Buque interplanetario de Airbus
– Jul 31, 2020, 13:30 (CET)

Las 4 claves del buque interplanetario que construirá Airbus

La misión de retorno de muestras en colaboración de ESA y NASA ya ha comenzado. Así será el buque interplanetario que traerá las muestras que Perseverance recoja.

Solo hace un día que Perseverance y la misión Mars 2020 van camino del planeta rojo. Pero ya tenemos más planes para Marte. Airbus está preparando un buque interplanetario con el que traer muestras de la superficie marciana.

De hecho, Perseverance es la primera de una pequeña lista de misiones que se irán lanzando a lo largo de esta década. ¿El objetivo? Traer muestras de la superficie marciana a la Tierra. El buque interplanetario de Airbus será el último paso de esta complicada misión.

Estas son las claves del viaje de ida y vuelta del buque interplanetario de Airbus que, además, será una misión en colaboración con la NASA y ESA. Esto es todo lo que se sabe sobre este buque y cómo será su misión.

1. Viaje de ida y vuelta

Sabemos ya que Perseverance se concibe por la NASA como una misión de ida y vuelta. Sin embargo, no será el propio rover el que venga a la Tierra. Sino que serán las muestras recogidas por el vehículo las que traiga el buque interplanetario de Airbus.

No es la primera vez que traemos muestras del espacio a nuestro planeta. De hecho, fue la primera misión Hayabusa, de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), la primera misión en conseguir ir al espacio y volver con muestras de un asteroide. Pero, ¿por qué traer las muestras a la Tierra? Tanto en el caso de Hayabusa y Hayabusa 2 como en el de Osiris-REX y, ahora, en Mars 2020, traer las muestras a la Tierra es muy importante. Aunque podemos enviar a Marte rovers como Perseverance o Curiosity y que hagan pruebas allí. La realidad es más compleja porque hay aparatos científicos que son demasiado grandes para enviarlos ahí fuera.

Y, por eso, lo mejor es que si la ciencia no puede ir a Marte, entonces Marte tendrá que venir a la ciencia. Y esta será, por tanto, la misión de Earth Return Orbiter, también conocido como ERO, el buque interplanetario que Airbus construirá.

2. Así será el buque interplanetario de Airbus

Este buque interplanetario de Airbus "pesará 6,5 toneladas y usará una combinación de propulsión química y eléctrica para llegar a Marte, orbitar el planeta y luego regresar a la Tierra con las rocas", indica la BBC. El lanzamiento de ERO, si todo sale según lo planeado -sin retrasos ni problemas- está previsto para septiembre de 2026.

No solo es importante que ERO tenga un portente motor de iones, sino que sus paneles solares sean de gran "envergadura" para que pueda capturar bien la energía. De hecho, medirá unos 39 metros. Y gracias a esto, ERO irá a Marte, recogerá las muestras y volverá hasta la Tierra con ellas.

"A este satélite que construirá Airbus me gusta llamarlo el primer buque de carga interplanetario, porque eso es lo que hará. Está diseñado para transportar carga entre Marte y la Tierra", comentó a BBC News el doctor David Parker, director de exploración humana y robótica de la Agencia Espacial Europea (ESA). Parker lleva trabajando en la posibilidad de traer muestras marcianas a la Tierra desde 2002.

3. Colaboración de la NASA, la ESA y Airbus

Vista en perspectiva de Ismenia Patera en Marte
ESA/DLR/FU Berlin, CC BY-SA 3.0 IGO

La agencia estadounidense y la europea tendrán que trabajar juntas para llevar a cabo esta compleja misión. No es solo ir y volver a Marte, que no es sencillo de por sí. Si no, además, construir todas las herramientas necesarias para recuperar las muestras de Perseverance y lanzarlas para que ERO las capture al vuelo.

Es más, aunque el buque interplanetario será construido por Airbus, es una colaboración entre la empresa y la ESA. Esta será una de las misiones más complejas realizadas por la ESA y la NASA, que ya han colaborado anteriormente y seguirán haciéndolo en los próximos años.

4. ¿Diez años para ver terminada la misión?

Sabemos que las ventanas de lanzamiento a Marte se abren cada dos años. Esto se debe a que es el momento en el que ambos planetas se encuentran en las posiciones óptimas, según explicó a Hipertextual José Antonio Rodríguez-Manfredi, investigador en el Centro de Astrobiología (CAB) y en el INTA e investigador principal de MEDA, el instrumento español de Perseverance. Es decir, es la ocasión perfecta, ya que se gasta menos energía y tiempo en viajar entre ambos planetas.

El retorno de muestras no será una misión fácil y puede llegar a tardar hasta diez años en completarse. Todo dependerá de que no haya retrasos y que NASA y ESA colaboren para completarla. De hecho, "serán necesarios tres lanzamientos para lograr aterrizar, recolectar, almacenar y encontrar muestras y entregarlas a la Tierra", apuntan desde la ESA.

Esto se debe a que primero Perseverance recolectará las muestras y las irá guardando en diferentes lugares. En segundo lugar, serán necesarias otras dos misiones para avanzar. La NASA enviará la misión Sample Return Lander. Este es un aterrizador que se posará sobre la superficie marciana cerca de Mars 2020. Y aquí entrará en acción la ESA con un pequeño rover, el Sample Fetch Rover, que será el encargado de recuperar las muestras escondidas por Perseverance.

Una vez reunido todo, el rover tendrá que volver a la plataforma de aterrizaje, explica la ESA, "y cargará las muestras en un solo recipiente grande en el Vehículo de Ascenso de Marte (MAV). Este vehículo realizará el primer despegue desde Marte y llevará el contenedor a la órbita de marciana", indican.

Y aquí es donde entrará en acción ERO, de la ESA y Airbus, que será la encargada de "capturar el contenedor de muestra del tamaño de una pelota de baloncesto que orbita a Marte". "Las muestras se sellarán en un sistema de biocontención para evitar contaminar la Tierra con material no esterilizado antes de moverlas a una cápsula de entrada a la Tierra", indican. "La nave espacial regresará a la Tierra, donde liberará la cápsula de entrada para que las muestras terminen en una instalación de manipulación especializada", concluye la ESA.

Así que sí, se trata de una compleja misión a medio plazo que veremos cómo se desarrolla durante los próximos diez años. Aunque quizás se puedan, incluso, recortar algunos tiempos. No obstante, debido a los retrasos que ya hay por la pandemia de COVID-19 lo mejor es no hacerse muchas ilusiones. Si todo va bien, podríamos tener a finales de década las primeras muestras marcianas en la Tierra.