Square está de estreno en España. La otra empresa de Jack Dorsey, la vinculado a los pagos en comercios, aterriza en el país para seguir su expansión por Europa. O dicho de otro modo, la filial de Block –ante Square– que junto a Spiral, Tidal y su sistema de código abierto para minado de Bitcoin quiere controlar todas las verticales del sector financiero desde su creación en 2009.

Tras operaciones en Australia, Canadá, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Japón y Reino Unido, ahora le llega el turno a España. Con unas semanas con un sistema de acceso anticipado, es a partir de hoy cuando los propietarios de empresas tienen luz verde para controlar el servicio que viene a ocupar el lugar de grandes entidades financiera u otros servicios de gestión de stock y comercios. Y no le falta camino por delante. España, un país altamente bancarizado, es en este momento terreno de juego de las grandes entidades financieras. "Todo el mercado en el que entramos tiene competencia, pero el software que ofrecemos es fácil de integrar a varios niveles y eso es positivo", apunta Jason Lalor, director ejecutivo de Square para Europa.

Y es precisamente la ventaja competitiva del software en lo que Square quiere apostar. El cliente solo verá la parte de pagos –similar a un datáfono bancario con una nueva estética–. Será el empresario el que tendrá la parte importante en la ecuación. Además de los TPVs, Square ofrece un sistema completo de gestión empresarial que propone un software de gestión de restaurantes –control de stock online y offline, facturas, pagos...–. Sistema de citas o control de empleados, comidas a domicilio o proveedores.

"España es un mercado importante con muchas empresas que aún no tienen modelos de pago con tarjeta", apunta Lalor, en contraste con la alta bancarización del país. Y es precisamente este punto lo que es una ventaja y a la vez su peor problema. La relación bancaria tradicional es difícilmente sustituible por terceros. Normalmente con asociaciones de larga duración, Square tendrá que competir con la larga sombra de la tradición.

Square quiere ser el sustituto de todos los servicios de terceros para la gestión de un comercio. Y, por supuesto, la vía de entrada viene de la mano del precio. Es, de media, más benévolo en comisiones que el resto de plataformas. SumApp, datáfono común en muchos de los comercios, tiene un servicio de 1,5 % por cada transacción. Square entra por la puerta grande: 1,25 % +0,05 euros para las transacciones físicas. También un 1,4 % + 0,25 euros para operaciones online con tarjeta de la Unión Europea.

Por otro lado, el servicio de gestión de comercio. Con tres meses de promoción, Square register –el que agrupa todos los servicios– costará 299 euros (bajando de los 599 originales), , Square Terminal tendrá un precio de 99 euros (normalmente 165 euros), y Square Reader será completamente gratis (normalmente 19 euros).