– Sep 17, 2019, 10:00 (CET)

El formato antológico llegó para quedarse: todo lo que debes saber sobre la nueva forma de contar historias

La adaptación para la televisión de la conocida columna del New York Time Modern Love es la última adición a la larga lista de series antológicas en la pantalla chica actual. Hagamos un repaso sobre el auge de un formato histórico que brinda una nueva dimensión a la forma de contar historias en la cultura pop.

Modern Love, la ya clásica sección del periódico estadounidense New York Times, llega a la pantalla chica como una serie antológica, gracias al canal por suscripción streaming Amazon Prime Video. El show tendrá el mismo formato de su versión impresa y dramatizará algunas de las historias más queridas aparecidas en la sección. Como era de esperarse, la producción será de corte antológico, lo que la convierte en un nuevo nombre en la ya larga lista que forma el auge del formato en la televisión actual.

Con un elenco multiestelar que incluye a Anne Hathaway, Tina Fey, John Slattery, Catherine Keener, Dev Patel, Andy García, Shea Whigham, Julia Garner, Olivia Cooke, Sofia Boutella, Gary Carr, Brandon Victor Dixon, John Gallagher, Jr. Cristin Milioti y Laurentiu Possa entre otros, la serie intentará conservar la mirada contemporánea sobre el romance y las relaciones humanas que hizo famosa a la columna del mismo nombre. Modern Love ya consiguió un considerable éxito al pasar desde la página impresa al podcast en una colección limitada que incluye una retrospectiva sobre varias de sus narraciones emblemáticas, en las que destaca el episodio narrado por el actor Nikolaj Coster-Waldau —el recordado Jamie Lannister de la serie Game of Thrones— y algunos episodios que celebran la conmovedora visión sobre las emociones modernas que hizo célebre a la sección del New York Times.

Cada uno de los ocho episodios de la temporada de estreno contará con un guionista y un director individual, encabezados John Carney, conocido por su trabajo en Sing Street y Once. La serie se estrenará el 18 de octubre en Amazon Prime Video y se espera que sea la primera de una serie de antologías que recopilen, en orden de aparición, buena parte del material original.

Un nuevo fenómeno con un entrañable origen

El auge de las cadenas por suscripción streaming trajo consigo toda una nueva experiencia televisiva, y en particular, la forma en que se cuentan historias en la series. Sin tener que enfrentar las limitaciones por publicidad o censura, los contenidos de las plataformas online llevaron al formato episódico a una dimensión más rica y variada, además de traer de vuelta algunas experiencias televisivas que el alto coste del minuto en pantalla había condenado al olvido. Una de ellas es el formato antológico para series de más de seis capítulos, una tendencia en alza dentro del catálogo de la mayoría de las nuevas plataformas.

Desde la posibilidad de explorar en profundidad géneros específicos en experiencias individuales, hasta la de incorporar varias historias distintas por temporadas, la antología es un medio atractivo que permiten que los canales mantengan la atención del público por un período más o menos largo de tiempo. En una época en la que la inmediatez es quizás el principal obstáculo al que debe enfrentarse productores y showrunners, reinventar una serie cada año supone una forma ingeniosa de aprovechar. no sólo el interés que despierta en la audiencia, sino además, ampliar sus posibilidades como producto masivo.

Además, el formato admite una considerable pluralidad de lenguajes y discursos argumentales: tanto directores como guionistas tiene una mayor libertad para cambiar el estilo, ritmo de narración e incluir elencos individuales por capítulo. El resultado es una experiencia mixta, mucho más profunda y de mayor interés que la serie episódica al uso, pero también una percepción sobre una versión renovada de una historia única. En cada antología, el tronco central de la historia que se versiona en cada capítulo —ya sea el género, el universo que plasma o las infinitas líneas que unen a los personajes—, es un recorrido intrigante por una nueva manera de construir argumentos sólidos que, a la vez, forman parte de una perspectiva narrativa mucho más amplia.

Para el espectador, la relación con la antología se basa en su frescura capacidad para sorprender: con la pluralidad de formatos que el público tiene a su disposición en la actualidad, la posibilidad de que un programa ofrezca, no sólo una propuesta interesante sino varias perspectivas a la vez del mismo tema, puede resultar mucho más sugerente que un único argumento explorado a lo largo de una temporada de diez o doce episodios. Y este quizás es el elemento que convierte a la antología en una opción natural para la mayoría de las plataformas online de la actualidad.

Una variada experiencia:

Al momento de su estreno, la icónica Black Mirror sorprendió por su versión de un futuro distópico en lo que parecía un recorrido por la ansiedad moderna sobre los peligros de la tecnología, pero, además, por entablar un curioso diálogo entre narraciones distintas que ocurren bajo un universo. Con el correr de las temporadas, la serie británica logró que esa expectativa del mundo en que ocurren las historias que cuenta, sea incluso parte de la atmósfera enrarecida del programa, lo que sin duda es parte de su éxito.

No se trata de un ejemplo aislado: Black Mirror es la heredera más reciente de una serie de programas cuyo éxito radica en su capacidad de contar numerosas historias bajo un mismo planteamiento.

Los programas de antología son base de la historia actual de la televisión y han formado parte de la manera en que evolucionó el formato episódico hasta nuestros días. Alfred Hitchcock Presents, The Twilight Zone, The Outer Limits, Tales From the Crypt: buena parte de los programas más exitosos y sobre todo, conocidos del siglo pasado, utilizaron la fórmula de contar históricas únicas contenidas en un mismo universo —o relacionadas entre sí— como el secreto de su éxito. Contar historias novedosas cada semana permitió que toda una nueva generación de directores y guionistas tuvieran la oportunidad de llegar a la televisión, con más facilidad de la que podrían tenerla en un programa episódico tradicional, lo que permitió una mayor pluralidad de voces y puntos de vista.

En la actualidad, el formato antológico no sólo permite crear y sostener un nuevo lenguaje televisivo sino, además, profundizar en géneros que usualmente se caracteriza por un público restringido o muy específico. Desde el éxito de la serie Castlerock de HULU —que incorpora como elemento novedoso traducir el multiverso literario del escritor Stephen King—, hasta la serie de ciencia ficción Philip K. Dick’s Electric Dreams basada de forma tangencial en las obras del escritor, la antología amplía de forma considerable las fronteras de la serie como vehículo ideal para la narración moderna de historias.

Por si eso no fuera suficiente, el formato es lo suficientemente flexible como para brindar la posibilidad de reunir historias a lo largo de varios episodios bajo un mismo planteamiento, lo que permitió a shows como American Horror Story y American Crime Story (ambos de Ryan Murphy), contar sucesos nuevos y sin relación entre sí en cada una de sus temporadas. Un interesante híbrido entre el usual formato episódico y el antológico, que abre las puertas a todo tipo de experimentos narrativos que sin duda enriquecerán un buen número de proyectos futuros.

Las aún por estrenarse Modern Love, el reboot del canal Nickelodeon Are You afraid of the Dark?, junto con las exitosas The Terror (del canal AMC), Lore (Amazon Prime Video), Love, Death & Robots (Netflix) demuestran que la antología no sólo regresó a la pantalla chica para reformular el lenguaje actual de la televisión, sino para ampliar horizontes de un formato cada vez más rico y prometedor.