Los Juegos Olímpicos de Tokio ya son historia. Lo llamativo es que, después de dos semanas de competencias muy intensas, la cita sigue dando de qué hablar por su poca entusiasta ceremonia de apertura. El evento del pasado 23 de julio tuvo un par de momentos ilustres; sin embargo, fue muy criticado por la ausencia de referencias a personajes de videojuegos, manga y animé muy populares en todo el mundo.

De hecho, poco tiempo atrás les contamos que Nintendo se habría retirado de último momento de la ceremonia. Al parecer, la compañía habría visto con desagrado varios cambios impuestos en la inauguración y por ello optó por no participar. Lo cierto es que en las últimas horas, la revista Shūkan Bunshun publicó imágenes y fragmentos del guion original del evento inaugural de los Juegos Olímpicos de Tokio.

Si la información es veraz, no podemos hacer otra cosa más que lamentarnos. ¿Por qué? Porque la ceremonia de apertura pudo ser mucho más entretenida de lo que fue, y a la vez conseguir un impacto muy superior a nivel internacional.

La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Tokio pudo ser formidable

De acuerdo con los documentos, el evento original comenzaba con una cuenta regresiva en la que aparecía Shōtarō Kaneda, el personaje principal de Akira, recorriendo el Estadio Olímpico de Tokio a bordo de su recordada motocicleta roja. Si hubiese iniciado de esta manera, sin dudas que todos nos hubiésemos quedado con la boca abierta.

El otro gran momento de la noche tenía ribetes verdaderamente épicos. A través de un vídeo se lo vería a Mario en Brasil, tras participar de la ceremonia de clausura de Rio 2016. El popular personaje de Nintendo volvería a Japón a través de la tubería y reaparecería en el Estado Olímpico en su versión pixelada original.

A partir de allí comenzaría una secuencia en la que distintos protagonistas se pasarían una bola y en la que participarían Hello Kitty, Sonic, Oliver Atom (Captain Tsubasa/Súper Campeones), Goku (Dragon Ball), Pac-Man, Pikachu y Doraemon. Pero eso no es todo, ya que la ceremonia de apertura original de los Juegos Olímpicos de Tokio también incluía referencias a Space Invaders.

Claramente, esta hubiese sido solamente una parte de una ceremonia que pudo ser mucho más impactante de lo que finalmente fue. Queda la sensación de que los organizadores no pudieron sacarle el jugo a una propuesta plagada de referencias culturales que pudo ser inolvidable. Pase lo que pase de aquí en adelante, nos quedará por siempre la amarga sensación de que la inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio tuvo todo para ser una de las mejores de la historia, y no se aprovechó debido a la pandemia.