mejores películas de 2020
– Jun 3, 2020, 18:01 (CET)

Las mejores películas de 2020, hasta ahora

Estas son las mejores películas de 2020, un año que será recordado sin grandes estrenos de cine, pero aun así hay una selección considerable de estupendas películas que demuestran que, a pesar de todo, el show debe continuar. Estas son las mejores películas de 2020.

En apenas cinco meses, el mundo del cine y la industria cinematográfica parecen haber sufrido un cambio que, hasta hace poco, parecía impensable. Desde la posibilidad de que los grandes estrenos de la pantalla grande comiencen su trayecto a festivales y alfombras rojas desde plataformas online hasta la manera de entender la relación del público con la industria, el 2020 será recordado en el mundo del entretenimiento como una época de ruptura.

Una de las grandes lecciones que deja este accidentado 2020 es el hecho de que, a pesar de las restricciones, el cine ha encontrado la manera de sobrevivir. De hecho, los últimos dejan una buena selección de películas que demuestran que no obstante todos los problemas de distribución, estreno y la necesidad de migrar de manera apresurada a nuevas plataformas, hay una considerable cantidad de títulos de calidad de los cuales disfrutar.

Desde el poderoso documental Crip Camp de Netflix, hasta la interesante película de ciencia ficción retro de Amazon Prime The Vast of Night. Hay mucho para escoger entre lo más nuevo del cine en medio de la emergencia sanitaria de la pandemia.

Weathering With You, de Makoto Shinkai

El reconocido director de la inolvidable Your Name regresa con otro romance de fantasía adolescente, aunque en esta ocasión con un tono más oscuro, pesimista y quizás heroico que su obra del 2016.

Una de las mejores películas de 2020, que cuenta la historia de un joven fugitivo y la niña huérfana de quien se enamora, que tiene el extraño poder de hacer salir en Sol durante breves minutos. Por supuesto, con toda su apariencia de fábula inocente, el film de Shinkai es también un recorrido ambiguo y doloroso sobre el amor en nuestra época. Además de una dura reflexión sobre el cambio climático y sus consecuencias.

Color Out of Space, de Richard Stanley

Esta pequeña rareza inclasificable, toma lo mejor del cuento del mismo nombre de Lovecraft. Pero le añade un toque moderno y además a Nicolas Cage, lo que convierte la experiencia en una extraña y salvaje combinación de registros.

Del miedo al drama, el argumento no solo explota el elemento inexplicable que describe la ya clásica narración homónima, sino que además juega de manera brillante con la distorsión de la realidad que supone el centro de la trama.

Si lo tuyo es el terror con un toque de existencialismo y monstruos difíciles de describir con una sola palabra, esta es tu película.

The Whistlers, de Corneliu Porumboiu

Hay algo extravagante en este argumento que explora desde el ángulo de la comedia la burocracia política, la percepción sobre el poder contaminado por la corrupción y la tragedia irónica, todo bajo la noción del poder como un elemento de pura codicia que suele envilecer a quien lo ostenta.

Desde la primera secuencia —en la que un policía debe aprender un curioso lenguaje de una manera demencial—  hasta el recorrido de sus personajes en busca de una redención amarga, es una de las mejores películas de 2020. Un prodigio de elegancia, humor negro y, al final, una mirada dura sobre la naturaleza humana. Todo por algunas carcajadas a cambio.

Tutor, de Kantemir Balagov

Este drama histórico de asombrosa belleza, sigue a dos sobrevivientes de la postguerra en su intento por retomar una vida normal en San Petersburgo, sin lograrlo.

Con impactantes y durísimas escenas de violencia, la película puede resultar desconcertante por su forma de analizar la naturaleza del dolor, el miedo como arma de control y una serie de subtextos políticos que asombran por su efectividad.

De una belleza visual asombrosa y con uno de los guiones más sólidos de los últimos años, esta joya cinematográfica es uno de los grandes descubrimientos de este año sin grandes blockbusters de los cuales presumir.

Sorry We Missed You, de Ken Loach

Con su extraño tono pesimista, enrevesado y amargo, esta obra meditada y profundamente dura sobre la vida moderna y sus obstáculos invisibles quizás no es la opción inmediata para los extraños tiempos que vivimos, pero te sorprenderá por su cualidad para enternecer, conmover y enfurecer, todo a la vez y desde diferentes puntos de vista. Considerada una de las mejores películas de 2020.

De nuevo, Loach demuestra su maestría para contar historias pequeñas desde perspectivas múltiples, pero sobre todo, su profunda humanidad.

Never Rarely Sometimes Always, de Eliza Hittman

La historia de una adolescente embarazada que viaja a Nueva York para abortar es tan dramática y dura como podrías suponer, pero también es un sentido recorrido a la psicología femenina, la presión colectiva sobre decisiones de índole íntima y también, el inevitable sustrato político que despierta un tema tan controvertido.

