Apple rescataría este año el formato compacto del iPhone 8 pero añadiendo una mayor pantalla. Así parecen apuntarlo nuevas informaciones que llegan desde el medio japonés Macotakara, donde diversas pistas revelan que la firma de Cupertino estaría trabajando en un smartphone de estas dimensiones.

El citado medio, haciendo alusión a conversaciones con proveedores de Apple en el pasado CES 2020, donde apunta que la firma se podría estar desarrollando un dispositivo con "identificación facial" y el procesador A13 Bionic como una "versión actualizada" del iPhone, además de aquellos con Touch ID que se espera que lleguen el próximo mes de marzo. Este terminal dispondría de una cámara "mucho más grande" que la del iPhone 8 y un tamaño de 5,4 pulgadas de pantalla.

El rumor crea cierta confusión respecto a las informaciones de las que se disponían hasta el momento, dado que se esperaba que Apple renovase el iPhone SE con un iPhone SE 2 o iPhone 9 con, efectivamente, el cuerpo del iPhone 8 y lanzase a final de año tres nuevos modelos: dos iPhone de 5,4 y 6,7 pulgadas de pantalla, sucesores de los actuales iPhone 11 Pro y iPhone 11 Pro Max; y un tercero de 6,1" para dar el relevo al iPhone 11 estándar.

¿Una confusión?

Aunque Macotakara ha demostrado su efectividad en el pasado adelantando las características de nuevos productos antes de su puesta a la venta, lo cierto es que las nuevas informaciones podrían ser el fruto de una confusión entre el iPhone SE 2 y los buque insignia que llegarán, presumiblemente, a finales de año.

Hace unos meses era el popular Ming-Chi Kuo el que apuntaba a la citada línea de terminales mencionada, donde el iPhone premium de menores dimensiones descendería de las 5,8 pulgadas (presentes en el iPhone X, iPhone XS y iPhone 11 Pro) a las 5,4" para crear una diferencia de tamaño más clara entre este y el resto de modelos. Así las cosas, el reporte japonés podría no ser otra cosa que el fruto de la mezcla de las características de las diferentes líneas que Apple prepara para el presente curso, tomando las especificaciones de los SE y apuntando las dimensiones de pantalla del próximo buque insignia.

Esto es apoyado por el hecho de que uno de los pilares de los iPhone SE es su reducido coste frente al resto de smartphones de la compañía, algo conseguido, en buena parte, por reutilizar componentes del pasado. El esperado iPhone SE 2, respetando el cuerpo del iPhone 8 y centrando sus mejoras en el interior, se antoja perfectamente factible bajo estos términos, mientras que un dispositivo con Face ID y mayor pantalla –y, por tanto, requieriendo notables cambios en el proceso de producción– sería completamente imposible de conseguir sin un notable incremento en su precio final.