No hace falta ser la mano derecha de Tim Cook, CEO de Apple, para saber que la compañía está trabajando en un ecosistema completamente inalámbrico. Si bien han sido las filtraciones las que nos han informado sobre un futuro iPhone sin puertos ni botones, las diferentes funciones de software, como SharePlay o Control Universal, y las últimas innovaciones en el hardware de alguno de los dispositivos de la firma, como el nuevo módulo de transferencia inalámbrica de datos del Apple Watch Series 7, han servido como pruebas para confirmar —o al menos, vitaminar— estos rumores.

El próximo paso para continuar con el plan de un iPhone sin puertos es prescindir de la bandeja para las tarjetas SIM. Se trata de una medida que tiene una serie de importantes ventajas más allá de un diseño más futurista, pero que también podría causar importantes inconvenientes.

Los últimos rumores sugieren que Apple podría eliminar esta bandeja en los iPhone lanzados a partir de 2022. Apostando, por lo tanto, por una SIM virtual (también conocida como eSIM). Esta no solo tiene un funcionamiento idéntico a la tarjeta física, sino que también ofrece diferentes ventajas. Por ejemplo, es más fácil instalarla dado que solo hay que escanear un código QR a través del iPhone. Por otro lado, si se necesita un duplicado o el usuario quiere cambiar de compañía por otra que también ofrezca eSIM, puede hacerlo al instante. La SIM virtual se envía por correo electrónico.

Apple, de momento, se encuentra en conversaciones con diferentes operadores para hacer viable la eliminación de la bandeja para la tarjeta SIM. Al fin y al cabo, son las compañías de telecomunicaciones las que tienen que adaptarse y permitir que sus clientes puedan, al menos, realizar un cambio de SIM física a eSIM para su nuevo iPhone. Si bien hay muchas operadoras que ya lo implementan, como Vodafone, O2, Movistar, Orange, etc., no todas ofrecen facilidades a la hora de realizar esta transición. Sin mencionar, además, que todavía hay compañías que no disponen de SIM virtual en su catálogo.

¿Un paso más para un iPhone sin puertos?

Apple quiere despedirse de un componente que lleva tres décadas utilizándose.

Lo cierto es que la eliminación de la bandeja para la tarjeta SIM no supondría el paso definitivo para un iPhone sin puertos. Al menos, no tanto como deshacerse del conector Lightning. Al fin y al cabo, el slot para las tarjetas SIM un componente que no necesita ningún cable para su configuración o uso y que, además, se camufla muy bien en el chasis del iPhone. No obstante, es una pieza más de la que Apple debe deshacerse si quiere continuar con su intención de ofrecer un smartphone completamente inalámbrico.

Entonces, ¿por qué Apple querría eliminar la tarjeta SIM en el iPhone? El principal motivo es que este conector ocupa mucho espacio en el interior del smartphone. Este podría ser utilizado para otros componentes que permitan más funcionalidades en el iPhone. También, por ejemplo, para incluir una batería de mayor capacidad. Extraer el slot para la tarjeta SIM también tendría otras ventajas para el iPhone. Por ejemplo, la de ofrecer una mejor protección frente al agua y al polvo. Sin olvidar, además, que eliminar la bandeja de la tarjeta SIM también supondría eliminar la llave de extracción de la caja del iPhone y: un pequeño paso más para los planes medioambientales de la compañía.

Perder la bandeja para la tarjeta SIM también tendría sus inconvenientes

Eliminar la bandeja para la tarjeta SIM en un iPhone, sin embargo, tendría una serie de desventajas que afectarían principalmente al consumidor. Sobre todo, a aquellos usuarios que disponen de una SIM física y que se encuentran en una compañía que no ofrece la alternativa virtual. La eliminación del slot podría "obligar" a estos usuarios a cambiarse de compañía y pagar una cuota más elevada a cambio de poder realizar llamadas y conectarse a internet con su nuevo iPhone. O, en cambio, optar por otro modelo que sí incluya un puerto para la bandeja SIM.

También podría dificultar el cambio de SIM en un viaje al extranjero, dado a que habría que buscar alternativas prepago o de contrato sin permanencia que dispongan de e-SIM. El cambio de un iPhone a otro smartphone que no es compatible con estas tarjetas virtuales también podría suponer un problema.

Teniendo en cuenta estos inconvenientes, hay una pequeña posibilidad de que Apple apueste por dos variantes de iPhone: una con SIM física, para aquellos usuarios que no quieren —o no pueden— dar el paso a la eSIM, y otra sin este componente para los consumidores que sí disponen de una tarjeta virtual o adquieren el dispositivo mediante un operador que ofrece esta opción.