Sida y Covid-19
– May 18, 2020, 18:29 (CET)

No Ana Rosa, no se puede comparar el coronavirus con el VIH y este es el motivo

Hablamos con José Alcamí, director de la Unidad de Inmunopatología del Sida en el Instituto Carlos III, para aclarar por qué no se puede comparar el VIH con el SARS-CoV-2. Y hay más de un motivo para ello.

Este lunes, durante la emisión del Programa de Ana Rosa de Telecinco, su presentadora ha comparado el VIH con el SARS-CoV-2 para defender que no es necesario un confinamiento (y su actual desescalada). Ana Rosa defiende que es necesario "aprender a convivir con el virus". Pero, ¿se pueden comparar el VIH y el coronavirus?

No todos los virus son iguales: no se transmiten de la misma forma, no tienen el mismo tratamiento... Además, no todos ponen en peligro que el sistema sanitario siga en funcionamiento. Pero empecemos desde el principio. En Hipertextual hemos hablado con José Alcamí, director de la Unidad de Inmunopatología del Sida en el Instituto Carlos III, para que nos hable sobre esta comparación. Una idea que no solo ha mostrado en directo Ana Rosa sino que, también, la periodista Marta Pastor, de RTVE, también expresó en Twitter.

VIH y coronavirus

"Esta comparación no tiene ningún sentido, porque es imposible comparar ambos virus. Ese es el problema. Esa comparación no es posible y todo lo que se concluya de ahí es erróneo", ha explicado a Hipertextual Alcamí. Para comenzar, "el VIH es un virus que produce una enfermedad crónica. Es decir, los pacientes se infectan y van a estar toda su vida infectados. Afortunadamente, con el tratamiento van a tener una supervivencia larga y con calidad de vida", explica. "Pero lo más importante es que el VIH se transmite por vía sexual y, en ese sentido, los métodos para protegernos son métodos barrera, y en concreto el preservativo".

¿Y qué diferencia hay con la COVID-19? "Primero que es una infección aguda en la que o te curas espontáneamente o sobrevives gracias a la ayuda médica de soporte o te mata, porque por el momento no hay tratamiento ni vacuna, Pero la gran diferencia con el VIH es, sobre todo, que se transmite
por vía respiratoria, es decir, por el aire, indica Alcamí. Todo esto hace más difícil que la comparación entre el VIH y el SARS-CoV-2 sea lógica. Además, "las enfermedades respiratorias son incontrolables cuando el virus tiene una alta tasa de transmisión y cuando hay mucha gente infectada en la población". "Detener la transmisión en determinadas circunstancias no es posible". ¿En cuáles no es posible? "Cuando hay mucha gente infectada y el virus se transmite con gran eficacia. Y esto es lo que ha pasado con la pandemia de COVID-19", señala el experto en VIH.

"El método de protección es el método barrera, que es la mascarilla; pero también la distancia social y lavarnos las manos con frecuencia para evitar tocar superficie contaminadas y llevarnos las manos a la cara. Esas son las medidas de prevención que vamos a tener que llevar a cabo durante el desconfinamiento", cuenta a Hipertextual. Pero, ¿por qué ocurre el coninamiento y no solo se hacen medidas de protección? Alcamí lo explica de forma clara:

"Hay un momento determinado en el que la epidemia explota. Estalla en nuestras sociedades con un incremento exponencial en el numero de casos que la hace incontrolable porque, al haber tanta gente infectada en la comunidad, se va a producir transmisión si persiste la movilidad e interacción social, aunque se utilicen mascarillas. Y la consecuencia de eso es que va a morir mucha gente, que muchas personas se van a poner enfermas y que los hospitales no van a tener capacidad para atenderlos".

Al final, la decisión de confinarnos o hacer solo medidas de prevención, "dependen del incremento en el número de casos, de la cantidad de personas infectadas que hay en una sociedad y por eso ha sido el confinamiento". "Cuando hemos logrado reducir esa carga viral a nivel social es cuando nos podemos plantear el ir saliendo de ese confinamiento", apunta.

