La imagen de los neandertales (Homo neanderthalensis) que tenemos es poco acertada. O al menos eso cuenta Rebecca Wragg Sykes, arqueóloga británica, en la publicación de su libro Neandertales. La vida, el amor, la muerte y el arte de nuestros primos lejanos (geoPlaneta-Ciencia, 2021). Pero ¿cómo eran en realidad estos homínidos?

Violentos, feos, toscos, poco inteligentes y poco evolucionados. Esta suele ser la imagen que se nos presenta de los neandertales. Para poder desmitificarlos tenemos que conocerlos bien, por eso hemos hablado con Sykes sobre su ensayo.

"Creo que mucha gente tiene la idea absurda de que eran tontos", comenta Sykes cuando se le pregunta por los mitos más extendidos sobre el H. neanderthalensis. "Espero que si la gente lee el libro comprenda la complejidad y la inteligencia que se refleja en los objetos que fabricaron. Cuando producían diferentes materiales para construir objetos y en la manera de organizar sus vidas", señala la arqueóloga.

"Creo que hay una falta de conocimiento porque las personas piensan que los neandertales durante 300.000 años estuvieron haciendo siempre lo mismo; pero no es cierto porque eran muy creativos", indica a Hipertextual.

Así eran los neandertales

En el libro de Sykes se entiende con más profundidad cómo eran los neandertales y la vida que llevaban. Pero al ser preguntada sobre este tema, Sykes señala: "Creo que eran tan variables como cualquiera de nosotros; tenían una gran variabilidad". Ya sea física o psicológicamente, puesto que la arqueóloga añade: "Algunos eran más bajitos, otros más altos. Algunos neandertales seguramente eran más inteligentes que otros".

"También podemos imaginar que había especialistas en diferentes campos, áreas, al igual que nosotros. Vemos lo mismo en los chimpancés, tienen caracteres diferentes y les gustan hacer cosas distintas. Lo que podemos esperar es que hubiera diversidad dentro de la misma cultura".

Rebecca Wragg Sykes, arqueóloga

El tipo de vida que llevaban era como el de los cazadores-recolectores. "Es evidente que tenían una enorme capacidad, como cazadores eran excelentes", indica. "Pero no eran como las hienas sino que tenemos pruebas de que eran metódicos y sistemáticos en su manera de actuar". De hecho, "eran capaces de conocer las diferentes partes del cuerpo de los animales y seleccionaban cuidadosamente los mejores bocados, se los llevaban a otros lugares y una vez allí los procesaban", añade.

"La impresión que tenemos es de una mente que reflexiona y planifica"  

"Lo mismo que sucede con la caza, en otros aspectos eran igual de selectivos, como en el tallado de la piedra", comenta la arqueóloga. "Por tanto, la impresión que tenemos es de una mente que reflexiona y planifica".

Religión y arte

Sobre otras características humanas, como la religión y el arte, Sykes apunta a que "es muy difícil de saber". Es más, la arqueóloga señala que "no podemos usar la palabra religión relacionada con los neandertales. Al igual que cuando la gente habla sobre el arte; porque esas palabras tienen unas connotaciones muy específicas".

"Creo que podríamos pensar en si había algo que motivaba experiencias espirituales. Porque ahora pensamos cada vez más que no es solo cómo pensamos sino cómo siente todo nuestro cuerpo respecto a una experiencia trascendental. Si pensamos en lo cercanos que están a nosotros los neandertales en el sentido de la evolución, creo que pudieron tener experiencias estimuladas por el atardecer o la salida del sol. Cuando nosotros vemos una puesta de sol no se trata de lo que estamos viendo sino que es sobre cómo esa luz impacta contra nuestras pupilas y cómo nos hace sentirnos vivos. Si tenemos en cuenta todo esto, podremos, quizás, comprender el interés que tenían en mezclar colores, en pigmentos, la simetría o crear patrones. Creo que hay algo de neurología en común con nosotros, pero no puedo decir mucho más que esto".

Comunidad y cooperación entre neandertales

Como decíamos antes, sabemos que cazaban. Y lo hacían en grupo. Además, se llevaban las piezas y después las procesaban. También compartían la comida. Todo esto nos indica que, probablemente, se creaban comunidades en las que los neandertales cooperaban.

También se ve todo esto en los yacimientos arqueológicos, indica Sykes. En ellos "vemos que había hogares y alrededor se reunía la gente". "Eso no quiere decir que no hubiera conflictos entre los grupos, que los habría. No hay ninguna razón para pensar que los neandertales eran más como los chimpancés que como los bonobos, por ejemplo. Los bonobos son menos agresivos y más abiertos para relacionarse con extraños".

¿Esto significa que los neandertales no eran agresivos? El estudio de los huesos indica que "tuvieron vidas muy duras y presentan heridas en los huesos"; pero esto no es nada nuevo ya que sabemos que la vida de los cazadores-recolectores "es dura y peligrosa". No obstante, comenta la arqueóloga a Hipertextual, "si pensamos en pruebas de heridas causadas por armas en una zona concreta del cuerpo, sí es cierto que hay algunas, pero no más que las que vemos en los Homo sapiens". Por tanto, no se puede inferir que los neandertales fueran más violentos que otros homínidos; pero sí que tuvieron vidas muy duras.

geoPlaneta-Ciencia

Neandertales y sapiens, cruce genético

"Los individuos euroasiáticos actuales comparten entre el 1% y el 4% de su ADN con los neandertales"

Es bien sabido desde hace tiempo que los neandertales y los Homo sapiens llegaron a cruzarse genéticamente. Es decir, se produjeron relaciones sexuales esporádicas entre los dos grupos de homínidos y de ellos nacieron bebés híbridos. De hecho, "los individuos euroasiáticos actuales comparten entre el 1% y el 4% de su ADN con los neandertales", indican desde el CSIC.

También sabemos que nos dejaron un legado genético junto con ese ADN. Como pueden ser la diabetes de tipo 2, el lupus, la cirrosis biliar, la enfermedad de Crohn, las alergias, la hipercoagulabilidad o un tipo de papilomavirus, el VP16, muy agresivo. Incluso los genes neandertales podrían estar detrás de algunos casos graves de coronavirus.

Esto nos hace pensar en una cosa: ¿podían comunicarse los Homo sapiens y los Homo neanderthalensis? Sabemos que los Homo neanderthalensis podían oír y hablar como los humanos. Es decir, que la comunicación, en principio, pudo ser posible. "Creo que el punto de vista adecuado sería pensar en los niños híbridos, que sabemos que existieron. Algunos de ellos crecieron en grupos de Homo sapiens y otros en los de los neandertales. Y sabemos que algunos de ellos fueron capaces de criar a los niños; por lo tanto alguna manera tenía que haber para poder tener una vida social de todo el grupo", comenta Sykes.

Aunque añade que sobre estos encuentros que llevaron a la hibridación lo que más le gustaría saber es si fueron individuales o entre grupos.

En definitiva, no podemos saberlo todo sobre los neandertales. Pero poco a poco sí se está difuminando esa creencia sobre la brutalidad y otras cualidades negativas de los neandertales. Y es que el Homo neanderthalensis terminó extinguiéndose; pero nos dejó también un legado genético que nos ayudó a sobrevivir. Porque aunque hemos hablado de las enfermedades, no todo fue negativo.