– Oct 11, 2019, 23:08 (CET)

‘El Camino: Una película de Breaking Bad’, la secuela a la altura de su público

Netflix estrenó la esperada película 'El Camino: Una película de Breaking Bad', la secuela escrita y dirigida por Vince Gilligan. Acá la repasamos sin sopilers.

El universo de Breaking Bad se completa con El Camino, la película derivada escrita y dirigida por el mismísimo Vince Gilligan. Su estreno en Netflix marca una nueva forma de relacionarse el cine y las series. Acá repasamos lo que nos ha parecido este título, sin spoilers.

Como bien nos lo anticiparon los tráilers de El Camino, el argumento del largometraje se enfoca en la historia de Jesse Pinkman (Aaron Paul) luego de escapar por fin —con ayuda, claro, de Walter White— de los neonazis que lo mantuvieron en cautiverio durante varios meses. Recordemos que al final de Breaking Bad poco más supimos de Jesse y su estancia con Todd y el terrible tío Jack. Claro que no olvidaremos que estaba bajo mucha presión, encerrado en una jaula y era obligado a cocinar metanfetamina azul para cubrir el mercado que Heisenberg dejó, o lo obligaron a dejar, como se quiera ver. Una de las claves de El Camino es precisamente mostrarnos más de lo que vivió Jesse, aunque, como bien sabe hacer Gilligan, muestra solo lo necesario para que el público conecte los puntos.

El Camino es sin duda un epílogo que trata con muchísimo respeto a los personajes, pero también al público que no ha dejado de alabar la serie todos estos años desde que se emitió el fabuloso final de Breaking Bad. Es, por tanto, una película que cierra muy bien el arco de Jesse. Es cierto que su historia podría haber permanecido de esa forma, pero la cinta de Gilligan para Netflix nos da gusto y revisita el universo doloroso y caótico de Nuevo México post-Heisenberg. Los puntos que toca El Camino son sumamente entrañables y necesarios para la última parada de Jesse, un final que aunque no era necesario los fans de BrBa nos avocaremos a él sin remedio. La buena noticia es que deja un buen sabor de boca, aunque con su buen grado de tensión, tristeza y un sentido de pérdida que jamás recuperaremos.

Jesse Pinkman en El Camino: Una película de Breaking Bad

El Camino no es el único spin-off de Breaking Bad, también hemos disfrutado desde 2015 Better Call Saul, una serie derivada de gran calidad y que, sin duda, ha alcanzado un nivel de drama extraordinario, en la que hemos encontrado una confección impecable, incluso nos atrevemos a decir que tiene la misma calidad de la serie original. Lo cierto es que El Camino no imita al spin-off dedicado al peculiar Saul Goodman, incluso en sus tomas y escenas tan aplaudidas y disfrutables de los otros dos títulos brillan por su ausencia. Y la verdad se echan de menos.

Es justo decir que sí tiene algunas de esas tomas sorprendentes, pero no alcanza para deslumbrarnos como otras veces. En cambio la historia está contada como siempre, es decir, sin prisas, sin miles de aspavientos, al contrario, se toma su tiempo para contar algo muy sencillo, aunque también muy complicado, pues estamos ante la fuga del hombre más buscado del momento. De cualquier forma en El Camino nos encontraremos con los atardeceres y amaneceres de Nuevo México, con ese amplio cielo que nos remite a Walter, a Jesse, a esos antihéroes que no han dejado de cautivarnos durante todos estos años y han predominado el cine y la televisión en las últimas décadas.

Se dice que el paso de los años no perdona, y en El Camino esto se nota, al menos en la apariencia de los actores. Sobre todo en Jesse Plemons, quien hace al pasivo y siniestro Todd. Se nota porque está más robusto y, bueno, seis años no son pocos. Un tanto de lo mismo sucede con Aaron Paul, aunque el destino trágico de su papel le permite cambios significativos en su apariencia y lo hace más verosímil.

Así pues, la historia de Jesse Pinkman en El Camino es sin duda digna de verse, de disfrutar y, por qué no, de sufrirse. Nos da la oportunidad de revisitar la vorágine de desastres que provocó el maestro de química desahuciado y sin nada que perder convertido en el mayor capo de la historia. Jesse es un personaje complejo, profundo, uno más de los que ha escrito Gilligan, y El Camino ofrece la oportunidad para echar doble cierre a un final que marcó un antes y un después en la historia de la televisión. Con todo y sus debilidades El Camino es un epílogo digno para Jesse y para todos los seguidores de Breaking Bad.

Eso sí, como siempre lo diremos: el veredicto lo tiene cada quien. El Camino ya se encuentra disponible para todos los suscriptores de Netflix. También encontraremos en la plataforma todo Breaking Bad y Better Call Saul .