¿Alternativas al confinamiento?

coronavirus
coronavirus

Parte de la sociedad española empieza a mostrarse crítica ante el confinamiento. Mientras ciudades como Madrid o Barcelona no consiguen pasar a la fase 1 de la desescalada, otras -como las islas de Formentera, Cabrera, La Graciosa, El Hierro y La Gomera- ya se están preparando para la fase 2. Pero, ¿existía otra alternativa al confinamiento que estamos viviendo?

La otra alternativa es lo que se propuso al principio en Reino Unido: dejar que la gente se infectara alegremente, sin poner medidas para alcanzar la inmunidad de grupo.. Pero cuando se hicieron los cálculos y vieron que eso iba a costar 300.000 muertos o medio millón de muertos, se lo pensaron mejor.

Y esa solución para España no se debería ni siquiera de contemplar. "Aquí ya ha sido una catástrofe, pero sin medidas de confinaniento para el control de la transmisión del virus habría sido una catástrofe aún mayor", explica Alcamí. "Y, sobre todo, el sistema sanitario hubiera colapsado. Y la gente tiene que saber qué quiere decir eso", afirma. "Cuando decimos que el sistema sanitario colapsa, no quiere decir que vayamos a esperar más tiempo a que nos atiendan o que tengamos que abrir más hispitales. Si colapsa quiere decir que no hay capacidad para atender a todos los enfermos. Y eso quiere decir que cuando nosotros vamos al hospital, este está cerrado. No podemos entrar ni ser atendido. Y nos volvemos a nuestras casas a morirnos como en la Edad Media", explica.

"Y por eso es el confinamiento, para evitar que el virus se disemine y produzca todavía más muertos de los que tenemos. Pero, también, para proteger al sistema", afirma. "Tenemos que imaginarnos lo que sería ir al hospital, ya no solo por COVID-19, sino con un hijo que tiene una meningitis; un hermano que tiene apendicitis, con tu mujer que tiene una neumonía por otra causa y que te digan que no hay médicos para atenderlos", ilustra el experto. "Eso es el colapso sanitario y ninguna sociedad avanzada como la nuestra puede soportar eso". "El confinamiento es una medida dura de salud pública que se toma para evitar que esa infección que ya ha alcanzado un límite, no se puede contener sino que se va a transmitir a pesar de medidas convencionales como el uso de mascarillas. Porque esas medidas no van a ser al 100% eficaces".

Por tanto, el motivo del confinamiento no solo es frenar los contagios sino, sobre todo, evitar el colapso sanitario. "Y eso nunca ha pasado con el VIH", ha matizado Alcamí. "En la peor de las épocas teníamos muchos pacientes infectados en los hospitales. Y era muy duro. Pero nunca llegamos a acercarnos al colapso sanitario". Pero eso no es todo sino que, además, la transmisión del VIH "se logra controlar con el uso del preservativo". Es decir, "no te puedes infectar yendo por la calle, a casa, cenando en un restaurante... Por la actividad habitual de contacto, no te contagias. Y, por tanto, el confinamiento no tiene ningún sentido. Es hablar de dos escenarios que no tienen nada que ver", indica.

Además, por último, sobre el tema de "convivir con el virus", Alcamí señala que hay un matiz muy importante: "El VIH se trata. Tenemos tratamientos eficaces. La gente infectada por el VIH ya no tranmiste el virus e, incluso, puede tener relaciones sexuales sin preservativo si están tratándose y tiene carga viral indetectable. Ahora sabemos que indetectable en carga viral es lo mismo que intransmisible. Es decir, que los pacientes con infección por el VIH no son bombas de relojería que van por ahí sueltos. Son personas normales para las que, afortunadamente, tenemos tratamiento". "Y no es la sociedad la que convive con el VIH sino que son ellos los que conviven con su infección", concluye el experto en VIH.

En definitiva, comparar el virus que produce el sida y el que produce la COVID-19 no tiene ningún sentido porque se está hablando de virus que se transmiten de formas completamente distintas. Además, una tiene tratamiento crónico y la otra o pasas la infección o falleces. Y, sobre todo, la defensa del confinamiento es por la salud de todos, ya que tener hospitales cerrados supondría que moriríamos en casa, sin ningún tipo de atención médica. No porque no quieran sino porque no habrá personal ni instalaciones suficientes para ello.