Una de las grandes novedades de iOS 14.5 fue la inclusión de App Tracking Transparency. Apple propuso que el control sobre qué aplicaciones pueden seguir o no a los usuarios esté, justamente, en manos de los usuarios. Sin embargo, el alto porcentaje de adopción de esta característica entre quienes usan un iPhone no impediría algunas tácticas de rastreo alternativas.

Así lo expone el más reciente informe de The Washington Post. El mismo indica que algunas de las apps más populares en la App Store utilizarían "técnicas furtivas" para recopilar información del smartphone de Apple y compartirla con terceros. Dichos datos son mayormente técnicos, pero servirían para crear "una imagen" de cómo y para qué se usa el iPhone, y a la vez generar patrones de identificación del usuario en cuestión.

Claramente, la investigación habla sobre el fingerprinting; es decir, el armado de la huella digital de un equipo -en este caso un iPhone- a partir de información muy específica. Esto implica trabajar fuera de los límites de App Tracking Transparency. A simple vista, muchos de los datos que recopilan parecen irrelevantes. Sin embargo, al unir las piezas y armar "el rompecabezas", los desarrolladores y las compañías de publicidad podrían seguir rastreando a los usuarios sin su consentimiento.

El periódico estadounidense trabajó junto a Lockdown, una compañía dedicada al desarrollo de software para privacidad. La misma se encargó de analizar diez de las apps de iPhone más populares, mientras se les impedía el rastreo con App Tracking Transparency. Para la prueba se utilizó tanto iOS 14.8 como iOS 15. Los resultados son interesantes, pero a la vez preocupantes.

Las apps de iPhone siguen tratando de rastrear a los usuarios, a pesar de App Tracking Transparency

El informe indica que tres de las aplicaciones probadas, los juegos Subway Surfers, Streamer Life! y Run Rich 3D, recolectaron 29 datos específicos del iPhone. Además, los enviaron a una red publicitaria llamada Chartboost, a pesar de que App Tracking Transparency estaba activo. En todos los casos la información recopilada por cada aplicación fue prácticamente la misma.

La lista es extensa, pero las apps registraron el nombre del dispositivo, el país en el que está registrado, la empresa de telefonía utilizada, la dirección IP, el nivel de batería disponible, el espacio total de almacenamiento y cuánto queda libre, la versión de iOS, el tipo de idioma configurado en el teclado, y la moneda, entre varios otros elementos.

El fingerprinting va contra las reglas de Apple, pero eso no impediría que algunos desarrolladores lo utilicen como un contragolpe a App Tracking Transparency. Queda claro que unir los puntos para rastrear a un usuario mediante información tan técnica de un iPhone es mucho más complejo que acceder a sus datos de navegación y demás comportamientos; pero también es evidente que a las compañías publicitarias, o a los brokers de datos, les importaría lo suficiente como para tomarse semejante "molestia". Según The Washington Post, los creadores de las apps analizadas no dieron respuestas claras a por qué y para qué recopilan y redirigen tanta información.

Johnny Lin, cofundador de Lockdown, fue contundente con respecto a esta situación. “Cuando se trata de detener rastreadores de terceros, App Tracking Transparency es inútil. Peor aún, darles a los usuarios la opción de presionar un botón que diga 'Solicitar a la app no rastrear' puede generar una falsa sensación de privacidad", aseveró. Y no es una declaración para tomar a la ligera, considerando que se trata de un ex ingeniero de iCloud; es decir, que conoce bien a Apple desde adentro.