Xiaomi Mi 10 Pro
– Abr 11, 2020, 12:28 (CET)

Móviles a 1.000 euros y… ¿Camino de los 2.000?: así hemos llegado hasta aquí

Los 1.000 euros se han fijado como estándar de la gama alta y subiendo hacia los 2.000 hasta para fabricantes que hasta ahora se consideraban económicos. Sin embargo, el precio medio mundial de smartphone cae año tras año.

Cuando en la segunda mitad de 2017 aparecieron los primeros móviles que con sus opciones de entrada sobrepasaban ya la barrera de los 1.000 dólares o euros, hubo centenares de memes al respecto. Y sin embargo se vendieron sin problema.

Hoy esas 4 cifras son ya el estándar de la gama alta, incluso entre las marcas que hasta ahora se habían caracterizado por ofrecer unas altas prestaciones a un precio contenido. Con la presentación en del Xiaomi Mi 10 Pro y el Oppo Find X2, ambos con un precio inicial de 999 euros, queda patente que ese único euro que falta para llegar a la sonora cifra es insuficiente para camuflarlo como cualquier barrera psicológica. Quien quiera un móvil de alta gama, de alguna de las compañías líderes del mercado, parece que tendrá que desembolsar esa cifra.

La llegada de Xiaomi y Oppo al club de los 1.000 (y la casi segura unión de OnePlus cuando lance su OnePlus 8 en unos días) han hecho que 2020 sea ya el año en el que los fabricantes chinos se hayan lanzado a abordar el umbral que Apple y Samsung fijaron hace tres años.

Por el camino, y como debate, siempre estará si el precio es desproporcionado o no. Lo cierto es que en este salto monetario también ha habido un salto gradual de tecnologías y capacidades en los teléfonos muy acelerado en comparación al anterior trienio. Reconocimiento facial, pantallas AMOLED, carga rápida, baterías mucho más capaces y sobre todo cámaras y posibilidades fotográficas impensables hace menos de un lustro son las nuevas características que más han cambiado el sector. Y tras ellos, obviamente, hay una inversión a nivel tecnológico y de procesamiento importante.

Pero la duda sobre la inversión que supone hoy en día un móvil de gama alta siempre estará ahí, especialmente cuando aquellos dispositivos que aspiran a dibujar el futuro en forma de pantallas flexibles y móviles plegables (sin romperse, a poder ser) ya han sido lanzados con precios destinados a los entusiastas y early-adopters con precios que superan los 2.000 euros.

Lógicamente, tras ellos hay una cuestión de escalabilidad y de tecnologías novedosas, y por lo tanto más caras. Pero volviendo al meollo de la cuestión, ¿es verdad que se han encarecido tanto los teléfonos en los últimos años?

La evolución del precio de los smartphone desde el Nokia 3310

En la siguiente tabla se puede observar el precio de lanzamiento de algunos modelos que aquellos que ya empiezan a pintar canas recordarán haber usado, hasta otros que pueden considerarse aún contemporáneos. Todos ellos, menos el irrompible Nokia 3310, fueron considerados de gama media-alta o alta en el momento de su lanzamiento.

Sin embargo, lo más importante, es seguramente ver sus precios ajustados a la inflación en la misma tabla. En este parámetro vemos que la subida no ha sido tan acusada hasta llegar a los 1.000 euros actuales, aunque es posible que los consumidores hayamos notado de forma más acusada que los teléfonos están cada vez más caros porque cada vez son menos las opciones de financiación por parte de operadoras, y el grueso de las compras ahora se concentran en terminales libres.

MóvilPrecio lanzamiento ($/€)Precio con inflaciónAño
Nokia 3210150212,51999
BlackBerry 5810715950,092002
Ericsson R380s8501106,212003
Sony Ericsson P9008501085,792004
Nokia 8800560701,82005
iPhone499599,742007
Galaxy S400456,32010
Galaxy Note549612,122011
iPhone 5649704,932012
Note 4750792,692014
iPhone 7 Plus769815,012016

Como se puede ver, y dejando a un lado el 3310 que precisamente abarató un mercado que parecía hasta entonces restringido a persona con un importante poder adquisitivo, los móviles fueron subiendo de precio hasta la aparición del iPhone en 2007 y la expansión de Android.

Desde entonces, de nuevo se da un periodo de cierta contención hasta que desde 2014 vuelven a ir al alza. Es la época de las phablets, los móviles agrandaban sus pantallas y su carácter visual como elementos multimedia en todos los sentidos. Como broche de esa época, ya mucho más cercano al modelo de smatphone actual, hemos escogido al iPhone 7 Plus de 2016, que en su versión más cara ya elevaba su precio hasta los 999 dólares. Comenzaba el tonteo con la cifra redonda.

