Mientras la escasez de chips sigue golpeando fuerte en todo el mundo, en Europa aumenta la presión para definir una posición con respecto a los subsidios gubernamentales para la instalación de nuevas fábricas de semiconductores. Este jueves, Margrethe Vestager, la comisaria de Competencia de la Comisión Europea volvió a referirse al tema frente al Parlamento Europeo.

La funcionaria abrió la puerta a la posibilidad de que los países miembros de la Unión Europea subsidien la instalación de nuevas plantas para afrontar el faltante de componentes. Sin embargo, esta oportunidad estaría atada al cumplimiento de ciertas condiciones con el fin de evitar un escenario anticompetitivo entre los propios miembros del bloque.

Según publica Reuters, Vestager indicó: "La Comisión consideraría aprobar el apoyo público para llenar posibles brechas de financiamiento en el ecosistema de semiconductores para el establecimiento, en particular, de instalaciones que sean las primeras en su tipo". Claramente, esto no significa que la decisión con respecto a permitir los subsidios ya esté tomada. Pero sí pone de manifiesto que las ayudas económicas gubernamentales para combatir la escasez de chips deberían destinarse a fábricas de última tecnología.

Posiciones encontradas dentro del bloque

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El mismo informe indica que las condiciones que se impondrían para permitir los subsidios no solo buscarían proteger el marco competitivo de Europa; también pretenderían que los beneficios "se compartan ampliamente y sin discriminación" en toda la economía europea.

Sin embargo, existen posturas diferentes entre los propios miembros del bloque. Por un lado, Francia pretendería una normativa flexible en cuanto a las asistencias económicas. Tengamos en cuenta que sería uno de los países apuntados por Intel para su plan de expansión europea para combatir la escasez de chips. La firma estadounidense anunció una inversión de 80 mil millones de euros, en una iniciativa destinada a reducir la dependencia de la cadena de suministro asiática.

Pero en el rincón opuesto aparecerían países como Irlanda y Países Bajos; que considerarían que la diferencia de disponibilidad de recursos entre los estados —y su uso discrecional— provocaría una competencia desleal dentro de la Unión Europea.

Vestager ya advirtió del peligro de una "carrera de subsidios" por la escasez de chips

Los subsidios para la instalación de nuevas fábricas de semiconductores para combatir la escasez de chips son un tema candente en Europa. Pocos días atrás, la propia Margrethe Vestager advirtió del peligro que significaría si la UE ingresara en una "carrera" de ayudas económicas con Estados Unidos.

La funcionaria aseguró que las empresas podrían manipular a los países para que ofrezcan sumas de dinero exorbitantes, e instalarse en el que pague mejor. "El riesgo, por supuesto, es permitir que los contribuyentes, ya sean europeos o estadounidenses, paguen la cuenta y obtengan quizás muy poco de esa inversión", aseveró.

Vale destacar que entre los esfuerzos para combatir la escasez de componentes se espera una nueva Ley Europea de Chips para 2022. La misma apostaría a que el bloque aumente al 20% su participación en la producción mundial de semiconductores para 2030.