Apple comercializa actualmente tres Apple Watch diferentes. El recién lanzado Apple Watch Series 7 es la opción más premium, pues cuenta con prestaciones como el medidor de oxígeno en sangre o el electrocardiograma, una pantalla de mayor tamaño y está disponible en una gran variedad de acabados. El Apple Watch SE, anunciado en 2020, es la alternativa económica al Series 7. Si bien prescinde de algunos sensores, mantiene un diseño bastante actual y se puede adquirir con conexión LTE. Y, por último, Apple comercializa el Apple Watch Series 3 como modelo de entrada.

El Series 3, recordemos, fue anunciado en septiembre de 2017. Se trataba de uno de los smartwatch más avanzados del mercado y llegaba, como principal novedad, con una versión con LTE que permitía utilizar el smartwatch de forma independiente al iPhone. Incluía, además, algunas mejoras a nivel de rendimiento frente al Series 2.

Tras el anuncio del Apple Watch Series 4, la compañía decidió mantener esta variante en su catálogo, convirtiéndolo en una muy interesante alternativa para aquellos usuarios que no querían gastarse mucho dinero en un smartwatch de Apple. Lo mismo sucedió con el Series 5. Para aquel entonces, un reloj lanzado en 2017 por un precio de 229 era una opción más que recomendable.

En 2020, Apple anunció junto al Series 6 el Apple Watch SE. El sustituto perfecto para el Series 3. La compañía, sin embargo, mantuvo a la venta el Series 3 con el mismo precio del año pasado: unos 219 euros para el tamaño de 38mm. De repente, el tan interesante modelo dejaba de tener sentido en el catálogo de Apple. Y ahora, cuatro años después, el reloj aún sigue a la venta en la web de Apple.

¿Tiene sentido un Apple Watch Series 3 en 2021?

El Apple Watch Series 3 tiene varias diferencias frente al modelo de 2020. Su pantalla es más pequeña, su diseño se nota anticuado y, muy probablemente, quede obsoleto a nivel de software antes. El ahorro económico, además, es de solo 80 euros respecto al SE.

El Apple Watch SE, por otra parte, presenta un aspecto mucho más actual, muy parecido al del Series 7. La pantalla es hasta un 30% más grande que el de 2017 y tiene una mayor resolución. Por otro lado, tiene prestaciones relacionadas con la salud que el Watch Series 3 no incluye, como la detección de caídas. El Apple Watch SE, además, se puede adquirir en opción Cellular para poder utilizar el reloj sin necesidad de un iPhone.

Mantener el Apple Watch Series 3 en el catálogo es simplemente absurdo, tanto por sus obsoletas prestaciones (pese a mantenerse actualizado), como por su ya no tan diferencial precio. Quizá no lo sería si Apple ofreciera este modelo como una opción para los más pequeños. Sin embargo, la función Configuración Familiar, que permite conectar un reloj al iPhone del padre, madre o tutor, requiere conexión LTE, y el Series 3 no se vende con esta opción.

Por lo tanto, y a la espera de una segunda generación, la opción más recomendable a día de hoy es el Watch SE, incluso por encima del Series 7. ¿El motivo? Se trata del modelo con una mejor relación calidad / precio y el que incluye características más que suficientes para poder disfrutar del ecosistema Apple y de las diferentes opciones para el deporte y la salud.