Tras las sentencias favorables para Glovo, y no tanto Deliveroo, llegan las quejas de los repartidores de las aplicaciones. Concretamente, y en este caso, le llega el turno a Glovo.

La compañía catalana, que recibió el aprobado en los juzgados sobre su modelo de negocio y la viabilidad de la actividad de sus repartidores autónomos, no las tiene todas consigo en lo que a responsabilidad social se refiere. La muerte de un rider no registrado en la plataforma y, justo hace unos días, el accidente de otro –donde la única preocupación de la compañía fue el estado del pedido– ha puesto en tela de juicio el nuevo modelo de negocio en lo que a usuarios se refiere.

Igualmente, el problema de la empleabilidad sigue estando ahí y aunque los jueces hayan dado su visto bueno a la actividad de Glovo, su repartidores no opinan lo mismo. Convocada por la plataforma Ridersxderechos en Barcelona a las puertas de la Sagrada Familia, el colectivo de riders de la Ciudad Condal se encuentran en una jornada de huelga.

¿Los motivos? Ya de sobra conocidos, de hecho, los mismos que se demandaban en la primera huelga de riders hace ya algunos años y que, de forma inaudita, abría la veda para una lucha por los derechos de los repartidores. Iniciada por el grupo de Deliveroo, como contagio de sus compañeros en Reino Unido, pronto contagió al resto de profesionales del sector. De hecho, los problemas con los repartidores han llegado a algunas de estas entidades a dar la posibilidad de que los mismos restaurantes pongan sus riders. Una forma de deshacerse del problema de base.

Según adelanta el diario.es, la lucha por conseguir la flexibilidad horaria –la que defienden desde estos modelos de negocio–, la obligación por aceptar pedidos y puntuaciones injustas son los puntos esenciales que el grupo quiere negociar con la compañía. A esto se le suma un hecho importante: puede que la justicia no opine lo mismo, pero ellos siguen considerándose falsos autónomos de manual. Hipertextual se ha puesto en contacto con Ridersxderechos, los cuales explican que se han presentado en la puerta de las oficinas de Glovo en Barcelona.

"Las puertas permanecen cerradas y dicen que ahora se necesita cita previa para tener una reunión con ellos", explican. De hecho, según explican, "los convocantes de la manifestación han sufrido represalias por parte de la compañía. Algunos de los presentes recibieron más horas de trabajo justo después de salir de la reunión para que no fuesen a huelga, los que han asistido nos hemos encontrado con menos puntuación en nuestro perfil", explica Brian González –uno de los líderes de los paros. Además, añaden, justamente se han puesto más opciones de trabajo para todos los riders coincidiendo con los horarios de la manifestación (aunque fuese en un pico de poca actividad).

Bajo el lema, "falsos autónomos, no más control", desde Ridersxderechos aseguran que esto va mucho más allá de la simple huelga de repartidores. "Esto aplica a todos los sectores laborales donde hay falsos autónomos, porque esto es un verdadero fraude a la sociedad y a la Seguridad Social", reivindican.

Desde Glovo anuncian que "todos los usuarios podrán hacer sus pedidos con total normalidad", quitando importancia a la magnitud de los paros. La compañía entienden que los trabajos de reforma de la situación laboral de los riders corresponden al Ministerio de Trabajo. "Nuestra patronal, Adigital, acaba de presentar una propuesta que recomienda reformar la Ley 20/2017, que regula el trabajo autónomo en España, para que califique a los profesionales que operan con las plataformas como trabajadores autónomos", explican.

Cuentan en Years and Years, la nueva serie que habla de las posibilidades de un futuro distópico –pero 100% factible– de Amazon Prime Video, que la culpa del un mundo dominado modelos de negocio que abusan de los trabajadores la tienen los propios clientes. Escondidos bajo la comodidad del sofá de casa, o un click en el teléfono creamos una realidad que tarde o temprano vendrá para encontrarnos. Por esta misma razón, mientras las compañías buscan "lo mejor para clientes, trabajadores y empresa", el colectivo de los riders busca dejar de ser simples esclavos.