Este 2019 se están batiendo numerosos récords históricos climáticos, pero no récords que precisamente debamos celebrar. Según la Organización Meteorológica Mundial y el programa Copernicus Climate Change, el pasado mes de julio ha sido el más caluroso de la historia, con un promedio de temperaturas de 2ºC por encima de lo normal.

Claro ejemplo ha sido la ola de calor que recorrió Europa hace unas semanas, afectando especialmente a países como Francia, España e Italia. Pero no solo esta zona del globo ha sufrido las consecuencias del calentamiento global. También se ha manifestado en otros puntos tan fríos como Alaska, cuyo hielo ha desaparecido por completo, mucho antes de lo que lo había hecho nunca. Lo ha explicado a Mashable el especialista en clima del Centro de Evaluación y Política Climática de Alaska Rick Thoman, tras realizar un análisis bastante pesimista de la situación.

Alaska se derrite

No es la primera vez que el hielo de Alaska se derrite. Lo hizo también tras la ola de calor del verano de 2017. Sin embargo, nunca lo había hecho tan pronto como ahora.

Apenas hemos empezado el mes de agosto y ya no queda nada de hielo en este estado de la costa oeste. ¿Pero por qué?

El hielo del Ártico lleva varios años rozando sus mínimos históricos, desapareciendo cada vez a más velocidad y en mayor cantidad. Esto ha llevado a que el agua helada que había este año en Alaska, formada tras las recientes fusiones, fuera muy joven y, por lo tanto, fácil de derretir. Además, el aumento de las temperaturas derivado del cambio climático ha llevado a que en la época más reciente el hielo peligrara incluso durante el invierno. De hecho, según Walt Meier, investigador científico senior en el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo, durante el mes de marzo el mar de Bering, situado entre las costas de Rusia y Alaska, era prácticamente océano abierto. Es muy poco habitual que haya tan poco hielo en esta época del año, de ahí el gran revuelo que se está generando entre los expertos en climatología.

Todo esto se debe a un fenómeno conocido como “amplificación del Ártico”, consistente en un aumento de más del doble de la tasa de la temperatura media global en esta zona del planeta. Las masas de hielo que se van antes de tiempo son un claro ejemplo de lo que está ocurriendo al clima mundial y un intenso toque de atención de cara al refuerzo de las medidas implantadas para evitar que el cambio climático siga haciendo estragos. Hace apenas unas semanas decíamos adiós al primer glaciar desaparecido en Islandia. Ahora decimos hasta luego al hielo de Alaska, pero la despedida ha tenido lugar mucho antes que nunca. Desgraciadamente, estas tristes noticias son cada vez más frecuentes, por eso solo queda tomarlas como impulso para actuar en consecuencia.