El 17 de octubre se estrenaba la tercera temporada de You (Greg Berlanti y Sera Gamble, 2018-2021). Y tras la oleada inicial del fenómeno de El juego del calamar, You ya se posiciona entre los primeros lugares del Top Ten de Netflix. Aunque su entrada a ese grupo tenga que ver más con la novedad, sirve como medidor: You es un contenido que despierta interés de forma inmediata. 

Así lo hizo durante su primera (2018) y la segunda temporada (2019), con el personaje de Joe Goldberg, interpretado por Penn Badgley, como eje de todo. Un psicópata que propone al espectador que se cuestione sus nociones sobre el amor, la vida en pareja, la privacidad y un puñado de aspectos más, en un momento histórico en el cual la agenda de género, la deconstrucción, el machismo, la terapia de pareja son temas sobre los que se habla con mayor frecuencia. Esa esencia perdura a través de la tercera temporada de You, pero con un giro de tuerca que, visto lo visto, parecía tan necesario como conveniente.

Durante las dos primeras temporadas, Joe Goldberg peleaba contra sí mismo y sus deseos. El final de la segunda temporada ya sugería el pulso sobre el cual se basaría la tercera: ya Joe Goldberg no debía preocuparse solo por sus instintos sino también por los de su pareja, Love Quinn-Goldberg, interpretada por Victoria Pedretti. Los personajes terminan componiendo una pareja tan complementaria como tóxica. ¿El resultado? Tensión y sangre en esta serie de Netflix.

You: antecedentes y guiños

La serie de Netlix lleva a sus personajes un paso adelante en relación con sus aspiraciones. Ambos están buscando su lugar en el mundo y alguien que los acompañe en ese espacio. La representación de ese trayecto es el camino utilizado por los creadores de You para hacer su crítica al amor romántico y a las distintas prácticas de acoso, como las hechas a través de redes sociales, entre otros temas. Entonces, la serie evoca algunos tramos de un clásico contemporáneo cuando se trata de psicópatas: Dexter (2006-2013), en especial cuando Dexter Morgan debe asumir más responsabilidad familiares.

¿Qué ocurre con ese tipo de giros? Netflix permite que la narrativa de You se concentra aún más en la tensión emocional y los aspectos personales de los protagonistas, antes que en los riesgos que sufren los personajes en torno a esos vínculos. Ya no se trata del próximo asesinato de Joe Goldberg, disfrazado de antihéroe queriendo proteger a quien desea, sino de este personaje conviviendo con sus demonios y los de la otra persona, Love Quinn-Goldberg. La ironía se presenta cuando Joe Goldberg a ratos deja de ser ejecutor para convertirse en gestor de crisis. De esa forma, el relato va revelando las distintas capas de Love Quinn-Goldberg, una mujer que está a un pestañeo de posicionarse como la villana de la narrativa.

La naturalidad de varios absurdos, si se rompe el pacto ficcional, recuerda a otra serie contemporánea importante o, al menos, de culto: Hannibal (2013-2015). You no alcanza el valor estético de esta producción, usado en favor de la construcción del personaje, todo elegancia y horror. Pero todo cuanto ocurre este contenido de Netflox, con el paso del tiempo, deja de ser extraño para el espectador. Ese detalle no es menor dentro de las producciones televisivas.

¿Era necesaria una tercera temporada? 

Cuando al espectador deja de parecer ilógico algo que lo es fuera de la pantalla, guion y dirección han funcionado. You pasó de ser una serie incómoda, con ese primer capítulo extraño, incluso cuestionador, a convertirse en un relato con risa y sorpresa. ¿Lo anterior sugiere que la serie se ha convertido en una comedia? No. Se trata de que, fiel a su temática turbia, se apoya en el humor negro para regalar líneas y momentos entretenidos. 

Después de las dos primeras temporadas, You corría el riesgo de parecer monótona: Joe Goldberg tiene otro “amor”. Ese riesgo fue esquivado a través de la construcción del personaje, poco a poco orientado en buscar algo de tranquilidad y, en especial, ofrecerle a su hijo un futuro distinto al que él tuvo. Aunque este último aspecto a ratos se pierde a través de la serie, cada cierto tiempo se recuerda con uno u otro detalle. No es menor, porque revela el fin de esta temporada: Joe Goldberg intentando que uno de su especie no vuelva a crearse, como si quisiera negarse. 

Ese salto del personaje hace que la tercera temporada tenga sentido. La producción de Netflix deja de ser un relato de un psicópata llevando hasta el máximo nivel nociones desvirtuadas de amor, deseo y acompañamiento; You, desde ahora, es relato de alguien que intenta corregir una vida marcada por el horror, aunque nada garantiza que pueda lograrlo y que la sangre dejará de correr.