– Abr 14, 2020, 19:01 (CET)

En busca de la moral perfecta: Disney+ y la alargada sombra de la censura

Splash de Ron Howard, uno de los clásicos más queridos de la factoría Disney, sufrió una curiosa forma de censura a su llegada a las pantallas de Disney Plus. Pero no es la primera vez que algunos de los clásicos contenidos en el catálogo del canal resulta modificado sustancialmente en beneficio de cierta corrección política que resulta desconcertante. Tal parece que para Disney es de considerable importancia hacer encajar su catálogo en la sensibilidad actual y también, dejar claro que ninguna obra de la compañía está a salvo del ojo vigilante de lo que parece ser una estricta moral.

Para buena parte de los adolescentes —y los que no lo son tanto– de la década de los ochenta, Splash de Ron Howard se convirtió en un favorito instantáneo que todavía recuerdan con enorme nostalgia.

La historia —que reimaginaba el clásico cuento La Sirenita del escritor Hans Christian Andersen en el mundo contemporáneo— abrió las puertas del éxito a un jovencísimo Tom Hanks y a la deslumbrante Daryl Hannah. En la actualidad es, sin duda, una de las películas más atractivas en el amplio catálogo de Disney Plus.

No obstante, para sorpresa de buena parte de la audiencia, la película no ha llegado tal y como se proyectó el cine hace casi 30 años. Por desconcertante que parezca, Disney decidió que la espléndida figura de la actriz era en exceso erótica o sexual para la audiencia de su canal.

O eso parece el hecho de que una de las escenas emblemáticas de la película haya sido modificada digitalmente para cubrir las curvas del trasero del personaje interpretado por Daryl Hannah. Se trata de una decisión inexplicable para buena parte del público, que de inmediato volcó su descontento vía redes sociales. Por si no fuera suficiente la inexplicable decisión, el retoque es tan torpe como para resultar notorio e incluso grotesco para buena parte del público.

En el vídeo puede verse con toda claridad la recordada escena en que el personaje de Tom Hanks intenta conversar con la mujer rubia y silenciosa que le observa a cierta distancia. A continuación, ella decide acercarse y le besa. Por último, la rubia desconocida corre hacia la orilla del mar y es notorio que se encuentra por completo desnuda. En la versión original, el larguísimo cabello dorado de Daryl Hannah apenas podía cubrir las curvas de su trasero, que sin embargo se mostraba en una escena naturista y lo bastante breve para hacer casi imperceptible su cuerpo.

Para la versión que se transmite en la actualidad en el canal por suscripción online, es notorio que se intentó agregar cabello de forma digital, aunque el efecto final es tan poco prolijo que tiene toda la apariencia de un cuadrado de píxeles que distorsionan la —al parecer— polémica parte del cuerpo de la actriz.

No obstante, no es la primera vez que el material en el catálogo de Disney sufre modificaciones e, incluso, directamente formas de censura con la intención de hacerle coincidir con la sensibilidad actual; una idea de considerable importancia para la compañía.

A medida que se acercaba el lanzamiento del canal, varios de los fans comenzaron a preguntarse si sus obras emblemáticas —llevadas a cabo en un momento político y cultural por completo distinto al contemporáneo— podrían llegar a la pantalla online intactas. Después de lanzamiento fue evidente que varias obras incluidas en la oferta del canal han sufrido retoques e incluso directamente edición para hacer su contenido menos racista, clasista o directamente violento.

En noviembre del 2019, un informe de CNBC detallaba que Disney censuraría varias de sus películas clásicas antes de ser incorporadas al catálogo de Disney Plus en un intento de suavizar su contenido. Para la compañía, parece de primordial importancia que el material a disposición de sus suscriptores sea lo suficientemente inocuo como para no herir susceptibilidades ni tampoco a traer debate sobre las diversas opciones del servicio.

Varios de los casos más emblemáticos recuerdan, además, que a pesar que Disney se ha hecho mucho más permisivo con la forma en que maneja temas y contenidos dentro de sus diferentes productos audiovisuales, continúa siendo un canal enfocado directamente al público juvenil e infantil, algo que es más evidente que nunca en su servicio de suscripción streaming.

La historia de Springfield que nunca verás

Una de las primeras noticias que trascendió sobre la posible censura que sufriría el material incluido en el catálogo de Disney Plus fue la de la eliminación de un capítulo de la emblemática serie Los Simpson, cuyas temporadas completas se encuentran actualmente disponibles en la plataforma.

Se trata del primer capítulo de la tercera temporada, en el que el falleció Michael Jackson prestó su voz para un brevísimo cameo por el cual nunca fue acreditado.

Aun así, era del conocimiento del mundo del espectáculo que el artista había accedido cantar una de las canciones emblemáticas del show, como lo era el recordado Cumpleaños Feliz que Bart y un personaje Llamado Leon Kompowsky — paciente de una institución de Salud Mental en la que terminaba encerrado Homer Simpson después de una serie de disparatadas situaciones— entonan en un memorable y curioso dúo.

No obstante, después de la transmisión mundial del documental de HBO Leaving Neverland de Dan Reed, la cadena FOX tomó la controvertida decisión de eliminar el capítulo en respuesta a las duras acusaciones de abuso sexual infantil que pesan sobre la historia de Jackson y que el documental llevó de nuevo a debate público.

