DJI, el fabricante de drones de China, ha sido vetado por Estados Unidos por representar un supuesto riesgo a la seguridad nacional (vía DroneDJ). La compañía, quizá la más popular en el sector de las aeronaves no tripuladas para el mercado de consumo, entró en la lista negra del Departamento de Comercio, por lo que tiene prohibido realizar negociaciones con empresas o instituciones públicas estadounidenses. Estas últimas, por su parte, tampoco tienen permitido cerrar acuerdos con DJI.

Las medidas que ha tomado el gobierno estadounidense contra DJI son exactamente las mismas que en su momento emprendieron contra Huawei. Así como la compañía de telecomunicaciones frenó la venta de equipos y despliegue de tecnología en el país norteamericano, DJI también deberá de suspender la distribución y comercialización de sus productos. Y claro, los retailers como Amazon igualmente están obligados a retirar los drones de DJI de sus catálogos a partir de hoy.

Los antecedentes contra DJI

Aunque Estados Unidos no especifica los motivos concretos por los que vetaron a DJI, en el pesado han dejaron entrever sus razones. En marzo de 2019, Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) alertó que los fabricantes de drones chinos podrían estar compartiendo datos sensibles de consumidores estadounidenses con el gobierno de China. Según explicaron en aquel entonces, las aeronaves integran componentes con la capacidad de trasladar información a servidores.

"El gobierno de los Estados Unidos tiene una gran preocupación por cualquier producto tecnológico que lleve los datos estadounidenses al territorio de un estado autoritario que permita que sus servicios de inteligencia tengan acceso ilimitado a esos datos. O que de otra manera abusen de ese acceso", expresaron en 2019. Evidentemente, este comunicado era una advertencia. Hoy finalmente se convirtió en una serie de medidas obligatorias contra DJI.

DJI Mini 2

Así pues, era cuestión de tiempo para que Estados Unidos vetara a DJI de su territorio. Donald Trump y su administración han dejado claro, en más de una ocasión, que las empresas de China pueden ser un peligro para la sociedad estadounidense. Desde luego, este tipo de declaraciones están relacionadas con la guerra comercial que todavía mantienen ambas naciones. Trump está a punto de ceder su lugar a Joe Biden, quien ganara las últimas elecciones presidenciales. Será interesante ver si el nuevo mandatario continúa la cacería de empresas chinas.