Un italiano ha sido arrestado por burlar la cuarentena de coronavirus para jugar Pokémon Go. El hombre de 31 años fue detenido por la policía de San Fermo, una localidad de la provincia de Como que se encuentra al norte de Milán y que fue uno de los sitios críticos al comienzo de la pandemia en Italia.

Al momento de su detención, el hombre se encontraba con su tablet jugando Pokémon Go. De acuerdo con el diario Leggo, al ser cuestionado por la policía, su respuesta fue un simple "Tengo que cazar al Pokémon". El plan original de esta persona era acompañar a su hija a casa para después quedarse en la calle jugando.

Italia es el segundo país con más contagios por coronavirus después de China. El disparo en la cifra de infectados provocó hace unos días que el primer ministro Giuseppe Conte declarara un aislamiento total en toda la península. Esto derivó en el cierre de negocios y una cuarentena obligada en la que las personas deben permanecer recluidas en su domicilio.

'Pokémon Go' no es un juego apto para el confinamiento

Casi a la par de que se decretara el confinamiento en múltiples países de Europa, Niantic anunció cambios en Pokémon Go para volverlo más sencillo de usar desde casa. Una de las características principales es la posibilidad de comprar 30 inciensos por 1 Pokémoneda, lo cual permite atraer Pokémon hasta tu ubicación y capturarlos sin tener que moverte.

De igual modo se han reducido la distancia mínima para los huevos en las incubadoras y más regalos en las Poképaradas. A pesar de estos cambios, la mecánica principal de Pokémon Go evita que sea un juego que se pueda disfrutar desde casa. La mejor alternativa para solucionarlo sería comprar una de las versiones disponibles para las consolas portátiles de Nintendo, las cuales no requieren cambiar de ubicación.

El reporte no menciona la sanción para el hombre, aunque de no estar infectado de coronavirus no pasaría de una multa. Actualmente Italia está lidiando con miles de personas que no parecen tomar en serio la emergencia de salud.

De acuerdo con The Guardian, entre el 11 y 17 de marzo**, 43.000 personas** fueron detenidas por violar la orden de confinamiento. En Sicilia, un hombre infectado con coronavirus no obedeció la cuarentena y fue sorprendido por la policía mientras estaba de compras. Esto último es considerado como una ofensa grave que podría derivar en una sentencia de hasta 12 años en prisión.