– Feb 6, 2020, 9:03 (CET)

El extraño e incierto futuro de WandaVision

Después de que el canal Disney Plus ofreciera un breve adelanto sobre la futura serie WandaVision durante la 49 edición del Super Bowl, buena parte de la audiencia se sorprendió por lo que parece un cambio humorístico en el tono de los personajes. Pero como bien saben los fans de la historia en su versión cómic, en realidad la serie podría mostrar uno de los momentos más complejos, duros y extraños del Universo Cinematográfico de Marvel.

La última ocasión en la que tuvimos noticias del personaje Wanda Maximoff/La bruja Escarlata en el Universo Cinematográfico de Marvel fue durante una de las escenas finales de Avengers Endgame. Junto a Clint Barton/Hawkeye intentaba superar el sufrimiento por el asesinato de Vision a manos de Thanos. Desencajada, pálida y triste, aseguraba a Barton que estaba “segura” de que el personaje interpretado por Paul Bettany sabía que finalmente su sacrificio no había sido en vano y al final, Thanos había sido vencido. Para cualquier espectador desprevenido, la frase final podría parecer un simple deseo bienintencionado. Para los lectores del cómic, el anuncio de los arcos más complejos de la factoría de Marvel.

Aunque todavía no hay detalles precisos sobre el argumento de la futura serie WandaVision, a juzgar por el breve adelanto mostrado durante esta semana, el argumento girará en torno a los conocidos cómics Avengers Disassembled Civil War (escrita por un selecto grupo de guionistas que incluyó a Brian Michael Bendis, Robert Kirkman, Paul Jenkins entre otros), House of M (Brian Michael Bendis) y la muy conocida serie The Vision (Tom King y Gabriel Hernández Walta). Juntas, esta trilogía de historietas narran la caída en la locura de Wanda y los inquietantes intentos de Vision para vivir una especie de alternativa retorcida al llamado sueño americano.

Un universo misterioso

En los cómics, Vision y Wanda mantienen un romance signado por cierto aire trágico que los diferentes arcos argumentales en que participan no hacen más que recrudecer. Al final crean la gran tragedia que culmina con la locura de Wanda. Aunque en el Universo Cinematográfico Marvel los poderes de Bruja Escarlata se han limitado al control de la materia, telequinesia y cierto grado de control mental, en las historietas, el personaje (que en su versión en papel tienen un origen mutante y es hija del mismísimo Magneto) posee la habilidad de alterar la realidad de forma específica. Posteriormente, se convertirá en una hechicera (y entrará en contacto con el mundo mágico de Marvel), lo que la posiciona en uno de los personajes más poderosos del universo de la editorial.

Pero más allá de eso, el verdadero punto de inflexión de Wanda se relaciona directamente con su amor por Vision y su posterior muerte. Lo que desata una de las crisis de locura más conocidas del personaje y también la historia que con toda probabilidad veremos en pantalla: la forma en que Wanda altera la realidad para traer a Vision de vuelta y formar una familia a su lado. Además, y siempre según el breve adelanto de Disney Plus, es notorio que Wanda explorará todas sus capacidades sino las llevará al límite.

Para dar un poco de contexto: Ee la década de los ’90, la Wanda del cómic se hizo experta en la magia del Caos y más importante aún, la forma de controlar el tiempo. Estos sucesos se narran en Avengers: Disassembled publicado en el 2000. Y aunque en el MCU todavía no muestra esa faceta en específico de los poderes de la Bruja Escarlata, al parecer la serie que contará los sucesos inmediatos a lo ocurrido en Avergers Endgame sí explorarán la posibilidad. Una y otra vez, las imágenes la muestran cambiando de lugar, tiempo e incluso, en situaciones con una extraña estética que sugiere que la Bruja Escarlata usará su capacidad para modificar la realidad para traer de vuelta a Vision — ¿cómo una recreación de su imagen mental sobre él o la serie especulará con algo más complejo? — y también, para, como en el cómic, crear una vida para ambos en medio de diversos y complicados multiversos que finalmente colisionarán de forma dramática.

