Venían resonando desde hacía meses con un nuevo modelo de negocio dentro de la vertical fintech –ese gran cajón desastre en el que cae todo lo que tiene que ver con las finanzas–. Hace unos días, volvían a estar en primera línea por una ronda de financiación. 8 millones de euros de un nutrido grupo de inversores –Seaya Ventures, Cathay Innovation, YCombinator, Pablo Fernández y Félix Ruiz– que ponía el ojo y la atención en un modelo tan antiguo como la vida, tanto como las propias nóminas o sueldos, pero que no había trascendido en España. Hasta el momento.

Porque el modelo de negocio de Payflow es sencillo en primera instancia. La startup, recientemente bien financiada para su expansión internacional y consolidación nacional, ofrece su servicio a empresas. Estas incluyen la oferta en la lista de beneficios laborales de sus empleados. Estos elegirán si quieren recurrir a las bondades de Payflow, que no son otras que las de poder acceder a su nómina o salario cuando quieran y desde el móvil.

Dicho de otro modo, a través de Payflow un empleado podrá decidir si cobra a final de mes tal y como está estipulado en los modelos de gestión de casi la totalidad de las empresas o lo hace en el momento que desea. A coste cero para el empleado, desde Payflow apuntan a que es una forma de devolverle al empleado el poder de su trabajo. "Algo más justo".

El sueldo, ¿cuándo yo quiera?

Sí y no. Porque Payflow pone los caminos, pero no las normas. Estas, al final, quedan a merced de la compañía que contrate los servicios para sus empleados.

Solo hay una regla por parte de la compañía fundada por Avinash Sukhwani y Benoît Menardo. El empleado solo podrá acceder al sueldo que ha generado hasta el momento en el que lo solicite. Es decir, no habrá adelantos de lo que se supone que vendrá el resto del mes. Si la retirada se realiza a día 10, este solo podrá coger el porcentaje de esos primeros días del mes. Por supuesto, sin obligar a nadie:

"Queremos poner el bolsillo una aplicación que les permita cobrar cuando quieran, pero no queremos forzar nada ni nadie".

Avinash Sukhwani

Y si bien es cierto que desde Payflow apuntan a que quieren evitar la posición paternalista respecto al sueldo, el panel de control que ponen a disposición de las empresas les concede el beneficio de la duda. Una de las opciones empleadas por alguna de las 175 empresas que usan el software de Payflow les permite bloquear parte de la nómina. Dejando el 50% a disposición del empleado, el restante seguirá cursando a final de mes. ¿Por qué? Las empresas prefieren asegurar un porcentaje de la nómina para los pagos que, normalmente, suelen venir todos los meses: hipotecas, alquileres, recibos, tarjetas...

El resto es historia. El documento de la nómina seguirá siendo el mismo de siempre, el abono de la misma depende del propio empleado. A ojos de la Administración no cambia nada, en manos del trabajador todo depende de él mismo. En el caso de la empresa, 1 euro menos por empleado que tenga en nómina, el precio del servicio. Uno que está a punto de cambiar al alza: "Ahora que tenemos decenas de casos de éxito grabados, nos sentimos cómodos en subir ese precio en los próximos meses", apunta Sukhwani a Hipertextual.

Fuera de Rocket Internet, pero siguiendo su estela

Foto por Javad Esmaeili en Unsplash

Payflow es digna heredera de la carrera laboral de sus fundadores. Avinash Sukhwani y Benoît Menardo se conocieron en durante sus estudios en el MIT, más tarde pasaron a formar parte de las filas de Rocket Internet, el creador de startups en serie. El mismo que fundó uno de los éxitos del delivery a nivel europeo: Delivery Hero. El mismo que poco a poco terminó por hacerse con el negocio de Glovo.

"Ellos tienen mucho protagonismo en la toma de decisiones, aprueban los presupuestos, la compañía no es tuya porque no dejas de ser un empleado asalariado", apunta Sukhwani. Por este motivo, salió del conglomerado de startups para crear uno propio. Pero siguiendo la lógica de Rocket: buscar un modelo de negocio que ya funcionase en otros lugares para importarlo a una nueva región. Sin inventar la rueda, Payflow rescataba una costumbre de viejo y un modelo exitoso en Estados Unidos.

Cobrar tu nómina cuando quieras no es tan nuevo como piensas

Una nómina era, en tiempos antiguos, una reliquia en la que se apuntaba el nombre de los santos del momento. Con el tiempo, y con un mercado laboral más profesionalizado, era la lista de individuos que deberían cobrar el salario de cada día confirmando su recepción con una firma. Bonita metáfora que relaciona a un empleado con un santo. Pero anécdotas a un lado, hay un detalle interesante: el hecho de cobrar tras un trabajo realizado. A ojos del siglo XXI, ni el grueso de los autónomos, afectados por los tramos de 90 días, pueden decir que cobra al momento.

En España no cuentan con más de un 0,2 % de penetración de mercado

Con esas, un nutrido grupo de startups ha intentado cubrir lo que era una normalidad hace 100 años. En Europa, con Reino Unido a la cabeza, y en Estados Unidos, es un servicio asentado. En España no cuentan con más de un 0,2 % de penetración de mercado. Con no más de cuatro competidores en territorio patrio, hay mercado para todos. Al menos de momento.

Como Payflow, Earnin en Palo Alto, PayActiv en San Jose, SalaryFinance en Reino Unido –activa de 2015– o la veterana Wonga nacida en 2007, ejercen las veces de proveedoras de salario. También Revolut en una de sus divisiones de negocio. Con ellas una larga lista de empresas similares que pujan por quedarse con el mercado de los sueldos a placer. Especialmente para aquellos que establecen la convención social de pago a fin de mes, una simple decisión por ahorro de tiempo en la gestión de nóminas.

El problema de la educación financiera y la gestión de la nómina

Foto por Scott Graham en Unsplash

Con todo, la idea de cobrar en el momento en el que se desea tiene sus pros y sus contras. Desde un punto de vista financiero, resuelve algunos de los problemas intrínsecos a los ciclos económicos. Al poder cobrar en cualquier punto del mes, los picos de gasto y consumo se suavizan y distribuyen a lo largo del ciclo. Por otro lado, exige una mejor gestión del dinero y ciertas nociones en la gestión de finanzas personales.

"Para el empleado es mejor cobrar de forma semanal, pero con una regularidad"

Para Javier Collado, profesor de la UDIMA, "todo depende del empleado". Pero con un poco de nociones financieras, "puede ayudar a evitar las tarjetas y el crédito, siempre que no se recurran a ambas cosas porque si no puedes meterte en una trampa muy grande". De hecho, en el caso de Payflow, apuntan al uso de la plataforma con el fin de evitar precisamente el uso de tarjetas en caso de tenerlas. Y no van mal encaminados. Según los datos de la compañía, los que más recurren a estos servicios suelen ser los sueldos más modestos relacionados con el sector servicios. En esto, avisa, hay una doble lectura. Un mejor uso de las tarjetas es bueno, pero si no como sustituto de un sueldo bajo o una mala gestión.

En el caso de Vicente Varo, director de contenidos de Finect, independientemente de si se ofrece por una compañía o no "para el empleado es mejor cobrar de forma semanal, pero con una regularidad". Favorece la organización, y es más justo con el volumen de trabajo creado. Pero como todo, esto queda determinado por la educación financiera de base, una que desde hace tiempo es la asignatura pendiente de todo un país.