El cortometraje tiene algo de chiste de humor sobre el más reciente fenómeno de la cadena. Pero, en realidad, ironiza más sobre el hecho de la reciente popularidad del personaje desde un punto de vista ingenuo. De hecho, basa la mayor parte de su efectividad en el hecho de que Loki parece haberse convertido en el centro de la discusión del Universo Cinematográfico de Marvel.

Para la ocasión, el director David Silverman retoma la historia de Loki desde Asgard. Silverman se ha tomado al parecer muy en serio el argumento del corto y comienza con un destierro desde el mismo Bifrost. 

De nuevo, Odin insiste en que su hijo más díscolo será desterrado. Y a la pregunta de a qué lugar de la tierra se le enviará, Loki recibe la respuesta más inesperada. “¡Springfield”, grita el Padre de Todos antes de patear a Loki directamente al destino insólito, donde es recibido por un entusiasta y despreocupado Bart. 

Viejos amigos, chistes negros y algunas risas

Por supuesto, Silverman y el grupo de guionistas encabezados por Elisabeth Kiernan Averick no perdieron la oportunidad de bromear con la franquicia de Marvel. Hay una obvia referencia a lo que podremos ver a Thor: Love and Thunder con una Lisa protagonizando el momento central de la trama. También podemos ver a Los Vengadores de Springfield y varios de los personajes habituales en su versión superheroica. 

La verdadera ironía llega cuando el La buena, el malo y Loki se burla del control de Disney sobre la marca. Uno de los personajes levanta un cartel en el que recuerda que “esto es lo que pasa cuando Disney compra Marvel”. De hecho, hay varios momentos en que los chistes muestran el potencial que pudo haber tenido el cortometraje. La ironía está allí, pero no aflora en todo su potencial de burla retorcida a pesar de la evidente intención de hacerlo.

Pero ya sea por la falta de tiempo o porque en realidad se trata de una broma pequeña sin mucho impacto, el cortometraje sabe a poco. A pesar de sus buenas intenciones, el corto sigue más o menos la línea inevitable de un crossover semejante. Por supuesto, lo más llamativo es la voz del actor Tom Hiddleston, que hace un trabajo vocal ligero y burlón. 

Loki, quien rápidamente encuentra un lugar en la familia Simpson, es el centro de la acción. Y el cortometraje no disimula que más que una de las habituales parodias de la serie, se trata de una especie de experimento sencillo sin demasiados matices. Con todo, Silverman se esfuerza y logra algunas risas. En especial en las dos escenas post créditos del cortometraje. 

'La buena, el malo y Loki', lo mejor para el final

En una de las escenas poscréditos de La buena, el malo y Loki se rinde homenaje a la ya clásica escena de Los Vengadores de Joss Whedon en la que Hulk termina por apalear a Loki. Para la ocasión, el encargado de hacer los honores es el pequeño Ralph Wiggum. Al grito de “antipático”, repite la secuencia que termina con Loki rompiendo la cuarta pared para pedir al público que guarde el secreto.

Pero en realidad, es la segunda escena la de mayor interés y quizás la más graciosa de todo el programa. En ella podemos ver a Loki frente Ravonna Renslayer en el juzgado de la TVA en una escena idéntica al primer capítulo de la serie Loki. Renslayer insiste en que podrían decir su veredicto “en dos líneas, pero lo haremos a tu manera”. 

La jueza comienza a leer entonces la lista de cargos, que incluye “ser más popular que los héroes” y “tener el cabello mugriento”. El mejor homenaje para un personaje basado en la trampa, y además en la constante sensación de encontrarse al borde de la parodia. 

Al final, el encuentro entre el travieso favorito de la televisión y el del cine no fue tan apoteósico como podría esperarse. Aun así, Bart recibe un poco de su propia medicina y Loki vuelve a lucirse como la figura carismática por excelencia. Aunque parezca imposible, el personaje roba el show en mitad de Springfield. Quizás el mayor mérito de este pequeño experimento. 

El bueno, el Bart y el Loki es el segundo cortometraje temático basado en las grandes franquicias de Disney. El primero fue La fuerza despierta de su siesta en la que se parodió el universo de Star Wars y fue protagonizado por Maggie Simpson.