Spider-Man: No Way Home

Spider-Man: No Way Home abrirá la caja de pandora del multiverso el próximo 16 de diciembre. Ya se ha confirmado que algunos de los villanos de películas pasadas estarán en esta entrega, incluyendo al Doctor Octopus (Alfred Molina), Duende Verde (Willem Dafoe) y Electro (Jamie Foxx). Pero seguimos sin confirmación alguna de la aparición de las versiones de Peter Parker interpretadas por Tobey Maguire o Andrew Garfield.

A medida que se acerca la fecha de estreno de la película, más y más rumores y filtraciones aparecen. El estudio cada vez tendrá menos control a medida que más productos, accesorios, objetos y demás piezas de marketing.

Es justo lo que ha pasado en este caso y una de las confirmaciones más claras de la posibilidad de que Tobey Maguire aparezca en Spider-Man: No Way Home. Lo ha descubierto Dominic Kravitz en Twitter.

Es un accesorio promocional de la película donde se puede ver a la versión de Tom Holland del superhéroe, sí, pero por detrás claramente se puede ver la presencia de otra versión de Spider-Man. Además, por la forma de la máscara, claramente se trata de la "variante" que vimos en los films de Sam Raimi.

Tobey Maguire en 'Spider-Man: No Way Home', ¿el secreto peor guardado de Hollywood?

Es normal que Marvel Studios y Sony Pictures no quieran revelar aún la posibilidad de que Tobey Maguire y Andrew Garfield aparezcan en Spider-Man: No Way Home, porque arruinaría la sorpresa para las personas que vean la película en el cine. Pero con tantos rumores, tantas filtraciones y por momentos descuidos, es claro que este es uno de los secretos peor guardados de Hollywood.

En el caso de Andrew Garfield también hay alguna que otra filtración, incluyendo una video corto del actor con el traje de superhéroe, que supuestamente era un deep fake. Pero tras un análisis hecho por expertos en efectos especiales, quedó claro que es 100% real.

Saldremos de dudas en próximos días, una vez que Spider-Man: No Way Home se estrene en salas de todo el mundo, el próximo 16 de diciembre. Siempre y cuando los cines logren controlar la inmensa afluencia de personas que han hecho que se caigan sus webs para comprar entradas en la preventa.