Carlos y Rossana se conocieron en Telecinco, mucho ante de la crisis de 2008 que se llevó por delante la mitad de los trabajos audiovisuales. Ahora juntos tienen una productora, ThinkWild, y son firmes candidatos a llevarse un Goya al mejor corto de animación. Mañana, en la gala más atípica del histórico de los cabezones, su corto llamado Vuela se verá las caras con Blue y Malone, Homeless Home y Metamorfosis.

¿Lo peculiar de su historia? El foco de ThinkWild es crear vídeos animados para empresas; Vuela fue todo un experimento que han conseguido meter en la fiesta del cine en España. Un caso atípico, para una gala atípica en un año más atípico si cabe. De esta manera, la pequeña compañía que forma parte de ese bloque de pymes de las que tanto se habla ahora en España y que tenía como clientes a Decathlon o Emiratos Árabes prueba suerte en el mundo del cine.

Con cierta inspiración en la animación de Pixar, una influencia en el estilo y diseño se palpa desde hace años en la producción animada mundial, Vuela centra su historia en la vida de un pájaro que no puede volar. ¿Su origen? Precisamente un proyecto para una empresa que ThinkWild creó hace años y que, después de dos años de trabajo, se ha materializado.

Del talento desperdiciado en Telecinco a emprender en mitad de la crisis

Rossana Giacomelli tenía 21 años de experiencia en Telecinco por una larga lista de departamentos. Dos décadas dan para mucho. Carlos Gómez trabajaba en el departamento de creatividad y diseño de la cadena. Llegó 2008 y la crisis arrasó con sus empleos. En 2009 fundaban su pequeña productora de contenido audiovisual animado para ocupar un nicho de mercado muy concreto: ofrecer animación para empresas o proyectos.

"Empezamos en plena crisis y nos fue bien. Siempre las hemos aguantado bastante bien. Hemos sufrido mucho, también el 2020, pero al final siempre nos mantenemos a flote".

Rossana Giacomelli

Pese a todo, notaron que ya no tenían el brazo financiero de una gran cadena detrás. Llamar a las puertas, en plena crisis, era complicado. "Cuesta que las empresas te den una oportunidad, todos tiran de unos proveedores que ya conocen y no les apetece embarcarse en aventuras", explican.

Haciendo lo que pueden y a veces lo que quieren, ThinkWild logró entrar en el grupo de las grandes compañías y proyectos. Antes de su éxito con Vuela, la pequeña empresa pudo entrar en la producción del material para la fallida candidatura de Madrid 2020 a los Juegos Olímpicos. Fracaso para la ciudad a un lado, no lo fue tanto para la productora. En 2015, Los Ángeles les llamó para su candidatura en 2028. "Una ciudad que tiene los estudios de cine más top del mundo y que te llamen para hacer sus presentaciones significa que estamos haciendo algo bien", explica Carlos. En este caso, la ciudad estadounidense tuvo mejor suerte que Madrid. Si otra pandemia no lo impide, en 2028 Los Ángeles encenderá la llama olímpica.

También han trabajado con videoclips, no solo de imagen animada –por mucho que les guste este sector, la imagen real sigue siendo muy rentable para las productoras–. Exposiciones como la de Magallanes Elcano animando los mapas interactivos.

Y llegó 2020... con todo lo bueno y lo malo

En 2020, año crítico para todos, respiraron tranquilos con dos proyectos. Decathlon les pidió un anuncio animado para su temporada de verano. Arabia Saudí les encargó toda la producción para el Torneo de Doha.

Con eso han podido cerrar bien las cuentas del año, que sumado a una inversión Europea a través de la Cámara de Comercio, permite a ThinkWild respirar un poco. Ahora, la nominación a los Goya servirá como carta de presentación a inversores y empresas para demostrar que están ahí. De hecho, la productora ya tiene dos propuestas sobre la mesa que quiere llevar a cabo mediante un partnership para hacer viable su puesta en marcha.

Sabiendo que es un buen momento para invertir en producción nacional –la Ley de financiación de producción audiovisual española es un punto de partida bueno para estos proyectos– la financiación sigue siendo el mayor problema para el sector en España. Las productoras lamentan que, por falta de fondos, el talento migre fuera del país y las candidaturas pierdan el título de España.

La aventura de 'Vuela'

Los Premios Goya 2021 seguirán la tónica atípica de otros galardones internacionales: sin público y con conexiones online formando una suerte de puzzle audiovisual.

Sin alfombra roja inaugural, ahora más que nunca los candidatos y premiados ocupan el mayor punto de atención. Las grandes producciones –que por supuesto cuentan con un eterno Luis Tosar en cartel (Adu, 2020)– y otras que parecen llevarse las atenciones de este atípico encuentro –Las Niñas, dirigida por Pilar Romero, apunta a quedarse con el cabezón de 2021–, dan paso a pequeñas producciones que han despuntado.

Vuela es uno de esos casos raros. Nacido como un spin-off de un proyecto de ThinkWild para una ONG, el corto fue gestándose durante dos años.

"Era una historia muy buena que tenía recorrido. Ayudar a los demás te ayuda a ti mismo, que tengas ganas de vivir. Eso nos convierte a todos en únicos y especiales. La idea de que alguien nos necesita es buena, como algo para tirar para adelante. Era la historia que queríamos contar y el proyecto que nos iba a dar alas".

Carlos Gómez

Sin embargo, las ganas no son suficientes. Klaus, la película de Netflix ganadora del Goya 2020 y candidata a los Oscar 2020, concentró más de 300 especialistas –muchos menos que Pixar en cualquier caso–. Y aunque Vuela tiene el título de corto, ha sido producido por dos empleados durante su tiempo libre. "A nivel visual la hemos hecho dos personas, Borja Lopez Orellana y yo", explica Carlos a Hipertextual. Un proyecto muy largo para un equipo muy pequeño del que solo querían ver el final.

"Nosotros teníamos que hacerlo todo, cada plano y parte de él. Lo que funcionaba en un plano en el siguiente no, y no sabíamos por qué porque no éramos expertos en esa materia. En el momento en el que tienes que hacer de todo no te puedes especializar y tienes que saber de todo. Cuando lo terminamos solo queríamos enseñarlo, nos pilló la pandemia y no podíamos".

Carlos Gómez

La única opción era la de presentarse a festivales, online por aquel momento. Su llegada a los Goya vino de la mano de una proposición de presentarse. Había buen material para ser un candidato. Ahora, y aunque les gustaría trabajar en la película de su vida, sabes que sin apoyo no pueden llegar a ese punto.

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