Ver a la persona que quieren lanzarse al espacio. Karen Nyberg y Megan McArthur sabrán qué se siente en ese momento cuando sus esposos, los astronautas Doug Harley y Bob Behnken, estén a bordo del Falcon 9, el primer vuelo tripulado de SpaceX y la NASA con destino a al Estación Espacial Internacional previsto para este sábado. Pero, a diferencia de otros viajes espaciales históricos, estas dos mujeres sabrán perfectamente a qué se enfrentan sus maridos en este viaje. Las dos son astronautas de la NASA desde hace años y allí conocieron a los que ahora son sus compañeros de vida.

Las dos parejas se conocieron en la NASA en el verano del año 2000. Hurley y Behnken eran ingenieros con experiencia militar, Nyberg ingeniera mecánica y McArthur oceanógrafa. Desde que se conocieron, los matrimonios han sido más que amigos y, además de turnarse como padrinos de sus respectivas bodas, también se turnaban para las misiones espaciales.

En el caso de Hurley y Nyberg, esta le dijo a su marido que estaba embarazada mientras el astronauta estaba en cuarentena antes de un viaje espacial. Meses más tarde, le tocó a ella. Cuando Nyberg despegó, su hijo llevaba pañales y cuando volvió, estaba practicando ir al baño por sí solo, han explicado las familias para The Atlantic.

Vuelo SpaceX y NASA

Los dos familias, además, se han convertido en un símbolo de cuánto han cambiado las cosas en la NASA. La agencia permitió que las mujeres se unieron al equipo de astronautas en 1978, aunque la brecha de género ha sido un lastre difícil de superar. Sin embargo, el cuerpo de astronautas es mucho más parejo actualmente, lo que pone de relieve un cambio que, aunque poco a poco, parece empezar a convertirse en realidad.

Cambio de paradigma de la mano de SpaceX y NASA

La historia de la pareja puede redefinir también la imagen que se ha tenido hasta ahora en Estados Unidos de las esposas de los astronautas. Históricamente, mientras el marido ponía a punto el viaje espacial, ella tenía que preparar su aparición ante las cámaras de televisión, en las que se analizaba sus gestos, vestimenta y expresión de preocupación. Durante un tiempo, esa mujer sería la esposa de una de las personas más importantes del país, como fue el caso de Jan Armstrong. Una imagen que ha quedado retratada en varias películas de Hollywood, como First Man.

En muchos casos estas mujeres tenían otras profesiones, pero este no es el caso de Nyberg y McArthur. Las dos astronautas estarán siguiendo la misión y entendiendo además toda la jerga y sabiendo continuamente a todos los peligros que pueden exponerse sus esposos. McArthur explicó a The Atlantic:

"Sabemos qué situaciones podrían enfrentar, qué herramientas tienen para trabajar en esas situaciones. Conocemos muy bien los equipos que están allí para apoyarlos. Pero, por supuesto, también significa que comprende los riesgos inherentes de los vuelos espaciales".

Karen Nyberg y Megan McArthur estarán en el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral (Florida) para presenciar el despegue, en el que SpaceX llevará por primera vez a humanos al espacio. Ellas sabrán mejor que nadie en lo que se están metiendo sus maridos y, dentro de un tiempo, la situación podría invertirse. Nyberg se retiró de la NASA este mes de marzo y McArthur, todavía en activo, mantendrá por ahora el fuerte en casa. "Encontraremos el momento adecuado para que sea mi turno", dijo.