Jony Ive, quien fue jefe de diseño en Apple hasta 2019, ayudó a establecer una icónica línea en el aspecto en productos como el iPhone, el Mac o incluso, el Apple Park, la futurista sede que la compañía tiene en Cupertino. Durante sus últimos años en la compañía, sin embargo, causó mucha controversia por los fallidos diseños que afectaban enormemente a la funcionalidad de los equipos. Entre ellos, el defectuoso teclado mariposa o un MacBook Pro bonito, sí, pero poco funcional.

Los errores en este tipo de equipos dejaron claro que la compañía priorizaba en aspecto frente a funcionalidad. Sin embargo, ahora, Apple parece buscar un equilibrio entre ambas áreas —aunque para ello sea necesario sacrificar algunos puntos del diseño—. Al fin y al cabo, el aspecto es solo una parte de la experiencia que ofrecen sus productos.

Hay muchos ejemplos que demuestran que Apple se ha centrado en diseñar productos que sean visualmente atractivos, pero que no escatimen en funciones. Uno de los más importantes es el nuevo MacBook Pro. Este portátil trae de vuelta varias de las características que el equipo de diseño de la compañía decidió eliminar en 2016 para priorizar en aspecto, pese a ser realmente útiles para los usuarios profesionales.

Tener un producto bonito está bien, pero que sea bonito y funcional, eso es otro rollo

Los nuevos modelos de 14 y 16 pulgadas no solo eliminan el tedioso teclado mariposa que Apple tanto elogió en un primer momento, sino que trae de vuelta los puertos más solicitados por los profesionales: un conector HDMI, un slot para tarjetas SD y MagSafe. Sí, los mismos que Apple eliminó en 2016 por unos puertos USB-C.

La TouchBar es otro de los elementos diferenciales del MacBook Pro que Apple anunció en 2016. Este panel táctil ubicado en el teclado, no obstante, también ha desaparecido y ha sido reemplazado por las clásicas teclas de función. De nuevo, un salto atrás en estética, pero un paso más en funcionalidad.

Un equipo de estas características está enfocado a un público específico, aquellos en que creen el diseño es una parte importante, sí, pero más lo son algunos componentes o funciones necesarias para poder desarrollar su actividad.

¿Tiene que ver la salida de Jony Ive con la nueva línea de diseño de Apple?

Aunque pueda parecer que este nuevo rumbo en el aspecto de sus productos es a causa de la salida de Jony Ive, esto, realmente, poco tiene que ver. Ive, de hecho, ha formado parte de algunos de los cambios más importantes en el diseño de los últimos productos de Apple. Sobre todo, teniendo en cuenta que muchos de estos se planifican con años de antelación.

Los iPhone, por ejemplo, también reflejan ese interés de Apple por sacrificar un poco de su estética para ofrecer prestaciones solicitadas por los usuarios. El iPhone 11 Pro —lanzado en 2019, cuando Ive seguía en Apple—, llegó con un chasis más grueso a cambio de una batería de más capacidad y, por lo tanto, de mayor duración. Sucede algo similar con el Apple TV anunciado recientemente; donde su rediseño deja ver la intención de Apple por ofrecer un equipo funcional y que perfectamente podría haber estado diseñado bajo el mando de Ive.

Apple, por otro lado, confirmó que continuaría colaborando con el diseñador, que actualmente trabaja en LoveFrom, su propia estudio, en condición de cliente y proveedor. Los detalles estéticos de los últimos productos, que a menudo reflejan guiños a anteriores dispositivos, hacen pensar que Ive sigue colaborando estrechamente con la empresa de Tim Cook.