Hittman se las arregla para evitar el sermón moral y se enfoca mucho más en la mirada abrumada de su personaje sobre sí misma, el futuro y el mundo a menudo violento que le rodea. Toda una pequeña joya sobre el bien y el mal como formas de asumir la identidad y nuestra relación con el mundo.

Lost Girls, de Liz Garbus

Este duro drama basado en el libro del mismo nombre de Robert Kolker es un recorrido descarnado a través del contexto que rodeó a las víctimas de un asesino en serie que mató entre 10 y 16 trabajadoras sexuales. Muestra el reverso oscuro de los habituales procedimentales, y además utiliza el machismo y la moral colectiva distorsionada por el prejuicio, para demostrar que la ley también puede equivocarse y de hecho, a menudo lo hace.

Blow the Man Down, de Bridget Savage Cole y Danielle Krudy

Este extrañísimo thiller de suspense no solo es un juego ingenioso sobre la noción de la moral, el crimen y la violencia, sino también una colección de capas simbólicas en la que los personajes se hacen cada vez más inquietantes y desagradables.

La combinación logra que el argumento de dos hermanas que intentan cubrir las huellas de un accidente de consecuencias funestas se haga cada vez más creíble y siniestro, hasta alcanzar un punto culminante tan inesperado como impecable. Si amas las historias sobre la oscuridad de la naturaleza humana, esto es para ti.

Bacurau de Kleber Mendonça Filho y Juliano Dornelles

Con su aire político, incómodo y sobre todo tan violento en su capacidad para apuntar a los puntos críticos sobre la moral contemporánea. Otra de las mejores películas de 2020.

Esta película brasileña puede ser una selección curiosa en medio de unos meses especialmente convulsos con respecto a la identidad social y la dura discusión sobre los prejuicios inevitables en nuestra época. Pero también logra demostrar que puede analizar las aristas del tema sin resultar directamente sermoneador o moralista.

Una mirada a las consecuencias de la ruptura del tejido de la sociedad y la forma en que el miedo puede transformarse en una herramienta para el control.

Sea Fever, de Neasa Hardiman

Esta curiosa película de terror utiliza el mar como una metáfora de lo temible, pero no de la manera sencilla o evidente que puedas imaginar.

Se trata de un recorrido inquietante por la noción sobre el océano como punto de partida a lo desconocido y también, la concepción del miedo como una noción invisible que se asparse con la rapidez de una infección. ¿Coincidencia con la situación actual? Lo es en la medida que la película fue estrenada unos meses antes de declararse la pandemia mundial.

Selah and the Spades, de Tayarisha Poe

Aunque pudiera parecer otra película de suspense con ingredientes de drama adolescente, es un combinación de un argumento brillante y tenso con una mirada sobre el reverso inquietante del estilo de norteamericano. Todo bajo el sustrato de algo más elaborado sobre el miedo, la rivalidad venenosa y algo más amargo, relacionado con la identidad cultural de nuestra época.

Al final, la película tiene la angustiosa apariencia de un recorrido por el sufrimiento cultural de un país con heridas invisibles, pero nada es tan sencillo en este denso argumento. Y quizás, ese es su mayor atributo.

Bad Education de Cory Finley

Esta historia basada en la estafa a gran escala ocurrida en un distrito escolar de Long Island es un vehículo para el lucimiento de Hugh Jackman, que interpreta a un superintendente eficiente que también es un consumado mentiroso y un criminal de cuidado.

Todo a la vez y según las condiciones correctas. Trágica y divertida a la vez, esta mirada maliciosa a la corrupción y la trampa es un juego de espejos en la que cada personaje lleva sobre los hombros una percepción muy clara sobre su capacidad para el error. Al final, todos somos criminales. O podríamos serlo.

The Half of It, de Alice Wu

Esta adorable comedia romántica es una reinvención del clásico Cyrano de Bergerac en una versión millennial. Que además lleva aparejado una curiosa y sensible reflexión sobre la sexualidad, la identidad sexual, el amor, el miedo a la diferencia y los prejuicios sin que el argumento intente ser político o mucho menos, moralista.

En realidad se trata de una fábula amable sobre el romance contemporáneo y su cualidad sencilla, aderezada con un meditado cuestionamiento sobre la identidad.

The Vast of Night, de Andrew Patterson

Con su aire retro, inquietante y duro, esta película de terror que busca algo más que provocar sobresaltos. Es la quinta esencia del miedo sostenido a través de un recorrido a través de una noche repleta de sucesos extraordinarios y temibles, todo en medio de un pueblo norteamericano sin mayores pretensiones.

Aunque pueda parecer una premisa mil veces llevada a la pantalla, en realidad este ejercicio de buen estilo e inteligente estilo visual te sorprenderá en formas novedosas y en especial, con su certera capacidad para hacerse las preguntas correctas sobre lo que nos inquieta.