Nokia, uno de los principales actores del Mobile World Congress, no estará presente en el MWC 2021. La noticia, adelantada por La Información, se produce pocas horas después de que Ericsson, otro de los principales impulsores del evento, también abortara su participación en el evento.

Nokia, eso sí, asegura estar abierta a participar en los eventos virtuales organizados por la GSMA en el marco del MWC 2021. "Dada la naturaleza internacional del evento y con el lanzamiento mundial de la vacuna aún en sus primeras fases, hemos tomado la decisión meditada de participar solo en el evento virtual", han explicado.

La decisión de Nokia contrasta con el discurso promovido desde la GSMA. La organizadora del evento insiste en que el evento seguirá adelante en las fechas anteriormente señaladas (del 28 de junio al 1 de julio). Eso sí: ha impuesto una serie de medidas de seguridad para impedir posibles contagios en la feria. Entre ellos se incluye la presentación de una prueba de COVID-19 negativa, controles de temperatura en la propia feria, mascarilla FPP2 obligatoria para todos los asistentes y limitaciones de aforo.

Nokia, Ericsson... ¿cancelarán más empresas su participación en el MWC 2021?

En las semanas previas al MWC 2020, Ericsson y Nokia también fueron dos de las primeras compañías en anunicar públicamente su no participación en la feria. A ellas se sumaron también otras empresas como Vodafone, BT, Intel, AT&T, Nvidia o Sony. Semanas después, la GSMA, junto con las autoridades de la autonómicas, anunciaron la cancelación del evento debido a los riesgos epidemiológicos.

Para preservar la seguridad de los asistentes, la GSMA decidió retrasar el MWC 2021 al mes de junio –tradicionalmente se celebra entre febrero y marzo–. Sin embargo, existen dudas sobre cuál será la situación epidemiológica para entonces. El avance de los procesos de vacunación en todo el mundo probablemente sea un factor determinante en la decisión de muchas compañías.

En mitad de este conflicto se encuentra la ciudad de Barcelona. En 2019, la ciudad ingresó casi 500 millones de euros y creó 14.000 empleos temporales gracias a esta feria. La no celebración del evento por segundo año consecutivo supondría un revés económico para la ciudad.