Mientras España tiene su frente abierto en cuanto a la crisis del coronavirus y su expansión por toda la geografía, la vida continúa en otros ámbitos. Uno de ellos es el del taxi, que acaba de recibir una de las peores noticias desde que el presidente de la Comunidad de Madrid de la anterior legislatura, Ángel Garrido, aguantase el pulso al sector a principios de 2019. El Tribunal Supremo acaba de anunciar que tumba, casi en su totalidad, dos de las medidas que en las que el sector más confiaba para aguantar su lucha contra Uber.

Diciembre de 2017. El Gobierno de Mariano Rajoy, en aquel momento, aprobaba un decreto ley en una de las primeras batallas de la que está siendo la eterna guerra del taxi contra las licencias VTC; o lo que es lo mismo, Uber y Cabify. Este texto, que fue recurrido casi al mismo tiempo que su presentación por parte de Uber y de la CNMC, contemplaba la prohibición de la venta de licencias VTC durante los dos primeros años tras su concesión y la implantación de una web de control que sustituyese a la hoja de ruta de estas licencias. La primera medida impediría la especulación de las licencias VTC y la segunda la de control de los tiempos de precontratación, establecidos en los 15 minutos de forma estándar y que ciudades como Barcelona fueron ampliando con el tiempo.

Ahora, según adelanta El Español que ha tenido acceso al texto, estas dos medidas ya son historia, igual que uno de los últimos bastiones del taxi respecto a su protección contra las VTC.

Para el Tribunal, esta decisión parte de la idea central de que la solicitud de los datos de cada viaje por parte de las compañías que operan para Uber y Cabify supone una vulneración de su privacidad y una medida desproporcionada.

Como era de esperar, las reacciones en el sector del taxi no han tardado. Como no podía ser de otra manera, Elite, uno de los grupos más activos en la lucha contra la actividad de Uber y Cabify, ya adelanta que "esta decisión deja sin ningún tipo de control la actividad de las VTCs que trabajan para las apps extractivas". A la espera de reunirse con la AMB (la encargada de la gestión del taxi en Barcelona) para hacer un análisis de la sitaución, Elite apunta ya a una petición del colectivo para iniciar presión y movilizaciones en la Ciudad Condal y, según apuntan, "a volver a liarla gorda". Con el recuerdo aún muy reciente de las huelgas y paros de principios del año pasado y un proceso electoral en Cataluña en pleno apogeo, esta sería una de las fotografías a evitar.

De hecho, es precisamente en Barcelona donde esta resolución podría tener mucho más efecto. Con Uber fuera de juego desde enero de 2019 precisamente por la implantación de los tiempos de precontratación, algunos asumen que su regreso es inminente. El propio Tito Álvarez, conocido por su voz en el gremio, ya avisa de que "esto es lo que ocurre cuando se judicializan las cosas". Añade que "la llegada de Uber a Barcelona, y a cualquier lugar, es inminente ya que 'lo de los 15 minutos no lo contra ni Dios'".