Durante la madrugada de este lunes, a las 5:03 hora peninsular, la Agencia Espacial Europea (por sus siglas en inglés) ha lanzado su misión Solar Orbiter, por lo que este satélite ya va de camino a nuestro astro rey.

La sonda ha sido lanzada en un cohete Atlas V de la NASA desde Cabo Cañaveral, en Florida (Estados Unidos) y los objetivos de esta misión no son muy diferentes a los del satélite solar Parker, de la agencia norteamericana. Ambas misiones esperan encontrar respuestas a tres preguntas fundamentales sin resolver hasta el momento: el calentamiento de la corona solar (la parte más externa de la estrella), el viento solar y las eyecciones de masa coronal.

Pero el Solar Orbiter irá más allá: observará los polos del Sol en un ángulo de 3 grados, buscará cómo funciona la dínamo del Sol y, según apuntan desde la ESA, "en su punto más cercano, la nave se acercará al Sol más de lo que ninguna otra misión ha logrado, soportando un calor abrasador, y llevará sus telescopios hasta casi un cuarto de la distancia de nuestro planeta a la estrella".

El viaje hasta nuestro sol no será fácil y uno de sus principales problemas será conseguir que no se queme al acercarse a la estrella. No obstante, desde la ESA ya tienen experiencia con este tipo de misiones ya que BepiColombo, la sonda espacial que estudiará Mercurio, se lanzó en octubre de de 2018 y se la ha protegido para que lo le pase nada ni a la nave ni a sus instrumentos.

La misión, aunque ha sido desarollada por la agencia europea, ha contado con la colaboración de la NASA.