Un brote vírico prácticamente desconocido, como el del coronavirus, es el caldo de cultivo perfecto para la aparición de todo tipo de bulos y conspiraciones sobre ataques terroristas, intereses farmacéuticos ocultos o, por supuesto, curas milagrosas. Si ya en su día se habló de grabaciones de audio que curaban el ébola con solo escucharlas, no es extraño que ante esta nueva situación también hayan surgido remedios igual de inútiles, pero todavía más peligrosos.

Ayer el gobierno de la India recomendaba el uso de homeopatía para prevenir la enfermedad y hoy otro clásico de los remedios sin evidencia científica ha entrado en escena: el MMS.

Un remedio que te puede matar

El suplemento mineral milagroso, más conocido como MMS por sus siglas en inglés, es un supuesto remedio para casi todo, compuesto por dióxido de cloro y clorito sódico. El primero es un blanqueante y la segunda una sustancia parecida a la lejía (hipoclorito sódico); que, al igual que esta, cuenta con un gran poder desinfectante.

Pero en este caso no se usa para limpiar el baño o que las camisas no amarilleen, sino para el tratamiento de enfermedades que van desde el resfriado común hasta la diabetes, pasando por el cáncer, el autismo y la malaria.

Lógicamente, no hay ninguna evidencia de que pueda tratar ni estas ni ninguna otra enfermedad. Sí que la hay de su toxicidad, que puede originar náuseas, vómitos, insuficiencia renal y hepática e incluso la degradación de los glóbulos rojos de la sangre. Ni qué decir tiene que todo esto puede acabar siendo letal. De hecho, se conocen numerosos casos de personas que han muerto intentando curar o prevenir alguna patología a través de su consumo.
Por ejemplo, en 2009 una mujer mexicana murió por tomar MMS para prevenir un posible contagio de malaria durante un viaje en yate por la República de Vanuatu.

Los fabricantes son conscientes de que los primeros síntomas en aparecer son los vómitos y la diarrea, por lo que suelen avisar que es algo totalmente normal y que indica que se están eliminando toxinas. Pero en realidad puede ocurrir que lo que se esté perdiendo sea la vida.

Por eso es tan preocupante que el nombre de este supuesto remedio peligroso haya empezado a sonar también a raíz del brote de coronavirus. Esta vez el anuncio ha sido emitido por los miembros de QAnon, un grupo de teóricos de la conspiración que defienden que el presidente Donald Trump se encuentra trabajando para desmantelar a una banda de abusadores de niños entre los que figurarían grandes personalidades de Hollywood y el panorama político demócrata.

Lo han hecho a través de un vídeo protagonizado por uno de sus principales promotores, según anuncian desde The Daily Beast.

Venga de donde venga el consejo, es importante estar prevenidos ante cualquier remedio pseudocientífico aconsejado para tratar el coronavirus, porque este no será ni el primero ni el último que escuchemos en los próximos días. A día de hoy los pacientes están recibiendo tratamiento para sus síntomas y se están probando algunos antivirales tradicionales, en los casos más graves, mientras que científicos de todo el mundo trabajan para la obtención de una vacuna. Esa es la única información sobre su cura de la que nos debemos fiar. En cuanto a la prevención, es importante lavar las manos regularmente, utilizar mascarillas con filtros adecuados y evitar el contacto cercano con personas sospechosas de portar la enfermedad.

Todo lo demás son bulos, que en muchas ocasiones pueden ser más peligrosos que el coronavirus de Wuhan. Las pseudociencias también son una epidemia mucho más antigua y difícil de aislar que el brote al que nos enfrentamos.

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