Hace ya seis meses de la llegada del coronavirus a nuestras vidas. Desde entonces, nuestro día a día ha cambiado de forma muy rápida. En España, al igual que antes en China o Italia, ahora es obligatorio llevar mascarillas. Aunque varios estudios confirman la importancia del uso de la mascarilla para evitar la propagación de la COVID-19, 40 investigadores piden que se retire un estudio en particular publicado en la revista PNAS. Pero, ¿por qué? ¿Es que no son efectivas las mascarillas? No, no tiene nada que ver con ellas sino con la metodología del estudio.

El estudio, llamado Identifying airborne transmission as the dominant route for the spread of COVID-19, y publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), ha generado controversia en el mundo académico. Y así lo recoge el medio de comunicación Vox. Este estudio afirma que las mascarillas son el "medio más efectivo" para frenar la pandemia. Sin embargo, para empezar se deja fuera otras recomendaciones como la distancia social, la prohibición de reuniones o el cierre de negocios.

El estudio está firmado, entre otros, por el Premio Nobel Mario Molina, profesor de química en la Universidad de California en San Diego. Pero 40 investigadores piden que los autores se retracten debido a que encontraron "errores atroces" en la investigación publicada el pasado 11 de junio. La metodología, apuntan estos científicos, "es defectuosa", tal y como recoge Vox. “Si bien las mascarillas son casi con certeza una medida de salud pública efectiva para prevenir y frenar la propagación del SARS-CoV-2, las afirmaciones presentadas en este estudio son peligrosamente engañosas y carecen de cualquier base en evidencia", según la carta.

Este es el motivo por el que piden a los autores que se retracten. Y no serían los primeros en hacerlo en los últimos meses en estudios relacionados con la COVID-19. Al fin y al cabo, la urgencia de esta pandemia se lleva bastante mal con el ritmo de la ciencia, que es más reposado.

No es un problemas de las mascarillas sino del estudio

Julian Wan/ Unsplash

Los investigadores que piden que PNAS y los autores del estudio se retracten apuntan a que no es un problema de las mascarillas sino de la forma en la que se ha planteado el estudio y sus resultados. Al igual que hay que tener cuidado con los estudios no revisados que se difunden, incluso los que se publican pueden estar mal planteados.

El estudio se centra en la evolución de la pandemia en Nueva York, Wuhan e Italia, tanto antes de que se estableciera como obligatorias las mascarillas como después. De esta forma buscaban ver si su uso está relacionado con la disminución de los casos. ¿La conclusión? Que las pruebas, el rastreo, el uso de mascarillas y el aislamiento son las formas más adecuadas para detener esta pandemia de COVID-19, que no tiene vacuna todavía.

Los científicos que firman el estudio han tratado de hacer un estudio de inferencia causal, es decir, buscaban establecer causa y efecto. La causa sería el uso de las mascarillas y el efecto, la disminución de los número de casos. Sin embargo, Kate Grabowski, profesora asistente de patología en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, apunta a que hay varios errores en la forma de hacer el estudio. Por las manos de Grabowski pasan todos los días muchos estudios relacionados con el SARS-CoV-2 y la COVID-19. Por eso, cuando vio este estudio puso el grito en el cielo. Pero, ¿por qué?

Para empezar incluye esta gráfica sobre el número de casos confirmados en estas tres zonas. A través del pico de su curva, una línea punteada indica cuál hubiera sido la tendencia sin el uso de mascarillas. Esto es "simplista" y puede resultar "engañoso", apunta Grabowski. Además, el uso de estas líneas parecen indicar que los efectos de esta política tiene un efecto inmediato, cuando no es así.

Las revistas científicas como PNAS no suelen dejar pasar artículos que están mal planteados. Vox indica que la revista dice que se encuentra al tanto de la preocupación de estos investigadores y están comprobando los datos.

El problema actual con la controversia de los estudios es que, debido a la urgencia de la pandemia, se están realizando muchas investigaciones. Algunos se contradicen entre ellos, otros pueden estar mal planteados y algunos jamás se publicarán en revistas. Pero en lo que coinciden todos los científicos es que el uso de mascarillas es esencial para frenar los nuevos contagios. Además, se debe usar junto con otras medidas de protección como lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o mantener una distancia física de entre uno y dos metros.

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