En esta siguiente vemos ya algunos de los móviles contemporáneos más relevantes que han pasado la barrera psicológica de los 1.000 dólares. Desde el Note 8 y el iPhone X, pasando por el Huawei P30, la primera firma china en jugar con esa suma, hasta el advenimiento de los Xiaomi y Oppo junto con los experimentos plegables del Fold de Samsung, el Mate X o el Flip.

MóvilPrecio lanzamientoNotasAño
Galaxy Note 81010 €Primer móvil en superar la barrera de los 1.000 dólares2017
iPhone X1159 €Fija la tendencia como precio base para la gama alta2017
Huawei P30 Pro999 €Primero de la marca romper la barrera2019
Galaxy Note 101099 €-2019
iPhone 11 Pro1159 €-2019
Huawei Matex X2259 €Pionero teléfono plegable2019
Galaxy Fold2020 €Pionero teléfono plegable2019
Motorola Razr1599 €Teléfono plegable2019
Galaxy Z Flip1500 €Teléfono plegable2020
Galaxy S20 Ultra1359 €Nueva subida del estándar2020
Xiaomi Mi 10 Pro999 €Primero de la marca en romper la barrera2020
Oppo Find X2999 €Primero de la marca en romper la barrera2020

Hay otra cuestión importante y que a veces pasa desapercibida y es que en esta 'carrera' hacia los 1.000 o los 1.500 euros siempre hablamos de teléfonos de gama alta. Sin embargo, atendiendo a los datos de la IDC, el mercado global de smartphones ha tendido en los últimos años a ofrecer terminales a precios cada vez más bajos. Algo a lo que ha contribuido la aparición de marcas chinas, y que parece que seguirán esa senda. En concreto, según estos datos, el precio medio de los terminales ha pasado de 305 dólares en 2015 a 214 en 2019.

¿Y ahora qué? El presente no es tan 'caro', y el futuro puede serlo aún menos

Con la gama alta ya asentada en las cuatro cifras, queda preguntarse qué vendrá después. Lo cierto es que tras unos primeros experimentos con plegables que superaron la cifra de los 2.000 euros, Samsung ha lanzado su mucho más contenido y para muchos creíble Flip por 1.500, un precio similar al Motorola Razr, los primeros terminales importantes que juegan con las pantallas flexibles, pero por su parte más pequeña.

Samsung además también se ha rumoreado que de cara al lanzamiento del nuevo Fold en los próximos meses -el que ya si debería empezar a tocar el mercado de verdad- se está trabajando para reducir su precio. Lógicamente, la industria hace sus estimaciones sobre si alguien está dispuesto a pagar 2.000 euros por un móvil, y parece evidente que todavía no.

Samsung Galaxy Z Flip

Cuestión distinta es de forma clara lo que ha pasado con los 1.000 euros. Apple introdujo ese nivel en el iPhone X a la vez que presentaba multitud de novedades que hoy son el estándar del mercado. La fuerza a nivel de diseño e innovación de la compañía de Cupertino le valió para romper esa barrera con seguridad, y está claro que no se equivocaron.

No parece tan claro que esto esté pasando así con los saltos que ha dado por ejemplo Xiaomi Mi 10 Pro, que sube 500 euros con respecto al Mi 9 a cambio de unas mejoras que no parecen compensar con respecto a sus habituales precios. ¿Quizá Xiaomi ha acostumbrado a sus compradores a precios demasiado ajustados para ahora dar este salto? En nuestro análisis en Hipertextual, Luis del Barco concluía:

Sin embargo, no es menos cierto que se encuentra aún por debajo de lo que están ofreciendo tecnológicas rivales, quedando en un lugar inferior en aspectos clave como la cámara, batería o incluso en su resistencia al agua[...] Justificar su precio de entrada resulta, así, complicado. Será, eso sí, una opción interesante cuando este baje con el transcurso de los meses.

Quizá Xiaomi pueda hacer esta apuesta sobre seguro con el mercado ya lanzando en Europa de sus marcas Redmi y Pocophone, que siguen marcando de forma clara el juego 'low-cost'. Y no cabe duda de que si algunas marcas económicas abandonan el patrón en el que estaban (que cuesta pensar que lo abandonen por completo) este será ocupado por otras como Realme o Vivo, de reciente desembarco y como Oppo o OnePlus, parte del grupo BKK Electronics.

En pocas palabras, aunque los precios suban, siempre habrá una gama media más que potente en un mercado con precios competitivos entre ellas. Un contexto en el que, por cierto, podría irrumpir -y esto sí que sería una novedad por proceder de una compañía como Apple- el nuevo iPhone SE 2020, cuyos rumores apuntan a un precio por debajo de los 500 dólares. Puede que el futuro venga también con un segmento muy peleado por colocar el mejor móvil a un precio contenido.