Está considerada la tercera en discordia, la última empresa de movilidad en llegar a España para competir en el complejo negocio de las VTC y el taxi vía app a mediados de 2021. Es la versión europea de Uber y Cabify con un brazo financiero fuertemente soportado. Bolt, que también ha irrumpido con fuerza en el negocio de los patinetes, bicis compartidas y el delivery, acaba de anunciar su última ronda de financiación. 628 millones de euros –la mayor de todo se recorrido– que valoran a la compañía de movilidad en 7.400 millones de euros.

El unicornio estonio, que fue llamado de forma indirecta por la Unión Europea a través de un préstamo de 50 millones de euros para luchar contra el imperio estadounidense de Uber en el continente, tiene claro el objetivo de sus fondos. Seguir ampliando geografías, ganando clientes y ampliando servicios. Con un negocio de los patinetes, las bicis y el transporte altamente consolidado, es precisamente el delivery donde la compañía tiene más camino por recorrer. Sería el último sector que le quedaría a Bolt para convertirse en lo que ellos llaman "súper aplicación". Es también uno de los focos donde la competencia ha estado trabajando de forma intensa desde el inicio de la pandemia.

UberEats, Glovo –ahora propiedad de la alemana Delivery Hero–, Deliveroo –fuera de España por sus malos resultados– o Just Eat. La lista es larga y compleja, más ahora con las entregas ultrarrápidas de Gorillas, Dija o Getir entre otras muchas. El objetivo de Bolt es entrar de lleno en el negocio en alza del delivery basado en las dark stores con entregas en 15 minutos. Al menos en España, donde el cambio en la contratación de repartidores bajo la recién estrenada Ley Rider de 2021 cambió ligeramente las reglas del juego.

En cualquier caso, aunque Bolt anunció en 2019 su incursión en el negocio del delivery, no hay noticias de que el unicornio estonio vaya a traspasar la frontera. Al menos por el momento. Con 10 ciudades en agenda en este momento, y con el objetivo de expandirse, no está claro cuál será su próximo movimiento.

Bolt, a por la gran competencia en el sector

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Liderada por Sequoia Capital y Fidelity Management & Research Company LLC, con la participación de Whale Rock. También Owl Rock (una división de Blue Owl), D1, G Squared, Tekne y Ghisallo, esta operación se produce solo cuatro meses después de otra ronda récord para Bolt. 600 millones de euros, soportados también con el liderazgo de Sequoia que suponían un adelanto de la compañía de Estonia a muchos de sus rivales en Europa.

Con el paso de la pandemia y la paralización del transporte, muchas de las tecnológicas del sector se han visto en la tesitura de tener que salvar unos muebles que venían de estar bien consolidados al cierre de 2019. Para Bolt, pese a las dificultades, la parte financiera ha soportado lo más duro del golpe de la Covid-19.

También en la competición por los conductores, un sector ahora mismo complejo en la búsqueda del mejor postor. Según la compañía, Bolt paga a sus conductores entre un 10 % y un 20% más que la competencia. También cobra unas comisiones un 50% más bajas que el resto –al menos en sus inicios y para fomentar su penetración en el negocio del taxi reglado–.

Con esto, están "llegando a triplicar su oferta de conductores en pocas semanas y convirtiéndose en uno de los tres players más importantes del sector por ser la plataforma más rentable para usuarios y conductores". Y aunque no dan cifras por regiones, lo cierto es que Bolt se ha convertido en un dolor de cabeza para un Cabify y un Uber en horas bajas. Ambos afectados por la falta de conductores y coches, y para un taxi que aún lucha por deshacerse de la competencia sin éxito.