Se repite la imagen de los taxistas en huelga en las calles de Madrid y Barcelona. Lo que parecía ser cosa del pasado, de julio de 2018, ha vuelto a repetirse. El taxi, o al menos sus gremiales, saben que los paros indefinidos funcionan mejor que cualquier otro movimiento; si estos, además, afectan de lleno a un evento de calado internacional, la apuesta sube. En este sentido, los taxis de Madrid tienen su foco puesto en FITUR, evento sobre turismo que abrirá sus puertas el próximo día 23 de enero. La idea es conseguir la ansiada reforma exprés de la Comunidad de Madrid para que los vehículos VTC tengan la obligación de volver a cocheras y de tener que reservar los trayectos con horas de antelación.

Barcelona, por su parte, tenía la sartén por el mango hasta el viernes a primera hora. El Govern, dispuesto a regularizar la cuestión, prometía el dorado al sector del taxi: 6 horas, mínimo, para reservar un coche. La realidad, después de la reunión con Fomento del jueves, es que era una medida que sería tumbada tarde o temprano por Bruselas o un Tribunal. El resultado fue el cierre patronal inmediato, que se mantiene hasta hoy. Ese mismo día, el taxi de Madrid se reunía para estudiar las opciones. Con unas posiciones muy divididas dentro de las gremiales, se impuso la sensatez: el sector decía esperar a la programación establecida. Iniciarían su huelga indefinida el lunes a las 6:00 y esperarían a la reunión concertada ese mismo día con el Presidente de la Comunidad de Madrid: Ángel Garrido.

Día 1: reuniones para evitar el caos en FITUR

Amanecía la capital a las 6:00 y ningún taxi ha estado operativo en la capital. Las gremiales del taxi apuntaban a un seguimiento del 100% en el paro indefinido; los puntos calientes, como suele ser costumbre en estos eventos, las estaciones y aeropuertos. La actividad de Uber y Cabify también se habría visto reducida con el objetivo, muchos de ellos, de evitar los piquetes. Y no sin razón, desde primera hora de la mañana se han sucedido varios momentos de tensión en algunos de los puntos más transitados de la capital.

Mientras, los líderes del taxi se sentaban a puerta cerrada en la sede de la Puerta del Sol. La realidad es que los resultados, desde el primer momento, no han sido favorables. O al menos eso opinaban fuentes cercanas a la reunión privada. Al igual que ocurriese en Barcelona, la Comunidad de Madrid tiene los mismos problemas con la precontratación. 6 horas son excesivas para Garrido, además de añadir que la Comunidad no tiene potestad para regular esa medida. Debe ser cada Ayuntamiento el que ponga las limitaciones. Desde el taxi entienden que es una forma, para la Comunidad, de mirar a un lado y pasarle el problema al Ayuntamiento. Otros sector, por su parte, comprenden la propuesta pero son escépticos sobre si esta podría implantarse antes de la campaña electoral de mayo.

En este sentido, ya han anunciado que mantendrán la huelga indefinida, afectando, ahora sí, al encuentro de FITUR. De momento, hay convocada una protesta hasta las 14:00 en la Puerta del Sol, que se desarrolla con normalidad. Por su parte, Barcelona sigue con su huelga indefinida sin vistas a que el Gobierno de la Generalitat modifique el punto de los 15 minutos de precontratación.

Esta tarde, a las 18:00 el taxi se ha reunido con la Consejería de Transporte para poner en común las propuestas de ambas partes. Desde el sector no tienen clara la viabilidad de esta medida. La propuesta de la Comunidad, que ha terminado con una nueva negativa del taxi, se ha centrado en la idea de la "licencia urbana". Para el sector, la cuestión de la precontratación sigue siendo esencial. A esa misma hora, en Barcelona, el sector tenía prevista una asamblea informativa. De momento, la única conclusión que se desprende de la Generalitat es que, ante la posición encontrada de ambas partes, el Decreto Ley de Cataluña está pendiente de encontrar una nueva fecha. De momento, la Generalitat ha accedido a hablar con Unauto –asociación de VTC–, aunque estos son escépticos en cuanto al interés del Gobierno a escucharles.

Justo hoy, la alcaldesa de Barcelona –que tradicionalmente cuenta con el apoyo del sector del taxi– ha hablado por primera vez de la situación. Desde su puesto de vista, la culpa de este conflicto la tiene la Generalitat por no haber impuesto la precontratación de 6 horas. Recordemos que Ada Colau ya incendió las calles con su propuesta de "licencia urbana" en marzo del pasado año, una propuesta que se excedía de sus competencias en ese momento, justo antes de la reforma de Fomento.