El amor y sus pequeños secretos

Tanto en Avengers Infinity War como en Endgame, el argumento mostró la forma en que el romance entre Wanda y Vision evolucionó hasta una relación sólida y, en cierta forma, semejante a su versión en el cómic. La muerte de Vision (a manos de Thanos para arrebatarle la gema de la mente que le había dado vida), no es solo una de las más trágicas de Infinity War, sino que demostró de manera muy clara que las capacidades aún no muy claras de Wanda habían aumentado, pero no lo suficiente.

Para la gran batalla final en la película de Endgame, en la que Thanos encuentra la muerte, la Bruja Escarlata se enfrenta ya de manera frontal y logra reducirle. “Mataste lo que más amaba en el mundo”, susurra Wanda y es notorio que el dolor de la tragedia aumenta su poder a un nivel nuevo que sorprende, incluso, al gran villano Marvelita. Aunque no es parte central de la gran escena, queda bastante claro que la Bruja Escarlata es mucho más poderosa de lo que cualquiera de las películas había insinuado hasta entonces, siendo la muerte de Visión lo que le empujó a un límite desconocido. Por último, Wanda termina como una parte discreta del cortejo fúnebre de Tony Stark, en el que es uno de los pocos personajes que no se encuentra junto a los miembros de su familia. Su soledad y, sobre todo, su añoranza por Visión parecen dejar claro que el dolor se manifestará de una manera u otra.

En el cómic House of M de 2005 Wanda intenta recuperar su vida perdida con Visión y la reescribe desde el origen, lo que supone una manipulación temporal que coincide con el tono y la forma en que el MCU asumió desde el chasquido de Thanos el universo que maneja. ¿Será Wanda el vehículo para comprender la profundidad y la forma en que la realidad cambió después del uso de las gemas del Infinito? Aunque en el cómic los poderes de Wanda por sí solos son suficientes para crear realidades alternativas e, incluso, sostener toda una nueva línea de acontecimientos creados a partir de su voluntad, en el Universo Cinematográfico Marvel, el poder de Wanda podría verse supeditado a lo ocurrido después del chasquido fatal de Thanos, lo que sin duda vincularía la serie a la futura continuación de la historia de Strange, que como ya dejó claro en Infinity War, tiene la misión de proteger “nuestra” realidad.

Problemas en el multiverso

No obstante, el futuro de la extraña combinación entre el posible universo alternativo de Wanda y la misión de Strange resulta ahora mismo incierto. El año pasado, Kevin Feige anunció que La bruja Escarlata tendría una participación apreciable en la venidera secuela del doctor Strange. Pero después de que el director Scott Derrickson se separara del proyecto por “diferencias creativas”, que incluyen la identidad del film como una película de terror, el futuro de la historia no está tan claro.

Todo parecía indicar que la historia de Wanda terminaría por cruzarse con la del Hechicero Supremo y, además, convertirse en el temible personaje de los cómics. ¿Sucederá de la misma forma ahora que el concepto general de la futura secuela cambió por completo?

Por ahora, no hay una respuesta clara para el tema. A pesar de eso, las imágenes de la serie WandaVision dejan muy claro que a pesar de los posibles cambios de argumento de la continuación de las aventuras de Strange es evidente que la Wanda del Universo Cinematográfico de Marvel sí llegará a intentar revivir a Vision, y explorar su capacidad para modificar el tiempo y la realidad, lo que sin duda provocará que el Hechicero Supremo deba intervenir de una manera u otra en medio de los acontecimientos que podrían desatar los intentos de Wanda por crear la vida que imaginó junto a Vision.

Y aunque el elemento terrorífico en la secuela de Doctor Strange ha sido descartado por Kevin Feige, es evidente que el hilo conductor entre WandaVision y la futura película podría ser no solo Wanda (y sus poderes), sino la manera en que el Hechicero Supremo tendrá que lidiar con una ¿enemiga? tan poderosa como Wanda, incontrolable después de perder quizás su última posibilidad de redención.