La venta de smartphones lleva años cediendo algunos puntos a nivel global. Nada como el parón del último mes del que se tienen datos. De acuerdo a los publicados por la firma de análisis de mercado Strategy Analytics, nada que ver con la actual.

Hasta un 38% de caída. Cerca de dos de cada cinco móviles inteligentes que fueron distribuidos en el segundo mes de 2019 no encontraron propietario el pasado mes, en un frenazo que no conoce precedentes a nivel global. De las 99,2 millones de unidades distribuidas en febrero de 2019, Strategy Analytics estima una caída hasta los 61,8 millones.

Un terremoto que tendrá réplicas

El parón se origina en medio de una pandemia global, cuyo nombre es COVID-19. Los analistas sitúan al mercado asiático, el más voluminoso en términos absolutos, como uno de los grandes protagonistas. Y es que recordemos que es ahora cuando China está recuperando su actividad económica, tras cerca de un par de meses congelada a causa del confinamiento.

Linda Sui, directora de Strategy Analytics apunta a los efectos de red que esto ha podido tener en el resto del mundo:

"La demanda de teléfonos inteligentes se desplomó en Asia el mes pasado, debido al brote de Covid-19, y esto arrastró los envíos en todo el mundo. Algunas fábricas asiáticas no pudieron fabricar smartphones, mientras que muchos consumidores no pudieron o no quisieron visitar las tiendas minoristas y comprar nuevos dispositivos."

Las cifras se encuentran a medias aguas entre la moderada caída que vio el mercado mundial de telefonía durante el mismo mes de 2019, que cifran en el 3%, y el golpe que sufrió Apple en China el pasado mes de febrero con la venta de sus iPhone, que se dejaban hasta un 60% de las ventas de acuerdo a Reuters.

Si bien la actividad en algunos de los países asiáticos que sufrieron la embestida y cese de actividad por el coronavirus se está viendo ya reanudada, es precisamente ahora cuando muchos otros países entran a la misma. España, Italia o Estados Unidos son solo los primeros ejemplos de un confinamiento y sus efectos en la economía.

Estos tomarán previsiblemente meses hasta verse recuperados totalmente, por lo que es más que esperable ver réplicas a este terremoto sobre las cifras de venta de smartphones, pero también del resto de productos de tecnología de consumo.

Mientras que se reanudan las cadenas de distribución de los grandes fabricantes a un lado del mundo, se cierran los puntos de venta en los que poner el producto a manos del consumidor en el otro. Un ejemplo de esto es la propia Apple, que cuenta con la totalidad de sus tiendas fuera de China cerradas "hasta próximo aviso".