El tiempo meteorológico es una de las grandes preocupaciones de nuestro día a día. Si hace sol, no hay problema. Pero en cuanto vienen las lluvias, la nieve o la niebla; también vienen los problemas. Por eso, mirar el tiempo de hoy o del fin de semana cuando tenemos planes al aire libre es esencial. Eso sin contar las personas que, por su trabajo -como pueden ser los pescadores o agricultores-, necesitan saber cada día el tiempo que va a hacer. Pero, ¿cómo se hacen las predicciones meteorológicas? ¿Y por qué en ocasiones las predicciones fallan?

No hay que irse muy atrás para ver problemas relacionados con la predicción del tiempo. Esta misma semana santa, en muchas zonas de España ha llovido casi sin aviso previo. Y, por desgracia, el tiempo de este fin de semana se presenta con lluvias y tormentas en una parte de la península ibérica. Muchas personas estarán deseando que las predicciones se equivocasen, pero eso está por ver.

Además, el pasado mes de enero se produjo una nevada histórica en Madrid; a pesar de los avisos, ni la Comunidad ni el Ayuntamiento estaban preparados para lo que se les vino encima. Esto no fue un fallo por las predicciones, fue un fallo humano: muchas personas pensaron que no iba a ser para tanto. Entre la ciudadanía es normal no darle tanta importancia a la meteorología, al fin y al cabo no están acostumbrados a la nieve en la zona urbana de la capital. Sin embargo, los expertos avisaron. Dieron la alarma a los responsables políticos y también a la ciudadanía. A pesar de todo, la nieve pilló a muchas personas con el culo al aire.

Así funciona la meteorología

Pero no hemos venido a hablar de Madrid ni de los fallos humanos. Hablemos de la ciencia que se esconde detrás de las predicciones: la meteorología.

La predicción meteorológica se basa primero en la observación. Es decir, para saber qué tiempo hará, se controlan todas las variables que sabemos que llevan a que haga un tiempo u otro. Para ello tenemos las estaciones meteorológicas, los satélites y demás tecnología que nos permiten medir la humedad, el viento, la temperatura, la presión, la precipitación y otras variables.

Después necesitamos modelos matemáticos y ordenadores que los analicen. Con los datos de las observaciones, podemos predecir qué tiempo hará en los próximos días. "Las predicciones meteorológicas son cada vez mejores: hoy en día, una predicción meteorológica a cinco días es tan fiable como lo era una predicción a dos días hace veinte años", según explica en su web la Organización Meteorológica Mundial (OMM, por sus siglas).

Las predicción meteorológica y climática "producen mucho más que la previsión del tiempo", indica la OMM. Los superordenadores "utilizan modelos matemáticos (modelos de predicción numérica del tiempo) basados en las leyes de la física para producir gráficos, productos digitales, predicciones del tiempo y de la calidad del aire, predicciones del clima; evaluaciones de riesgos y alertas tempranas. Los satélites meteorológicos difunden en tiempo real esta información meteorológica, varias veces al día".

Fallos en las previsiones

Foto por Chandler Cruttenden en Unsplash

"Las predicciones meteorológicas son cada vez mejores: hoy en día, una predicción meteorológica a cinco días es tan fiable como lo era una predicción a dos días hace veinte años"

Organización Meteorológica Mundial

Pero, ¿la meteorología falla? En ocasiones sí. De hecho, cuando se consulta la predicción del tiempo, esta suele venir acompañada de un porcentaje. Este porcentaje nos indica cómo de seguros están los expertos, con los datos que manejan, de que la previsión es correcta. En definitiva, esto indica la probabilidad de que el fenómeno meteorológico ocurra. Si el porcentaje es grande, por ejemplo hay un 70 u 80% de previsiones de lluvia, esto indica que es más probable que llueva. Pero siempre existe la posibilidad de que no caiga agua del cielo. No obstante, con más de un 50% de probabilidades de lluvia, siempre es mejor salir de casa con el paraguas.

De hecho, los aviones también son una parte importante del estudio del tiempo. Ya hablamos en Hipertextual de ello durante el confinamiento. Y es que los aviones ayudan a hacer mejor las predicciones meteorológicas, sobre todo en cuanto a los vientos se refiere.

Más allá de que a veces las predicciones se puedan equivocar, sobre todo cuando sobrepasan los cinco días; estas suelen ser bastante precisas. La meteorología no es una ciencia exacta, pero tampoco falla siempre. Solo hay que tener en cuenta las probabilidades de lluvia, viento o cualquier otro factor que puedan estropearnos el tiempo en el picnic del fin de semana.