destino definitivo o lo que ocurrió en medio de la debacle familiar? Solo queda esperar por el tenso capítulo final de temporada para conocer la respuesta.