Pandemials, coronaboomers, coronials… son muchos los nombres que se han usado en redes para hacer referencia del baby boom del coronavirus. Esto es algo que ha dado lugar a muchos memes y chistes durante la cuarentena, ¿pero puede convertirse en una realidad?

Lo cierto es que , a bote pronto, podría ser. En la mayoría de países afectados sus habitantes llevan muchas semanas encerrados en casa. A quienes les ha tocado pasar este periodo con sus parejas se les ha presentado una oportunidad única para practicar más relaciones sexuales. Y posiblemente lo hayan hecho. Sin embargo, dada la efectividad de los métodos anticonceptivos existentes, esto no tendría por qué suponer un baby boom. Salvo casos contados, para procrear hay que desearlo y eso es precisamente lo querían saber los autores de un nuevo estudio, recién publicado en Journal of Psychosomatic Obstetrics and Gynecology, si es cierto que mucha gente quiere ahora tener hijos. Y la realidad es que, en base a sus resultados, a la mayoría de encuestados ni se les pasa por la cabeza.

'Baby boom' fallido

Para la realización de este estudio, sus autores, procedentes de la Universidad de Florencia, realizaron un total de 1.482 encuestas durante la tercera semana de encierro en Italia.

Participaron 944 mujeres y 538 hombres, todo con edades comprendidas entre los 18 y los 46 años y una relación heterosexual estable de al menos doce meses.

Los investigadores tenían dos objetivos. El primero era saber si las personas que ya tenían deseos de tener hijos los habían mantenido durante la cuarentena. El segundo, comprobar si realmente el encierro había generado en más parejas el deseo de ser padres.

Con respecto a la cuestión inicial, de los 268 participantes que tenían planes de procrear, el 37’3% ha cambiado de opinión durante estos días. Existen muchas razones para ello, aunque predomina el miedo a complicaciones durante el embarazo derivadas de la enfermedad o los posibles problemas económicos resultantes de la crisis.

Curiosamente, la mayoría de ellos no habían perdido sus trabajos durante la pandemia, pero seguían temerosos de un futuro económico incierto.

En cuanto a la intención general de tener hijos, el 81’9% de los encuestados aseguraron no tener ninguna, al menos en un futuro próximo.

Solo 140 personas mostraron un nuevo deseo de concebir, la mayoría de ellas mujeres. Manifestaron haberlo desarrollado por la necesidad de tener un cambio en su vida, a ser posible algo positivo. No obstante, solo seis de esas personas habían empezado a buscar el embarazo en el momento de la encuesta.

No afectó a las relaciones sexuales

Cabría esperar que este miedo a concebir pudiera haber desencadenado una disminución en la frecuencia con la que las parejas mantenían relaciones sexuales.

Sin embargo, tanto los que deseaban tener hijos como los que no, manifestaron seguir igual en ese sentido.
En definitiva, puede que el gol de Iniesta contra el Chelsea en 2009 generara un baby boom nueve meses después. También el fin de la Segunda Guerra Mundial, muchos años antes. Pero existe una gran diferencia. Todas aquellas parejas se encontraban felices, por algo tan mundano como la victoria de su equipo o tan vital como el final desenlace de un terrible conflicto bélico.

Las parejas ahora están en su mayoría asustadas, o al menos preocupadas. Puede que el sexo les ayude a evadirse de la situación, pero vivimos en una época en la que, por suerte, sexo no tiene por qué implicar embarazo. Por lo tanto, parece ser que, más allá de los chistes, no habrá coronaboomers. Ya vendrá una época mejor.