Elon Musk y SpaceX cerrarán el 2021 con una noticia no demasiado grata. Y es que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) anunció que demorará su decisión final sobre si otorgará o no la licencia que la empresa aeroespacial necesita para realizar lanzamientos para vuelos orbitales con la nave Starship despegando desde Boca Chica, Texas.

Esto significa que, irremediablemente, se retrasará la primera prueba de vuelo orbital para la Starship. ¿Y cuál es el motivo para esta decisión? Que las autoridades norteamericanas necesitan más tiempo para completar el análisis del impacto medioambiental que generan las actividades de SpaceX en territorio texano.

En noviembre pasado, Elon Musk aseguró que el primer vuelo orbital de Starship se realizaría a comienzos del 2022. Si bien no dio a conocer fechas específicas, el empresario mencionó que sería en "enero o febrero". Sin embargo, dicho pronóstico ahora es imposible de cumplir, pues es un hecho que no habrá una definición de la FAA hasta el último día del segundo mes del próximo año.

Según publica PC Mag, la Administración Federal de Aviación estadounidense presentó un borrador de la Evaluación Ambiental Programática, a través de la cual debe decidir si están dadas las condiciones para otorgar a SpaceX una licencia o permiso experimental para realizar sus lanzamientos. Al mismo tiempo el organismo abrió la recepción de comentarios públicos sobre dicho draft, y ha recibido tal cantidad que se ha visto obligada a cambiar la fecha de presentación de su informe final. Así, la decisión que se esperaba para el 31 de diciembre de 2021 se ha retrasado hasta el 28 de febrero de 2022; y consigo se van los planes originales de Elon Musk y compañía para el primer vuelo orbital de Starship.

SpaceX, obligada a demorar la primera prueba de vuelo orbital de Starship

Darrell Etherington

La agencia asegura haber recibido más de 18 mil comentarios sobre la evaluación del impacto medioambiental de los lanzamientos de SpaceX. No todos han sido negativos, lógicamente; sin embargo, una preocupación recurrente es cómo los despegues de la nave Starship afectan a la fauna local, en especial a las aves. De hecho, el informe cita algunos casos de detractores que incluso reclaman que la FAA prepare una Declaración de Impacto Ambiental; de concretarse, esto sería un gran problema para la empresa ya que su desarrollo podría demorar "meses o años".

Queda claro que este último escenario es el más improbable, porque incluso alteraría por completo las previsiones de SpaceX y del proyecto Starship/Super Heavy. Pero que la idea esté a las vueltas seguro es una piedra en el zapato de Elon Musk, quien por estos días ha recibido fuego del pueblo chino por las maniobras que debió realizar la estación espacial del gigante asiático para evitar colisiones con la red de satélites Starlink.

Si los lanzamientos de vuelos orbitales desde Boca Chica, Texas, se vuelven un dolor de cabeza para SpaceX, seguramente la empresa ya esté analizando alternativas. Recordemos que la firma aeroespacial ya trabaja en el desarrollo de puertos espaciales oceánicos para futuras misiones; para ello ya ha adquirido viejas plataformas petroleras ubicadas en el Golfo de México.