«Un espacio para conversaciones de audio casuales y directas». Así se define oficialmente Clubhouse, una nueva red social que en apenas unos meses -y menos aún, unas semanas en el caso de España- ha despuntado a nivel de expectación, comentarios en otras redes sociales como Twitter, y cuya empresa matriz ha levantado importantes flujos de financiación para sacar adelante nuevas mejoras.

Pero, ¿qué es Clubhouse? Podríamos definirlo como una red social basada en audios de voz en streaming y cuyo contenido es efímero. Como una especie de homólogo para los podcast de los que es Twitch para el formato vídeo.

Aunque quizá tampoco eso, porque por ahora Clubhouse está más enfocada como decíamos en que las conversaciones que se den sean naturales, hasta el punto de que, al menos de momento, capta el audio directamente del micrófono del teléfono o de los auriculares que tengas conectados por Bluetooth. En otras palabras, no prioriza que la calidad del audio se capte por un micro, invitando seguramente a que lo hagas si mayor preparación.

Qué es Clubhouse (o qué parece que es) y cómo funciona por dentro

Ahora seguiremos explicando cómo funciona por dentro Clubhouse una vez que entramos, pero antes debemos explicar que entrar en Clubhouse en sí mismo ya tiene su miga. La app sigue por ahora en beta, solo disponible para iOS (iPhone o iPad) y se accede con invitación. Cada nuevo usuario que entra en Clubhouse cuenta con dos invitaciones nuevas, y puede conseguir más gracias a realizar acciones dentro de la app, lo que favorece la interacción.

Como imaginarás, este ecosistema por ahora privado y con aura de exclusividad es uno de los motivos que ha hecho que el hype en torno a Clubhouse se haya disparado en los últimos días; funcionando como lo hacían algunas de las antiguas redes sociales como Tuenti, con una invitación codiciada que produce una bola de nieve en el sentimiento de miedo a perderse algo entre aquellos que han oído hablar de Clubhose.

Acceso por ahora bajo invitación y solo para iOS

Al entrar en Clubhouse, nos encontramos con una interfaz sencilla y limpia. El diseño de la aplicación ya marca algunas distancias conforme a lo que estamos habituados. Empezando por su logo, que es ni más ni menos que un señor con una guitarra. Dentro, Clubhouse se organiza en salas que pueden crear los usuarios. En ellas, tanto el usuario o usuarios que la han creado, pueden mantener una conversación, dar una conferencia o debatir sobre algún asunto como si se tratase de una conversación por audio en línea convencional.

Cualquier otro usuario, a no se que hagamos la sala privada, puede entrar en ella y escucharnos, diferenciando así dos niveles distintos según participación: el stage, donde están los moderadores y las personas que están interviniendo, y el stall, donde están los usuarios que han entrado a escuchar.

Lo diferencial aquí es que cualquiera de los usuarios del stall pueden pedir la palabra y, si el moderador de la sala se lo concede, ‘subir’ al stage para intervenir. Como si fuera una especie de charla, presentación o debate interactivo, como lo queramos llamar.

Las posibilidades como podemos imaginar son muchas, desde clases con voz en las que el profesor puede impartir lecciones y dar permiso a los alumnos para exponer dudas, a conferencias de diversos tipos, foros por voz o gestión de pequeñas comunidades. Por ahora, su sistema de invitaciones ha hecho que se haya dado el caso de que coincidan algunas celebridades como Jared Leto u Oprah Winfrey, que ya tienen su cuenta, en pequeñas salas con personas anónimas, algo que lógicamente es imposible en cualquier red social masiva.

Entre el Twitch del audio, el auge del podcast y la temporalidad de los contenidos

No se puede predecir todavía hasta qué punto Clubhouse podrá posicionarse entre las grandes redes sociales a futuro, si se quedará en una simpática herramienta complementaria o cómo será si quiera dentro de unos meses.

Se espera que durante este trimestre la app esté disponible también para Android, y de forma oficial ya han comunicado que implementarán sistemas de monetización para los usuarios, lo que abre la puerta a seguir el modelo Twitch, en el que el seguimiento en directo ha vivido un resurgir tras años en los que los contenidos a demanda han llevado la voz cantante.

En Bloomberg la analista Tae Kim ha definido Clubhouse como una app con «potencial para transformar la forma en que nos comunicamos, compartimos conocimientos e incluso hacemos nuevos amigos. Gracias a su éxito y a su importante respaldo, puede estar a punto de cambiar todo el espacio de las redes sociales».

Alpha Exploration Co., la startup que hay tras Clubhouse, está levantado financiación sin parar

Desde su lanzamiento en marzo de 2020, Clubhouse y la empresa que hay tras ella, Alpha Exploration Co, ha levantado también el dinero de los inversores de Silicon Valley. Dentro de una sala en su propia app, el CEO y cofundador de Aplha Paul Davison dijo que la base de usuarios activos semanales de la aplicación se había duplicado a 2 millones en enero. También anunció que la empresa había conseguido otra ronda de inversión liderada por la empresa de capital riesgo Andreessen Horowitz, y añadió que ahora cuentan con más de 180 inversores.

Aunque no ofreció ningún dato concreto, The Information informó el viernes de que Clubhouse estaba rondando ya una valoración de 1.000 millones de dólares según las estimaciones de los inversores. De ser cierto, esto significa que el valor de la empresa se ha multiplicado por 10 desde su anterior ronda de financiación del pasado mes de mayo, también dirigida por el fondo Andreessen Horowitz.

La moderación del contenido peligroso y los peligros de crecer: sus retos a futuro

Siendo solo disponible para iOS y con su sistema de invitaciones es natural pensar que el margen de crecimiento de Clubhouse a medio plazo es exponencial. Pero también tiene sus retos. A medida que ha ido creciendo, y solo está en el comienzo, ha empezado a tener problemas con contenidos que incitaban al odio, peligrosos o falsos. El mal de todas las redes sociales, pero con el añadido de la dificultad de controlarlo en el formato audio.

El pasado mes de septiembre, Clubhouse sufrió una oleada de comentarios negativos cuando algunos usuarios crearon salas en las que se hablaba de conductas antisemitas. También tiene competencia en el horizonte con Twitter, que está probando su propia función de salas de chat con audio dentro de su aplicación bajo el nombre de Spaces, una funcionalidad que surgió en diciembre en fase de prueba y que calca buena parte de las funcionalidades de Clubhouse.

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