Al final, Disney también acepto la modificación en el orden de los capítulos, por lo que el episodio desapareció de la lista que resume el contenido de la tercera temporada de uno de los programas más longevos de la televisión y que forma parte especial del catálogo de Disney Plus.

Ese ligero cambio en Gravity Falls y el gorro del Tío abuelo Stan.

A pesar de solo alcanzar un par de temporadas, la serie original de Disney Gravity Falls se considera una de las mejores de la cadena, no solo por su equilibrio entre el contenido adulto e infantil en su argumento, sino también por su brillante uso del sentido del humor mezclada con una dosis de misterio.

El resultado es una interesante combinación de géneros, que logra elaborar una inteligente perspectiva sobre la forma de narrar historias dedicadas a una franja de público específico.

A pesar de eso, en noviembre del año pasado, el propio creador de la serie Alex Hirsch, denunciaba a través de Twitter que para su estreno en la plataforma, el conocido sombrero del tío abuelo Stan y que forma parte esencial de la indumentaria del personaje, había sido modificado para borrar por completo la pequeña hoz dorada que lleva bordada sobre la tela color rojo de la pieza. El cambio pareció responder a la intención de Disney Plus de evitar que la combinación del símbolo y el color, pudieran interpretarse de manera política.

Toy Story 2 y su incómoda escena

Otra de las películas que sufrió temprana censura antes de entrar en el catálogo de Disney Plus fue la icónica Toy Story 2 de John Lasseter.

El canal decidió eliminar una escena en la que el personaje de Stinky Pete (con la voz del actor Kelsey Grammer) aparecía en medio de una conversación con dos muñecas Barbie, a las que prometía un papel en la siguiente película. Estrenada en 1999 por entonces nadie notó el incómodo ingrediente sexual que podría interpretarse de la escena post créditos. Pero en la actualidad y en plena época de movimientos tales como #MeToo #Timeup y otros, podría parecer poco menos que inadecuada.

Se trató de una decisión que causó una cierta incomodidad entre el personal de Pixar, que suele incluir pequeños chistes y bromas privadas dentro de los argumentos en sus películas. Se rumoreó que varios miembros del equipo creativo se habían quejado directamente con el director ejecutivo de The Walt Disney Company Bob Iger sobre la inexplicable censura sufrida en una escena carente de importancia dentro de la trama. Pero al parecer la decisión de Disney fue inapelable y Toy Story 2 se incorporó a las opciones de Disney Plus en su versión más inofensiva.

Una ganadora de Óscar para el olvido.

Para sorpresa de buena parte de la audiencia, uno de los primeros anuncios de Disney Plus, porque la clásica película de 1946 Canción del Sur no estaría disponible en la plataforma online del estudio.

Una decisión que dejó entrever que la compañía estaba dispuesta a tomar determinaciones drásticas para suavizar el contenido de su plataforma lo suficiente como para encajar con la sensibilidad contemporánea sobre temas como racismo, exclusión social y machismo.

La película — un musical que combina animación con metraje real y que causó sensación al momento de su estreno — ha sido acusada en diferentes momentos de la historia reciente de idealizar y romantizar la esclavitud, críticas que Disney parece haber escuchado con atención y que motivaron su decisión definitiva sobre la incorporación del clásico material a su catálogo más actual.

Disney en el ojo de la polémica

Tal vez debido a la incómoda discusión que ha suscitado varias de las decisiones de Disney sobre el material original de su catálogo, la compañía tomó la curiosa decisión de incluir una advertencia en las películas en las que considera podría encontrarse material delicado u ofensivo para las nuevas audiencias, en lugar de alterar su contenido.

La advertencia puede leerse en la descripción del clásico del ’55 La dama y el vagabundo (que contiene la controvertida canción de gatos siameses, considerada clasista y racista por varias voces preocupadas) y también en la original versión de Dumbo de 1941, con varias secuencias que preocuparon al canal por su contenido ambiguo y transgresor.

“Este programa se ofrece tal y como se concibió originalmente. Puede contener referencias culturales desfasadas”, aclara la información añadida sobre ambas películas y se espera que, en el futuro, la acotación forme parte de algunas otras piezas clásicas con material polémico que pueda herir la connotación actual sobre determinados temas álgidos.

Una decisión controvertida

Por supuesto, la precaución no hace menos preocupante la tendencia de Disney por censurar material sin tomar en cuenta el contexto de su estreno o las especialísimas condiciones que rodearon su creación.

Disney Plus

Para el momento de su estreno en 1984, la Motion Picture Association of America, clasificó a Splash como PG, lo que indicaba que su contenido era apto para todo público, lo que incluía los espectadores más jóvenes. Según el mismo catálogo de Disney Plus, la película tiene una clasificación PG-13; en otras palabras, aún es acta para todas las audiencias, solo que añade la necesaria compañía paterna, por lo que la decisión de censurar la escena resulta menos que confusa, tomando en cuenta que desde su estreno Splash ha sido considerada como material inocuo y sin contenido sexual.

Aunque aun no está muy claro si el canal continuará censurando a varias de sus obras más icónicas, queda por ver si se convertirá en una tendencia en la forma de clasificar el contenido en su plataforma. Una idea que ya inquieta algunos suscriptores y que preocupa a otros tantos.