Una bola de fuego en Madrid ha iluminado esta noche el cielo, con la ciudad aún conmocionada por el coronavirus, la nieve y una gran explosión. Afortunadamente, esta vez no se ha tratado de ninguna tragedia. De hecho, ha supuesto un bonito espectáculo; que, por su luminosidad, ha podido verse también desde otras zonas de España.

La imagen ha sido captada por los detectores de la Red de Bólidos y Meteoros del Suroeste de Europa (SWEMN) ubicados en los observatorios de La Hita (Toledo), Calar Alto (Almería), La Sagra (Granada) y Sevilla. Todos ellos están enmarcados en el proyecto SMART, del Instituto de Astrofísica de Andalucía.

El origen de la bola de fuego en Madrid

Según ha explicado en la descripción de un vídeo en Youtube y en su cuenta de Twitter el astrofísico encargado de analizar las imágenes, José María Madiedo, la bola de fuego en Madrid se produjo al cruzar la atmósfera una roca, procedente de un asteroide.

Dicha entrada tuvo lugar a las 03:56, hora peninsular española, del jueves 21 de enero, a una velocidad de 126 mil kilómetros por hora. Se volvió incandescente a 84 kilómetros de altura en el oeste de la Comunidad de Madrid, casi rozando la provincia de Ávila. Después, recorrió un rápido trayecto, marcado por varias pequeñas explosiones, en dirección sureste. Finalmente, se extinguió a unos 21 kilómetros de altitud, sobre el distrito de Puente de Vallecas, también en la ciudad de Madrid.

Aunque este fue su recorrido, pudo verse desde otros muchos puntos del país, debido a su gran luminosidad.

Los detectores del proyecto SMART se dedican a la monitorización continua del cielo, en busca del impacto contra la atmósfera de rocas procedentes de objetos del sistema solar. Gracias a este rastreo se ha detectado esta bola de fuego en Madrid, pero también otras muchas. Sin ir más lejos, hace apenas tres días se localizó otro bólido similar en la provincia de Badajoz. En su caso, la entrada en la atmósfera se produjo a 104.000 kilómetros por hora, aunque llegó a alcanzar los 108.000, y se pudo ver hasta a 500 kilómetros de distancia.