Con frecuencia, las películas históricas llevan el duro peso a cuestas de reflejar una época específica. Con frecuencia, eso requiere una cuidadosa atención al detalle y ojos expertos en la reconstrucción del contexto cronológico. En algunas ocasiones, los resultados son extraordinarios. En otras, verdaderas confusiones que convierten a la película en una mezcla poco atinada de datos que caen en los clásicos grandes errores históricos en las películas

¿Cual es el riesgo que conlleva un film de corte histórico? Para comenzar, la necesidad de documentación, reconstrucción y elaboración de escenarios. Y después, la forma de narrar el argumento y permitir que se beneficie con lo escrupuloso de la investigación. Y aunque ninguna ficción aspira a ser documental, es evidente que el valor agregado de un escenario cinematográfico fidedigno es de agradecer.

No obstante, la mayoría de las películas históricas toman decisiones en base a la espectacularidad antes que la narración. Te contamos cuáles son las tres películas con mayores errores al mostrar una etapa o una época específica. 

Braveheart, de Mel Gibson 

Braveheart se considera uno de los mayores logros en recreación histórica…aunque está plagada de errores. La biografía sublimada de William Wallace que Gibson llevó a la pantalla es una mezcla de errores históricos y conveniencias de guion

Para comenzar, el personaje histórico real no era un campesino, sino miembro de una familia noble. La disparidad puede parecer poco importante hasta que es evidente que Gibson basa la eficacia de su personaje en el trayecto personal que lleva a cabo.

Gibson también cometió el error de vestir a sus personajes con kilts. Eso a pesar que la trama transcurre en el siglo XIII y la tradicional prenda no se utilizó hasta el XVII. También hay errores en el lenguaje, el famoso maquillaje corporal e incluso en las forma de mostrar aldeas y pueblos. 

300, de Zack Snyder 

Warner Bros.

Por supuesto, la confusión y errores históricos no es intencionada. Snyder solo se atuvo a la versión más popular sobre el épico sacrificio de los espartanos. Pero en realidad, las fuentes históricas siempre han dejado claro que el mito es una exageración. 

El punto crítico, por supuesto, es el número de combatientes que se enfrentaron contra el Rey Jerjes I. Pero a pesar del mito espartano, a los hombres de Leónidas se unieron 700 tespios. De hecho, según diversas fuentes, el número de soldados que acompañaron al Rey espartano alcanzó los 7.000 en su momento más álgido. 

Pocahontas, de Eric Goldberg y Mike Gabriel

Disney Plus

Aquí los “errores históricos” son en realidad giros convenientes de guion para adecuar la historia a una romántica. La verdadera Pocahontas tenía once años cuando conoció a John Smith, que la secuestró para ejercer control político sobre su padre, jefe de los powhamanes. La pequeña sufrió maltrato y se convirtió en un rehén de considerable importancia para los británicos. Y por supuesto, no hubo ninguna historia de amor con su captor. 

De hecho, no fue de Smith de quien se enamoró sino de un plantador de tabaco llamado John Rolfe. La historia de ambos se hizo famosa cuando él le propuso matrimonio. Poco después, ambos se convirtieron en la primera unión legal entre un nativo americano y un blanco.