El día más esperado por Boeing por fin llegó. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) levantó el veto y otorgó la autorización para volar al Boeing 737 MAX. Tras 20 meses de permanecer en tierra, los aviones del fabricante estadounidense volverán a surcar los cielos.

En un mensaje en video, Steve Dickinson, director de la FAA, mencionó que trabajaron diligentemente para identificar y solucionar los fallos del avión. El Boeing 737 MAX fue vetado por los reguladores de todo el mundo luego de dos accidentes que costaron la vida a cientos de personas.

En ambos casos, un error en el Sistema de Aumento de Características de Maniobra fue la causa de que los aviones se fueran en picado. Posteriormente salió a la luz que Boeing no ofreció la documentación requerida para que los pilotos lo deshabilitaran y limitó características básicas de seguridad en las configuraciones más básicas de la aeronave.

Luego de un año y medio de trabajar en la corrección del fallo, Boeing sometió al 737 MAX a nuevas pruebas ante la FAA y la EASA. La agencia europea otorgó el visto bueno a la aeronave a mediados de octubre, y solo faltaba que su contraparte de Estados Unidos hiciera lo propio.

Para evitar un nuevo escándalo, la FAA realizó un proceso minucioso para garantizar que el avión era seguro para volar. Una de las pruebas fue realizada por el mismo Dickinson, quien dijo que no autorizaría al Boeing 737 MAX hasta no pilotarlo el mismo. El director de la FAA es un expiloto y directivo de Delta Airlines.

Tras la certificación, el Boeing 737 MAX tiene un largo camino por recorrer

Según Dickinson, durante el proceso de certificación se apoyaron en otras agencias reguladoras e incorporaron retroalimentación de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, el Departamento de Transporte, socios de aviación comercial y público en general. El directivo asegura que no solo se enfocó en la seguridad de la aeronave, sino también en el entrenamiento a los pilotos para estar al tanto de las nuevas implementaciones de seguridad.

El director de la FAA dijo que él mismo se sometió al entrenamiento y realizó las prácticas en escenarios de emergencia dentro de un simulador del Boeing 737 MAX. Dickinson dice que después de todo el proceso de pruebas se siente 100 por ciento convencido de que es seguro volar con su familia en la aeronave.

El hecho que el regulador otorgue la certificación no significa que el 737 MAX regresará a los cielos mañana. La FAA dice que todavía tiene que aprobar el programa de entrenamiento para cada aerolínea de Estados Unidos que opera la aeronave. Sumado a eso, deberán de aplicar el mantenimiento requerido para preparar los aviones frente a su inminente regreso.

Tras la aprobación de la FAA, ahora resta que otros países emitan sus respectivas declaraciones. Aunque esto es un paso necesario, el hecho que el regulador estadounidense y la EASA hayan dado el visto bueno acelerará el proceso. Se espera que el Boeing 737 MAX este en operación a comienzos de 2021, una vez que las aerolíneas preparen a su tripulación.