Después de un tiempo de relativa calma en la discusión sobre el impacto ambiental por el consumo energético para minar criptomonedas, Suecia pateó el hormiguero. Las autoridades financieras y medioambientales de dicho país creen que la Unión Europea debe prohibir el minado que se realiza mediante el sistema de prueba de trabajo o Proof of Work (PoW); una decisión que, de concretarse, afectará directamente a Bitcoin y Ethereum.

La principal preocupación de los suecos se relaciona al consumo intensivo de energía que requiere el minado de las mencionadas criptomonedas, y el impacto que este tiene sobre las metas ecológicas del país. Por ello, la Autoridad de Supervisión Financiera y la Agencia de Protección Ambiental han publicado un artículo en el que argumentan su posición.

De acuerdo con los entes, cada vez son más los mineros de Bitcoin y Ethereum que se instalan en la región nórdica; en su mayoría empujados por la prohibición de las criptomonedas en China y las críticas a las emisiones de dióxido de carbono. Allí encontrarían un escenario favorable para la actividad debido a los bajos precios e impuestos, y el buen acceso a las energías renovables. Y en este último punto es donde radica el conflicto para las autoridades de Suecia.

Según la publicación, el consumo de energía para el minado de criptomonedas creció "varios cientos por ciento" en Suecia entre abril y agosto pasados; al punto tal de llegar a 1 teravatio-hora (TWh) anual. Así, aseveran, la electricidad necesaria para minar Bitcoin y Ethereum ya equivale a la utilizada por 200 mil hogares suecos. Y argumentan que si no se toman medidas, corren el riesgo de que la energía renovable disponible no sea suficiente para cubrir su plan de transición para abandonar los medios no renovables.

¿El minado de Bitcoin y Ethereum realmente tiene los días contados en Europa?

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"Esta energía se necesita con urgencia para el desarrollo del acero libre de fósiles, la fabricación de baterías a gran escala y la electrificación de nuestro sector del transporte. [...] Es importante que tanto Suecia como la Unión Europea utilicen nuestra energía renovable donde proporcione el mayor beneficio para la sociedad en su conjunto", dice el artículo.

Hoy parece difícil que lo que proponen la Autoridad de Supervisión Financiera y la Agencia de Protección Ambiental de Suecia se apruebe rápidamente. Sin embargo, las autoridades están sentando un precedente sobre un pedido de legislación sobre el minado de Bitcoin y Ethereum.

Lo que los suecos piden a la Unión Europea no es la prohibición de las criptomonedas en sí, sino del sistema Proof of Work. "Existen otros métodos para extraer criptoactivos, que también podrían usarse para Bitcoin y Ethereum, que se estima que reducen el consumo de energía en un 99,95%, manteniendo la funcionalidad", indican.

Pero Suecia no quiere quedarse de brazos cruzados mientras la UE analiza su pedido. Las agencias financiera y medioambiental pretenden que el gobierno tome medidas para desalentar la instalación de los mineros que requieren de una alta demanda energética. Y también solicitan que los exchanges que trabajen con criptomonedas minadas vía PoW no puedan promocionar su actividad como sustentable.

También se menciona la posibilidad adoptar políticas de otro tipo. Específicamente se indica la posibilidad de establecer un impuesto a la producción de Bitcoin; y que exista una comunicación más clara sobre el impacto que provoca la minería de criptomonedas sobre el Medio Ambiente. Sin embargo, las autoridades reconocen que no serían efectivas ante el implacable crecimiento de la demanda global de este tipo de activos.

Suecia quiere que Europa dé el ejemplo

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"La prohibición del método de minería de prueba de trabajo dentro de la UE podría ser un primer paso importante en un movimiento global hacia un mayor uso de métodos más eficientes desde el punto de vista energético. También significaría que nuestra energía renovable se utilizaría de la manera más eficiente posible para apoyar la transición hacia la neutralidad climática", dicen las autoridades suecas.

Sin embargo, también reconocen que prohibir el minado de Bitcoin y Ethereum es un arma de doble filo. Si Suecia y Europa en general dejan de ser convenientes, los mineros se mudarán a otros territorios; y si se instalan en países con legislaciones medioambientales nulas o poco rigurosas, las emisiones de carbono aumentarán. Pero, a pesar de ello, la Autoridad de Supervisión Financiera y la Agencia de Protección Ambiental de Suecia sostienen que deben liderar el camino para "maximizar sus posibilidades de cumplir el Acuerdo de París".

Recordemos que en el caso de Ethereum, los desarrolladores trabajan desde hace tiempo para abandonar el sistema Proof of Work. La iniciativa es adoptar el de prueba de participación, o Proof of Stake. El cambio llevaría a que el impacto ecológico sea mucho menor, pero su implementación ha sufrido demoras y se daría recién en 2022.