El sector del taxi en Europa puede respirar tranquilo, al menos de momento. Desde hacía tiempo, uno de los grandes competidores del sector del transporte por pasajeros anunciaba que iniciaría operaciones en Europa. Didi, el gigante del transporte en China, pausa sus planes de entrada y expansión por Europa. El incremento del control del Gobierno de China a las tecnológicas locales estaría detrás de la decisión del gigante. Que en un intento de salvar los muebles, ha tomado la determinación de abandonar su interés fuera de China.

Según adelanta The Telegraph, Didi tenía su primer objetivo en Reino Unido. País donde ya estaba a punto de abrir varias ciudades y donde ya estaría en pleno proceso de contratación. Tras ellos, Francia y Alemania se sumarían a la conquista de Didi. Todo con el objetivo de plantar cara al gigante norteamericano: Uber

España, en cualquier caso, no había resonado hasta la fecha, pero con la actividad de Bolt, Uber o Cabify lo más seguro es que no escapase a sus planes tarde o temprano. Asimismo, la compañía que consiguió expulsar a Uber de China y la misma que ocupa la posición dominante en el país, mantendrá sus operaciones en Rusia.

China, tras sus monopolios

El anuncio de que China plantaría cara a la actividad de sus tecnológicas no ha sentado bien a su ecosistema. Además de las consecuentes bajadas en las acciones de las compañías, el país asiático ha pasado a la ofensiva con todos sus medios. Didi, además de Alibaba sancionado para bloquear la salida a bolsa de alguna de sus filiales y obligado a salir del negocio fintech, ha sido una de las más perseguidas por el Partido Comunista Chino.

En este sentido, el Gobierno de China anunciaba hace solo unos días que la reforma de las tecnológicas del país estaría enfocada en revisar la gestión y control que hacían estas sobre los datos de los usuarios. Según el regulador chino, Didi estaría recabando información personal de sus clientes para almacenarla fuera del país –y por tanto fuera del dominio de la administración– . Como consecuencia, la aplicación fue retirada de las tiendas virtuales hasta nuevo aviso.

Ahora Didi, que salió a bolsa el pasado 5 de julio de 2021 antes de los bloqueos del Gobierno de su país, espera para conocer los resultados de la investigación gubernamental. La cesión de los datos al propio Gobierno, la entrada de un funcionario público en la junta de la empresa –algo que ya sufrió TikTok hace unos días-, la suspensión de operaciones o multas. Todas estas medidas, además, están siendo vigiladas por parte de los reguladores internacionales con el objetivo de controlar el uso de los datos por parte de China.

De momento, ya persisten rumores de la salida de Didi de su recién estrenada salida a bolsa. También que los cambios en la regulación a las tecnológicas y en la seguridad de los datos tendrán un efecto tajante sobre el negocio de la empresa de transporte. China prepara una regulación a la baja de las tarifas de transporte que tendrá un gran efecto sobre los márgenes de Didi. El bien común y el bienestar social son dos de los objetivos que persigue el Gobierno. Dos elementos que, desde su punto de vista, no están siendo respetados por una industria tecnológica que ha incurrido en grandes desigualdades sociales en el país comunista.

Didi sí había estado en España pese a todo

Mientras la matriz de Didi lucha contra el Gobierno de China por mantener su actividad y cumplir la actual normativa vigente, lo cierto es que el brazo de la tecnológica del transporte es mucho más grande de lo que aparenta.

Didi ha sido una de las mayores inversoras en empresas del transporte a nivel internacional. Ahora ya fuera de sus accionariados, Didi ha controlado actividad en Uber, Lyft y Careem. Todas pertenecientes al mismo mercado y, por lo tanto, competencia en algún momento para la multinacional china.

Ahora ya fuera de los gigantes internacionales, lo cierto es que Didi también controló una participación estratégica en uno de los players más interesantes del momento. Uno que mantiene su actividad principal en Europa. Y que, además, ha sido altamente financiado con el apoyo de instituciones públicas europeas. Bolt, la startup estonia de transporte, ha contado entre sus accionistas con el gigante chino.

Pasando del transporte de pasajeros, negocio que ha expandido por toda Europa, a las diferentes experiencias de movilidad compartida y el delivery. Bolt es ahora mismo uno de los objetivos de gran parte del sector del taxi anti-plataformas; especialmente desde que renovase su participación con VTC y taxi en España durante 2021. Pero también uno de los grandes unicornios europeos mejor financiados. Parte de ellos, recaudados en 2020 en una operación participada por la china.