Malas noticias para DJI en Estados Unidos. Finalmente, el Departamento de Defensa decidió mantener el bloqueo existente sobre los drones de la marcha china, ya que los considera una amenaza de seguridad. En los últimos días, el Pentágono emitió un comunicado para aclarar reportes surgidos en los últimos meses; los mismos establecían una posición supuestamente más flexible de las autoridades de seguridad estadounidense ante los productos de la marca asiática.

Sin embargo, las autoridades norteamericanas se mantienen firmes. Esto significa que los drones de DJI continúan bajo las restricciones que se aplicaron a fines del año pasado. Por dicho motivo, los dispositivos siguen sin poder utilizarse en áreas gubernamentales, mientras que su fabricante permanece en la "lista negra" del Departamento de Comercio.

¿A qué se deben las idas y vueltas con respecto a DJI y su relación con Estados Unidos? El pasado 1 de junio, The Hill publicó un informe citando una declaración del Departamento de Defensa. En la misma, aparentemente admitía que los drones de la compañía china eran lo suficientemente seguros para su utilización.

De hecho, el propio Pentágono habría reconocido que no encontró código malicioso ni otras señales que hiciesen sospechar sobre un supuesto uso para espionaje.

Sin embargo, el último comunicado del Departamento de Defensa indica que los productos de DJI siguen considerados como una potencial amenaza de seguridad, y que su propio documento asegurando lo contrario se divulgó sin permiso.

Un informe reciente indicó que se había encontrado que ciertos modelos de DJI estaban aprobados para adquisiciones y operaciones por parte de departamentos y agencias del gobierno de EE.UU. Este reporte era inexacto y descoordinado, y su publicación no autorizada está siendo revisada por el Departamento.

DJI sigue siendo una potencial amenaza de seguridad para Estados Unidos

Si bien DJI se encuentra en la lista negra del Departamento de Comercio de Estados Unidos, aún puede vender sus productos al público. El bloqueo sí impide que compañías estadounidenses comercialicen su tecnología a su par china, o que instituciones públicas hagan convenios con ella.

Vale destacar que el Congreso de Estados Unidos está considerando una ley que prohíba definitivamente que el Gobierno compre drones chinos (sin importar la marca) por cinco años. Sin embargo, de aprobarse, recién se pondría en marcha en 2023.

Mientras espera por más novedades, DJI envió una respuesta oficial a The Verge. En la misma, aseguró que el Departamento de Defensa le manifestó que no se encontró "codigo malicioso ni mala intención" en sus productos. Incluso hace mención a la aplicación de ingeniería inversa a todo el código fuente de DJI para tal fin.

[...] El análisis del código fuente del Departamento de Defensa es el último de una larga lista de exámenes de seguridad de terceros a la tecnología de DJI durante los últimos tres años, y nunca se ha presentado evidencia que apoye la noción de que nuestros productos son una amenaza para la seguridad nacional.

¿Habrá un nuevo capítulo en la disputa entre DJI y las autoridades estadounidenses? La historia parece lejos de haber terminado.